JERINGUILLA HIPODÉRMICA DESECHABLE DE MANUEL JALÓN COROMINAS


Ingeniero aeronáutico y oficial del Ejército del Aire, Manuel Jalón Corominas fue un inventor español del siglo XX que, sin grandes demostraciones tecnológicas, consiguió dos resultados tan geniales y útiles para mejorar la vida de las personas como simples y sencillos.

Inventó la jeringuilla hipodérmica desechable en material plástico de baja densidad, hermética y esterilizada, y con aguja perfeccionada que permitió las vacunaciones masivas de forma segura, erradicando las infecciones hospitalarias. El otro gran invento fue la fregona, un lava-suelos que mejoró el modo de limpieza de los suelos en hogares y centros de trabajo.

MANUEL JALÓN COROMINAS

Manuel Jalón Corominas nació en Logroño en 1925. Siendo joven estudió ingeniería aeronáutica en Zaragoza, ciudad en la que pasó la mayor parte de su vida. También vivió una temporada en Finlandia, donde trabajó después de licenciarse. Pudo acceder al Cuerpo de Ingenieros Aeronáuticos del Ejército del Aire, con destino en la Base Aérea de Zaragoza, donde escribió su tesis doctoral sobre accidentes aeronáuticos. Pero su destino iba a estar en alguna base aérea de Estados Unidos.

Según los Acuerdos Hispano-americanos de 1953, España permitía la instalación de bases militares estadounidenses en territorio nacional a cambio de la entregar de una serie de aviones de tipo caza Sabre F-86, entre otras ofrendas. Previamente a la entrega, un grupo de ingenieros aeronáuticos españoles debía trasladarse a los aeródromos de Estados Unidos para instruirse en el buen manejo y correcto mantenimiento de estas aeronaves, siendo Jalón seleccionado para dicha comisión.

Durante su periodo de formación aeronáutica, Jalón observó una técnica de lavado de los suelos que empleaban en los amplios hangares aéreos. Aquel instrumento consistía en una mopa plana de trozos de tela atados al extremo de un palo. La mopa era mojada con agua y jabón, después se frotaba moviendo el palo para efectuar el lavado en la parte del suelo manchada de aceite y, por último, se escurría en un cubo con rodillos.

MANUEL JALÓN COROMINAS

A su regreso, en 1956, tuvo la brillante idea de perfeccionar aquel apaño de limpieza hasta convertido en un instrumento lavasuelos que librase a las personas de tirarse al suelo para limpiarlo, como siempre se había hecho. Después de inventarlo, su objeto era su fabricación a gran escala y comercialización al público en general.

En 1958, alquiló un local en Zaragoza, propiedad de la familia Bellvis, y fundó su empresa Manufacturas Rodex S.A., a cuyas patentes registró. Buscó financiación para realizar su proyecto, convenciendo a un grupo de empresarios catalanes para que invirtiesen en su empresa como accionistas, entre los que destacaron los hermanos Buenaventura y Domingo Rull, de la compañía Casa Rull. Estos obtuvieron la exclusividad de la comercialización de los productos Rodex en Cataluña. También formaron parte del accionariado sus colaboradores iniciales: Enrique Falcón Morellón y Emilio Bellvis Montesano. Y Manuel Jalón fue el consejero delegado de Manufacturas Rodex, S.A. durante casi tres décadas.

El primer producto fue el cubo de rodillos y el segundo el invento del lava-suelos. Fue su socio Enrique Falcón Morellón quien puso nombre a la fregona al lampazo o trapeador, pues tal término se empleaba a las mujeres que fregaban, y no a un artilugio para tal fin. La fregona consistía en tiras de fibras de algodón atadas a un mocho de plástico, y sobre este enroscado un palo de madera. El cubo con rodillos eran accionados con un pedal para escurrir las tiras de la fregona. Este par de productos Rodex fue patentado en España en 1959 con número de registro 74.587.

