| MÁQUINA DE VAPOR DE DOBLE EFECTO DE AGUSTÍN DE BETANCOURT |
Agustín de Betancourt y Molina nació en Puerto de la Cruz, Tenerife, en 1758, provenía de una familia militar y noble, pues su padre, Agustín de Betancourt y Castro, fue teniente coronel del Ejército español y caballero de la Orden de Calatrava; y su madre, Leonor de Molina y Briones, era hija de los marqueses de Villafuerte. También conocido como Bethencourt, su apellido se remonta a Jean de Bethencourt, marino francés que participó en la conquista de las islas Canarias por una expedición castellana a inicios del siglo XV.
Desde joven vivió el ambiente ilustrado y científico de Tenerife, gracias a que su padre era miembro de la Real Sociedad Económica de Amigos de Tenerife, con sede en La Laguna, y asistía a las tertulias de intelectuales en el Palacio de Nava. Por parte de madre, recibió una esmerada educación y aprendió el idioma francés, además de algunos conocimientos de ciencias de su padre. Contaba con una amplia biblioteca familiar, estudió en el convento dominico de La Orotava y sirvió en las milicias canarias entre 1777 y 1778.
Sus padres se dedicaban a los negocios de maquinaria y tintes textil, motivo por el que Agustín y su hermana María de Betancourt ingeniasen una máquina epicilíndrica para hilar seda, en 1778. María de Betancourt presentaría también a la Sociedad Económica de la Laguna una Memoria sobre la forma de obtener el color carmesí, muy probablemente la primera memoria científica firmada por una mujer en Canarias.
La invención de aquella máquina llegó a la Corte de Carlos III, y gracias a su temprana vocación por la mecánica, el joven Betancourt consiguió una plaza para avanzar con su formación científica en Madrid, en 1778.
 | | AGUSTÍN DE BETANCOURT Y MOLINA |
Ingresó en Reales Estudios de San Isidro y en la Real Academia de San Fernando, bajo la dirección del pintor Mariano Salvador Maella. Después de cinco años de estudios, se había destacado como eficiente ingeniero y excelente dibujante. Por eso, en 1783, el secretario del Despacho de Estado y conde de Floridablanca, José Moñino, le encomendó realizar sus dos primeras comisiones técnicas.
La primera actividad fue la revisión del Canal Imperial de Aragón, tras la ruptura de la presa del Bocal. Su informe tuvo por título Noticias de la Acequia Imperial o Canal Real de Aragón. La segunda misión consistió en analizar técnicamente las minas de Almadén, las más importantes de la Península cuya producción de mercurio era clave para la extracción de oro y plata en América mediante amalgamación en frío. El resultado de su inspección fueron tres interesantes memorias sobre tecnología minera y metalúrgica, tanto por el detalle de los textos como por la precisión de los dibujos.
El 29 de noviembre de 1783, Betancourt participó en la elevación de un globo aerostático desde la Casa de Campo del infante Gabriel. Debió ser todo un acontecimiento ante la asistencia del rey Carlos III, infantes, consejeros reales y otras personalidades. Fue la primera vez que se realizaba este experimento en España, tan sólo unos meses después de que lo hiciesen los hermanos Montgolfier en Francia y muy alejados del primero en la historia, el del brasileño Bartolomeu de Gusmao, en 1709. El globo estaba construido en
tafetán barnizado y tenía un diámetro aproximado de dos metros.
 | | ASCENSIÓN DE UN GLOBO ANTE LA CORTE DE CARLOS IV, POR ANTONIO CARNICERO |
En la primavera de 1784, accedió un programa de ampliación de estudios en las academias científicas de París, pues la política establecida entre ambas monarquías a través de los Pactos de Familia permitía este tipo de colaboraciones académicas. Así, la recomendación de Floridablanca al secretario del Consejo de Indias, José Gálvez, logró que Betancourt ingresara en la Escuela Nacional de Puentes y Carreteras (L’École des Ponts et Chaussées) para estudiar arquitectura civil y arquitectura subterránea (geometría y minería). Fue acompañado de otro científico canario Alfonso de Nava y coincidió con el matemático y astrónomo José Chaix Isniel.
En París, lideró un importante grupo de estudiantes españoles, acogidos al programa de Gálvez: Juan López de Peñalver, Tomas de Veri, Juan de la Fuente, Joaquín Abaitua y Juan de Mata. Tenían por el objetivo la elaboración de colecciones de maquetas sobre máquinas de construcción de obras públicas y factorías industriales y su posterior implantación práctica en territorio español.
En dos años, reunieron la mejor colección de memorias, planos y documentos relacionados con la ingeniería civil de toda Europa, y que constituirá el fundamento del Real Gabinete de Máquinas.
El buen conocimiento del idioma francés y su avanzada preparación en ingeniería permitieron que Betancourt se relacionase con muchos de los grandes científicos e ingenieros franceses de la época, entre ellos Jean Rodolphe Perronet, director de aquella escuela parisina de arquitectura, el barón de Prony y M. Monge, fundador de la geometría descriptiva.
