INTRODUCCIÓN


España es una de las cinco naciones europeas (junto a Francia, Alemania, Italia y Reino Unido) que han construido la historia universal, protagonizando algunos de los hechos más fascinantes de la humanidad.

En España Ilustrada conoceréis que las primera Cortes Parlamentarias de Europa fueron realizadas en el Reino de León en el año 1188, siendo un preludio del Parlamento europeo, porque reunía a los tres estamentos sociales de la época. Poco más tarde, el Reino de Castilla experimentaba un renacimiento cultural, filosófico y científico que no había tenido el resto de Europa, gracias a la Escuela de Traductores de Toledo, cuyo máximo esplendor estuvo auspiciado por Alfonso X.

Grandes exploradores y descubridores abrieron la puerta de Occidente a un nuevo contiene, América, a un océano, Pacífico, y fueron los primeros en explorar más de un tercio de la tierra desconocida. Hernán Cortés, Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Pedro Valdivia, Francisco Pizarro, Juan Ponce de León, Diego de Almagro o Vasco Núñez de Balboa fueron descubridores de amplios territorios del Nuevo Mundo y fundadores de ciudades.

Entre los exploradores de ultramar destacaron Juan de la Cosa, por cartografiar el primer mapamundi en el que aparece el continente americano; Juan Sebastián Elcano, por ser primero en dar la vuelta al mundo; Andrés de Urdaneta, por establecer el tornaviaje Asia-América; Francisco de Hoces, por descubrir el cabo de Hornos; Francisco de Orellana, por ser el primero en recorrer el río Amazonas; Álvaro de Saavedra, por descubrir las islas Nueva Guinea y Hawai; Juan Fernández y Pedro Fernández de Quirós, por descubrir Nueva Zelanda y Australia.

Ya lo decía Alexander von Humboldt: "La Humanidad debe gratitud eterna a la Monarquía española, pues la multitud de expediciones científicas que ha financiado ha hecho posible la extensión de los conocimientos geográficos."

El Imperio español fue el primero en cuestionarse la legalidad y legitimidad de la colonización de unas tierras conquistadas. La Junta de Valladolid de 1550 fue precursora de los Derechos Humanos y antecedente de las actuales resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas. Algunos de los teólogos y juristas que formaban las juntas consultivas eran miembros de la Escuela de Salamanca, siendo reconocida a esta institución como la primera escuela de economía moderna, con Francisco de Vitoria a la cabeza.

Investigadores y exploradores españoles han dejado una importante contribución al desarrollo de la ciencia y tecnología, muchas de las cuales quedaron patentes tras el Descubrimiento de América y el establecimiento de las primeras rutas comerciales estables entre continentes y océanos, como por ejemplo en el tamaño y esfericidad del planeta Tierra. José de Acosta realizó el primer estudio antropológico moderno en tierras indígenas; Francisco Javier Balmis encabezó la primera misión humanitaria mundial para erradicar la viruela en América y Asia-Pacífico; Francisco Hernández desarrolló el primer estudio científico moderno basada en recursos botánicos de América; investigaciones que continuó Nicolás Monardes, pero sobre plantas medicinales.

El desarrollo científico debe mucho a la investigación española en muchos de sus ámbitos. Las primeras investigaciones astronómicas quedaron patentes en las Tablas alfonsíes de Alfonso X y en la Córdoba andalusí. Miguel de Servet descubrió la circulación sanguínea pulmonar; Bernardino Montaña llegó a diferenciar la sangre arterial de la sangre venosa; Jerónimo de Ayanz y Beaumont realizó las primeras innovaciones en sistemas de aire acondicionado. La primera máquina de rayos X portátil fue inventada por Mónico Sánchez; el mando a distancia por Leonardo Torres Quevedo, el traje de astronauta por Emilio Herrera Linares, la radio por Julio Cervera, o las jeringuillas desechables por Manuel Jalón.

El reconocimiento a toda una larga aportación durante siglos tuvo su recompensa con la concesión del Premio Nobel de Medicina a Santiago Ramón y Cajal, por sus investigaciones en la estructura del sistema nervioso, en 1906, y a Severo Ochoa, por sus avances en la síntesis biológica del ARN y el ADN, en 1959.

Siendo un país pionero en expediciones y descubrimientos geográficos, no podía serlo menos en transportes: el primer submarino motorizado de Isaac Peral, el tren articulado Talgo de Alejandro Goicoechea, el autogiro de Juan de la Cierva, o el teleférico de Leonardo Torres Quevedo.