DIBUJOS DE LA PATENTE FREGONA RODEX

Jalón había consiguió que, en adelante, millones de personas, especialmente mujeres por la mentalidad de la época, dejasen de sufrir dolores de rodillas y de columna vertebral por arrodillarse para lavar el suelo de hogares y centros de trabajo y lo hiciesen de pie. Además, el cubo escurridor también impedía que tocasen con las manos mopas o trapos mojadas de lejía y suciedad.

En 1964, el cubo de metal con rodillos fue modificado a su aspecto actual, un cubo de plástico con un tamiz circular. Sobre este aspecto surgió una lucha entre Manuel Jalón y su socio y amigos Emilio Bellvis, quien aseguraba ser el inventor del embudo con resaltes para escurrir la fregona, en sustitución de los dos rodillos. El larguísimo pleito fue resuelto en los tribunales en 2008.

Hasta 1989, la sociedad Manufacturas Rodex S.A. había exportado sus productos por más de 40 países, y vendido más de 60 millones de fregonas. Aquel año, los socios accionistas vendieron sus participaciones a la empresa Curver BV, afincada en Países Bajos.

FREGONA RODEX

Su genialidad e inquietud hizo que siguiera investigando sobre otros productos y otros campos con el objetivo de mejorar las condiciones de vida de la sociedad. Por eso diseñó la jeringuilla desechable en su forma actual.

Tradicionalmente, los medicamentos sólo podían administrarse al cuerpo de tres formas: por vía oral (pastillas, hiervas, pócimas, brebajes, etc.); por vía rectal (supositorios); y por fricción (frotando en la sustancia activa en la piel). La invención de la jeringuilla de aguja hueca abrió una nueva vía que permitía introducir los fármacos de forma rápida y precisa en el sistema linfático, lo que tiene una especial importancia sobre todo durante los procesos de enfermedad, pues suponen una amenaza aguda.

En realidad, fue el médico francés Charles Gabriel Pravaz quién inventó la jeringuilla hipodérmica con pistón en 1851, en el cual la jeringuilla estaba unida a la aguja hipodérmica. El mérito de haberlo puesto en práctica en la medicina general fue de Alexander Wood, en Europa en 1855, y de Fordyce Baker, en América en 1856.

Posteriormente, se ha ido perfeccionando. En 1869, W. Fergusson diseñó una jeringuilla de vidrio. Benoit Charriére sustituyó el trócar de la jeringuilla de Pravaz por una aguja perforada y provista en un extremo de una rosca que se atornillaba al cuerpo de la jeringuilla. Lüer modificó la de Pravaz, utilizando el cuerpo de cristal en vez de metal, la armadura de plata y el vástago del émbolo graduado.

Hacia finales del siglo XIX, se recomendaba el uso de las jeringuillas con el cuerpo de cristal y la armadura de plata, platino o dorada, mientras que las agujas deben ser de platino, y aún mejor de oro, con el objetivo de que no se oxiden. La capacidad de la jeringuilla dependía de su indicación. Las de efecto general eran de un gramo, y las locales de cinco gramos.

JERINGUILLAS REUTILIZABLES Y DESECHABLES

Habría que esperar hasta 1975, a que el ingeniero militar Jalón Corominas inventase un modelo que perfeccionase a la anterior tanto en material como en diseño. La jeringuilla hipodérmica no reutilizable en material plástico (polipropileno) de baja densidad, cerrada, hermético y esterilizada en fábrica, y con aguja perfeccionado. Tiene aristas redondeadas para el fácil manejo, y un émbolo que impide que se atasque el caucho.

La jeringuilla de Pravaz requería de una correcta esterilización por calor después de haber sido utilizada para un posterior uso. La de jeringuilla de Jalón es de un solo uso porque tiene un coste de fabricación muy barato por unidad y también más fácil de destruir al tener las paredes más finas, se eliminaba el riesgo de contaminación cruzada.

Otros problemas de la jeringuilla de Pravaz es que utilizaba un sistema de tornillo para regular la dosis con precisión, y su fabricación era artesanal y costosa al ser de vidrio o metal de plata o plástico. La jeringuilla de Jalón consistía en dos piezas (émbolo y cilindro) de ajuste estanco y deslizamiento suave, lo que permitía una producción industrial masiva a muy bajo coste por unidad.

En cuanto al impacto en el sistema sanitario, mientras que la jeringuilla de Pravaz introducía el método hipodérmico en la medina moderna, la de Jalón democratizó el acceso a la salud y vacunaciones masivas de forma segura. Gracias al invento de Jalón, disminuyó el número de infecciones hospitalarias, y las vacunas de bajo coste se practicaron sin riesgos de transmisión sanguínea entre enfermos. Se calcula que se han fabricado más de 20.000 millones de unidades.

Desde 1795, las jeringuillas y agujas desechables se empezaron a producir por su fábrica Fabersanitas, en la localidad oscense de Fraga, exportándose a más de 80 países. Posteriormente, la fábrica fue comprada por el grupo Becton Dickinson.

JERINGUILLA DESECHABLE DE MANUEL JALÓN COROMINAS

Aunque nació en Logroño, su vida ha estado muy vinculada con Zaragoza. Con los beneficios obtenidos, Jalón Corominas adquirió el Castillo de Trasmoz, una fortaleza medieval del siglo XI ubicado junto al monte Mocayo y cercano a Tarazona, en la provincia de Zaragoza. Después de reformarlo, estableció el Museo de la Torre, el Caballero y la Brujería, donde se expuso hallazgos arqueológicos y objetos relacionados con la brujería y las supersticiones locales.

En 2004, publicó el libro Leyenda negra de Trasmoz, en el que aborda la mitología relacionada con la brujería local. Trasmoz es famoso por ser el único pueblo excomulgado y maldito de España, cuyas leyendas sobre brujería y nigromancia inspiraron a Gustavo Adolfo Bécquer para escribir sus cartas Desde mi celda.

En 1991 el Ayuntamiento de Zaragoza le concedió el premio Inmortal Ciudad de Zaragoza Salduba, al mérito empresarial. Al año siguiente, fue nombrado Hijo Predilecto de la ciudad de Zaragoza y Riojano del Año por votación popular.

En 2011, Manuel Jalón Corominas murió en Zaragoza, a los 86 años de edad.

CASTILLO DE TRASMOZ

CASA DE CONTRATACIÓN DE INDIAS


La Casa de la Contratación de Indias, fundada en el Alcázar Real de Sevilla en 1503, fue la institución que reguló y controló la actividad comercial española con las Indias durante los siglos XVI y XVII, con carácter de monopolio y atribuciones mercantiles, fiscales y judiciales.

Además, fue uno de los principales centros de ciencia aplicada del mundo en disciplinas como Náutica, Cosmografía, Geografía, Hidrografía, Astronomía y Matemáticas, así como un centro de formación en las nuevas técnicas y conocimientos relacionados con la navegación para la formación de pilotos y almirantes.

Entre sus resultados estuvieron las fabricación de instrumentos de navegación, tales como agujas de marear, astrolabios, cuadrantes y ballestillas; la organización de expediciones marítimas que descubrieron océanos y continentes; y la ejecución de planos cartográficos de territorios y mares de todo el orbe que fueron reunidos en el Padrón Real por los científicos del nivel de Juan de la Cosa, Américo Vespucio, Sebastián Caboto, y Alonso de Santa Cruz.

CASA DE CONTRATACIÓN DE INDIAS

El 14 de febrero de 1503, los Reyes Católicos fundaron la Casa de Contratación de Indias, mediante real decreto que aprobaba de sus primeras ordenanzas. Funcionó como máximo organismo administrativo que regulaba el tráfico marítimo y la actividad comercial de España con las tierras descubiertas y por descubrir en el Nuevo Mundo, con las islas Canarias y con el África atlántica.

Desde su inicio, este sistema institucional aplicó las doctrinas intervencionistas y mercantilistas en el comercio exterior propias de la época, para ir perfeccionándose durante el siglo XVI hasta quedar institucionalizado en el último cuarto del mismo.

Probablemente, su fundación estuvo inspirada en las Casas de Guinea y de la India y en los Almacenes de Guinea y de la India, que ya tenía el Reino de Portugal desde el siglo XV. Su primera sede estuvo en las Atarazanas Reales, pero su cercanía al río y riesgo de inundación hicieron que se trasladase a las instalaciones del Alcázar Real. Para tal función se remodeló el llamado Cuarto del Almirante, que fue ampliado con una segunda planta hacia el Cuarto de los Cuatro Palacios, se construyeron almacenes y viviendas, y se adquirió un edificio que fue el Hospital de Santa Isabel, en 1533. El Cuarto del Almirante se ubica en la plaza de la Montería.

CUARTO DEL ALMIRANTE

Dentro del Cuarto del Almirante, destacó el Salón del Almirante, que debe su nombre por haber sido sede del Tribunal del Almirantazgo de Castilla. En este salón, se debatían los proyectos marítimos, se presentaban informaciones científicas, se exponían cartas geográficas de los nuevos descubrimientos y se negociaban las condiciones contractuales de las empresas mercantiles. En la actualidad, esta sala está decorada con pinturas de temática histórica del siglo XIX y principios del XX, y se utiliza como Salón de Conferencias del Alcázar Real.

Otra importante estancia fue la Sala Capitular, que hoy es capilla y llamada Sala de Audiencias. Está presidida por un altar con un magnífico tríptico La Virgen de los Mareantes, de Alejo Fernández: una virgen María con manto, acogiendo a personajes relacionados con el descubrimiento del Nuevo Mundo, flanqueada por cuatro santos: san Sebastián y Santiago a la izquierda, y san Telmo y san Juan Evangelista a la derecha. En la parte de abajo se representan los siete tipos de navío que existían en esa época. Su artesonado es del siglo XVI con motivos decorativos renacentistas.

SALA CAPITULAR

La Casa de Contratación debía fomentar y regular el comercio y la navegación con las Indias, promover la organización de flotas y expediciones marítimas, inspeccionar los navíos, instruir a capitanes y maestres, y contratar a tripulantes capacitados.

En el Alcázar Real debía hacerse el registro y depósito de las mercancías que iban o venían, así como el cobro de los derechos aduaneros, reservados para la administración de la Monarquía española. Posteriormente, las mercancías se subastaban en la lonja a los compradores.

Debía expedir los permisos a los pasajeros y controlar el embarque en los navíos, pues nadie podía partir desde el puerto de Sevilla o cualquier otro puerto con destino a América sin el permiso de la Casa de Contratación.

Otra de sus funciones fue el ejercicio judicial: civil, mercantil y criminal; por ejemplo dirimía los pleitos entre colonizadores o perseguía el fraude fiscal de las mercancías sin declarar. Para esta función se creo la Audiencia de la Casa de Contratación y llegó a tener su propia prisión.

ARCHIVO GENERAL DE INDIAS

Desde su fundación, en la estructura administrativa de la Casa de Contratación destacaron tres cargos funcionariales: el factor, el tesorero y el contable.

El factor era el cargo más importante, decidía la tipología de mercancías que debían llevar la flota de la Carrera de Indias, además de sus aparejos, equipamiento y armamento.

El tesorero custodiaba y distribuía los recursos monetarios y metalíferos que traía la flota de la Carrera de Indias a su vuelta, además hacía función de albacea de los fallecidos.

El escribano elaboraba toda la contabilidad de las mercancías y la financiación mediante libros de cuentas.

El primer tesorero fue Sancho Ortiz de Matienzo, jurista y canónigo de la catedral de Sevilla, que terminó como abad de la recién descubierta isla de Jamaica desde 1512. El primer factor fue Francisco Pinelo y el primer escribano fue Jimeno de Briviesca, ambos estaban muy relacionado con las expediciones de Cristóbal Colón.

A medida que el teatro de operaciones mercantiles de ultramar se iba engrandeciendo surgieron nuevas Ordenanzas para atender a las nuevas necesidades (1503, 1510, 1536, 1543, 1552, 1585). Progresivamente, se establecían nuevos cargos con sus respectivas funciones, llegando a adquirir gran complejidad en sus competencias y actividades y a tal efecto fueron sancionadas ordenanzas más amplias.

Vista Torre Oro Sevilla François Fortier Alexandre Louis Joseph
VISTA DE LA TORRE DEL ORO DE SEVILLA

En 1522, fue fundada la Casa de Contratación de la Especiería, con subsede en La Coruña. Esta decisión de Carlos I fue debida a la llegada de la nao Victoria por Juan Sebastián Elcano proveniente de la expedición de Fernando de Magallanes a las islas Molucas tres años antes. Su función era la distribución y venta de las especias y resto de mercancías orientales a puertos atlánticos europeos. La Casa de la Especiería fue suprimida como consecuencia del Tratado de Zaragoza firmado en 1529, por el que las islas Molucas pasaban a control portugués.

En 1524, se formalizaba el Real y Supremo Consejo de Indias por Carlos I, pasando la Casa de Contratación a depender de esta institución.

En 1529, Carlos I otorgaba licencia para comercial con los Virreinatos americanos de forma directa a los puertos de San Sebastián, Bilbao, Bayona, Laredo, Avilés y La Coruña, en el Norte, y en el Sur, Cádiz, Málaga y Cartagena. En un principio, esta medida pudo suponer una menaza contra el monopolio hispalense, pero ninguna de estas ciudades hizo uso de esta posibilidad, ya que los barcos tenían que retornar forzosamente a través del puerto de Sevilla.

En 1535, se dispuso en Cádiz un Juzgado de Indias, tratándose de una especie de aduana para controlar el tráfico y descarga de mercancía en su puerto. Fue debido a las dificultades del calado del Guadalquivir para naves de gran tonelaje que no podían navegar aguas arriba hasta Sevilla.

Lonja Mercaderes Archivo General Indias Sevilla
ARCHIVO GENERAL DE INDIAS

En 1543, se fundó el Consulado de Cargadores a Indias por orden de Carlos V, y sancionado por Felipe II en 1566. Se trata de una corporación profesional de mercaderes relacionados con el comercio de ultramar para defender sus intereses frente a los de la Corona y los de otros mercaderes, y para participar en los litigios y querellas surgidas entre sus miembros o con otros agentes en una amplia serie de materias que abarcan desde las transacciones mercantiles hasta las quiebras de compañías, los contratos de fletes de naves, los préstamos a la gruesa o loa seguros marítimos. Esta institución gremial revolvía los procesos jurídicos de forma más ágil y eficiente que la propia Casa de Contratación.

Otra de aquellas necesidades fue la reorganización de los galeones que hacían la Cerra de Indias, mediante la aprobación en 1564 de un nuevo Sistema de Flotas y Galeones. Además, esta flota mercante iría acompañada de una Armada de Guarda de la Carrera de Indias, compuesta por seis u ocho galeones de carácter militar, cuya función era la escolta y defensa de los galeones durante la carrera para disuadir o enfrentarse a corsarios y piratas.

En 1569, se constituyó la Universidad de Mareantes, por los dueños de naos, maestres y pilotos de la Carrera de Indias. Fue un organismo menos poderoso que el Consulado, a pesar de su extraordinaria contribución económica y técnica de sus miembros al tráfico ultramarino. Tuvo su sede central en la Casa de las Columnas, el arrabal de Triana, en la orilla derecha del Guadalquivir. Trataba la enseñanza práctica de la navegación y la náutica, el servicio hospitalario de los marineros y otro tipo de necesidades de sus integrantes.

La Casa de la Contratación, el Consulado de Cargadores y la Universidad de Mareantes formaron la tríada de instituciones sevillanas más relevantes de la Carrera de Indias, en la que jugaron un papel fundamental para el desarrollo de la navegación y el comercio.

En 1579, Felipe II autorizó la figura de un presidente para reorganizar la administración de este cada vez más amplio organismo.

En 1585, se aprobaron nuevas ordenanzas, que se convirtieron en la base del Libro Noveno de las Leyes de Indias.

En 1598, se constituyó la Lonja de Mercaderes, un magnífico edificio situado entre la Catedral y el Alcázar, un ejemplo más del poder que llegó a alcanzar el Consulado de Mercaderes. En la actualidad es sede del Archivo General de Indias.

SEVILLA, SIGLO XVI

La función más importante de la Casa de Contratación fue la científica, ya que se fue convirtiendo en un gran centro de ciencia aplicada a la Náutica, la Cosmografía, la Geografía, la Astronomía o la ingeniería naval. Se encargaba de la formación e instrucción de oficiales marinos, y para ello, en 1552, se crearon cátedras de Navegación, Cosmografía, Astronomía, Matemáticas, Geografía e Hidrografía; y una cátedra de artillería, fortificaciones y escuadrones. La normativa preveía que, tras acreditar la asistencia a las lecciones y siguiendo la mecánica gremial, los aspirantes a pilotos debían superar un examen ante un tribunal presidido por el piloto mayor y formado por dos cosmógrafos de la Casa de Contratación y un mínimo de seis pilotos de la ciudad previamente aprobados. Este tribunal también revisaba las cartas e instrumentos que debía presentar cada examinado.

Esta institución terminó convirtiéndose en un centro de estudio y reunión de los marinos y cosmógrafos más expertos del momento en toda Europa. Los oficiales estudiaban los problemas planteados por cada expedición descubridora o flota mercante para aportar soluciones y tenían un carácter de cuerpo consultivo ante la Corte.

También se abrió un taller para la fabricación de instrumentos de navegación, tales como agujas de marear, astrolabios, cuadrantes y ballestillas.

INSTRUMENTOS DE NAVEGACIÓN

Gracias a su desarrollo científico, España lideró los avances en los campos de la Cosmografía, la Cartografía y la Ingeniería naval, durante el siglo XVI. Se impulsaron expediciones científicas, se centralizó y sistematizó la información procedente a los territorios descubiertos y colonizados, se estudió el magnetismo terrestre, se perfeccionaron métodos para la determinación de longitudes y latitudes, corrientes atmosféricas y marítimas, cartografía del planeta, bibliografía sobre los nuevos territorios e información sobre botánica y zoología.

En 1508, se oficializó los cargos técnicos de piloto mayor y en 1523, el de cosmógrafo mayor. El piloto mayor recopilaba informes y planos traídos por los marinos y expedicionarios para la elaboración cartas náuticas de las principales rutas marítimas y planos de los territorios descubiertos y colonizados. Para ello, era ayudado por otros profesionales relacionados con las materias.

La principal obra cartográfica que debía mantener el piloto mayor era el Padrón Real. Esta Carta de los Mares describía todas las novedades referentes a avistamientos de tierras o de accidentes geográficos y el ensayo de derroteros diferentes, y debía ser actualizada a partir de las informaciones y rectificaciones realizadas por los pilotos en sus viajes sobre cartas de marear. El Padrón Real debía ser guardado de forma secreta para que dicha información no cayera en poder de alguna potencia extranjera o enemiga de España.

En 1508, fue piloto mayor el florentino Américo Vespucio, el hombre que dio su nombre a todo un continente: América. Su obra Mundus Novus fue muy divulgada en la Europa en su tiempo, con especial detalle en el uso del cuadrante y el astrolabio. Vespucio fue sucedido por Juan Díaz de Solís, y este por Sebastián Caboto.

Entre los pilotos mayores destacó Alonso de Santa Cruz, que participó en el litigio acerca de la posición geográfica del contra-meridiano en las Indias Orientales entre España y Portugal, y fue el gran precursor de los mapas de variaciones magnéticas, a mediados del siglo XVI. Pasó a la historia de la Cartografía y Geografía por hallar un modo de trazar los intervalos entre los paralelos de las proyecciones esféricas, evitando los errores que se producían en las cartas planas. Sus dos grande obras científicas fueron Islario General de todas las islas del Mundo, sobre Cartografía, y Libro de las Longitudines, sobre Náutica y Cosmografía.

ISLARIO GENERAL, POR ALONSO DE SANTA CRUZ

La Casa de Contratación organizó diversas expediciones marítimas con el objetivo de descubrir nuevas rutas oceánicas y describir las tierras del Nuevo Mundo, pero siempre con la visión de llegar a las islas de las Especias, es decir, el archipiélago de las Molucas.

En 1508, organizó dos expediciones colonizadoras de las costas de Venezuela, Colombia y América central al mando de Alonso de Ojeda y de Diego de Nicuesa con el objetivo de fundar Nueva Andalucía y Veragua.

En 1515, puso al mando de Juan Díaz de Solís una flota para buscar un acceso al océano Pacífico desde la costa suramericana y descubrió la desembocadura del Río de la Plata. Fue la primera de las expediciones a las Especierías que promovió la Casa de Contratación.

En 1519, el portugués Fernando de Magallanes emprendió el tan ambicioso proyecto de llegar a las islas de las Especias. En la Casa de Contratación tuvo que negociar los términos de la expedición con los oficiales Juan de Aranda y Sancho Matienzo y fue asesorado por los pilotos Rodríguez Mafra y Rodríguez Serrano. Su resultado fue la primera vuelta al mundo que completó Juan Sebastián de Elcano.

Los logros científicos de esta expedición promovida por la Casa de Contratación fueron: la demostración empírica de que la Tierra es redonda, aunque ya se sabía de forma teórica; la constatación de que la Tierra es navegable en toda su extensión; el descubrimiento de que las dimensiones de la Tierra eran considerablemente mayores de las que se estimabas como ciertas entonces; la certeza de que la humanidad que habita todo el planeta era homogénea; y la sorpresa al comprobar que completando una vuelta a la Tierra rumbo oeste se sustraen 24 horas, un día cronológico, desde el punto de inicio.

En 1520, Bartolomé de las Casas lideró una expedición marítima compuesta sólo de labradores y misioneros que llevaban gran cantidad herramientas, semillas, plantas y ganado para colonizar de forma pacífica el territorio venezolano de Cumaná.

En 1525, García Jofre de Loaysa fue nombrado capitán general y Juan Sebastián Elcano piloto mayor de la armada que debía llegar a la Especiería, resultando un fracaso.

En 1535, una flota al mando de Pedro de Mendoza llegó al Río de la Plata y su expedición controló todo el valle de aquel inmenso río, una enorme extensión territorial que incluye el norte de Argentina, Uruguay y Paraguay.

Desembarco Elcano Sevilla Victoria Salaverría Magallanes circunnavegación
EL DESEMBARCO DE EL CANO EN SEVILLA, POR ELÍAS SALAVERRÍA

En 1717, por real decreto de Felipe V, la Casa de Contratación se trasladó a Cádiz. Los motivos técnicos fueron la sedimentación del puerto fluvial y las dificultades que tenían los cada vez más robustos y cargados navíos para remontar el curso del Guadalquivir hasta el puerto hispalense.

Y en 1790, fue suprimida la institución, porque ya se había liberalizado el comercio con los puertos mercantes de los Virreinatos hispanoamericanos.

La inmensa e importantísima documentación recogida en la Casa de Contratación con todos esos informes constituye el Archivo de Indias, ubicado en la antigua Casa Lonja de Sevilla. Este edificio fue construido en la época de Felipe II, entre 1585 y 1598, sobre planos de Juan de Herrera.

Finalmente, en 1785, se formalizó el Archivo General de Indias, en el que se fueron incorporando los fondos documentales de la Casa de Contratación, del Consejo de Indias, de los Consulados y de las Secretarías de Estado y del Despacho.

En la actualidad el Archivo General de Indias conserva más de 43.000 legajos, instalados en ocho kilómetros lineales de estanterías, con unos 80 millones de páginas de documentos originales acerca de tres siglos de historia del Imperio español.

MONUMENTOS A CRISTÓBAL COLÓN Y A JUAN SEBASTIÁN ELCANO