A su regreso a Madrid en 1785, junto a otros científicos, Betancourt solicitó al consejero real Floridablanca la construcción de la primera Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid a imitación de la francesa para la formación de especialistas en ingeniería civil. Esta institución se fundó en 1802.
 | | ESCUELA DE INGENIEROS DE CAMINOS, CANALES Y PUERTOS |
Por orden del secretario real Pedro de Bolea, conde de Aranda, realizó un valioso estudio sobre la purificación del carbón de piedra que se estaban ejerciendo en los hornos del Jardín Botánico de París y en los altos hornos de Irlanda, donde se extraía betún de hulla. El resultado de su estudio fue la Memoria sobre la purificación del carbón piedra y modo de aprovechar las materias que contiene, publicada en 1785, dedicada a Carlos III. Tras describir el funcionamiento de estos, propuso su propia tipología de horno. Para la puesta en marcha de esta tecnología, Aranda envío un ejemplar a Oviedo para su implantación en las minas de hulla asturianas. En agradecimiento a esta colaboración, la Real Sociedad Económica de Asturias, nombró a Betancourt socio de mérito.
Durante su breve estancia en Madrid, contactó con el químico francés Louis Proust, que había descubierto la ley de las proporciones definidas, y con quien escribió de forma conjunta una Memoria sobre el blanqueo de la seda, que fue publicada en 1791.
Tras esto, regresó a París junto a su hermano José de Betancourt. Por orden de Floridablanca, comenzaron a adquirir máquinas para la fundación de un Gabinete de Máquinas en Madrid. Visitaron la región de Bretaña y en Cherburgo estudiaron sus instalaciones portuarias y las máquinas empleadas para la elevación y el transporte de mercancías. Fue muy necesaria la colaboración de los estudiantes españoles que estaban pensionados en varias ciudades francesas.
Emprendió una serie de investigaciones técnicas sobre hidráulica y mecánica, basadas en la recopilación de planos y en la construcción de modelos que desarrollaría en este gabinete, y que contaron con la ayuda de científicos e ingenieros franceses. Uno de aquellos diseños fue una máquina de telar de cintas anchas de rasoliso y tafetán.
En 1787, se asoció con el relojero e inventor suizo Abraham Louis Breguet en la comercialización de relojes. Ambos construirían de forma conjunta un telégrafo óptico que compitió con el del francés Chappe. Otra persona con la que mantuvo una relación más intelectual fue con el matemático mexicano José María de Lanz y Zaldívar, pues también escribieron de forma conjunta el tratado Tratado de la composición de máquinas ( Essai sur la composition des machines), el primer libro con un enfoque moderno sobre máquinas.
Aquel año, se ya había aprobado oficialmente el Real Gabinete de Máquinas con sede en el Jardín del Buen Retiro, siendo nombrado su director, pero sin tomar posesión del cargo hasta su regreso.
 | | AGUSTÍN DE BETANCOURT Y MOLINA |
En noviembre de 1788, viajó a Inglaterra, donde realizó una misión de investigación científica con una parte de espionaje industrial durante dos meses, por orden de Floridablanca. Su objetivo era el análisis de la máquina de vapor, así como el reconocimiento de los puertos marítimos. Desde Londres se trasladó a Birmingham, una de las principales ciudades promotoras de la Revolución Industrial. Allí consiguió acceder a las instalaciones de la factoría de Matthew Boulton y James Watt, para comprobar el regulador centrífugo de la máquina de vapor que estaban desarrollando y que la convertía en una máquina de doble efecto, decisiva para su aplicación. De todas formas, no se fiaron de las verdaderas intenciones de Betancourt para acceder a las nuevas máquinas, pues estas tenían la consideración de secreto industrial.
En su Memoria, describió su experiencia de esta manera:
"Al saber que los señores Watt y Boulton habían hecho nuevos descubrimientos en relación con la máquina de vapor, de modo que habían llegado a producir los mismos efectos con una cantidad de combustible mucho menor, tomé la decisión de ir a Birmingham, para conocer a estos célebres artistas. Al llegar a su casa, me recibieron con la mayor cortesía y, para darme una prueba de su consideración, me enseñaron sus fábricas de botones y de plata chapada; pero no me enseñaron ninguna de sus máquinas de vapor. Sólo me dijeron que las que estaban fabricando en aquellos momentos eran superiores a todas las demás, ya que su velocidad podía regularse a voluntad y que con sumían mucho menos combustible que las que habían hecho anteriormente. Ni siquiera me dejaron entrever de qué modo habían conseguido tan grandes ventajas."
En Londres, consiguió observar una máquina de vapor de doble efecto funcionando en los Albion Mills, una emblemática fábrica de harina situada junto al puente de Blackfriars en Southwark, de reciente inauguración. Estaba factoría estaba considerada un hito clave de la Revolución Industrial por ser la primera gran fábrica del mundo en utilizar energía de vapor comercial para moler grano. Pudo comprobar como la máquina trabajaba como la misma velocidad del émbolo en su doble recorrido ascendente y descendente a través del cilindro. Esta observación fue suficiente para saber que el pistón trabajaba en ambos sentidos, dándole la pista que necesitaba este intuitivo científico. Otro de los inventos que observó fue el nuevo modelo de telar mecánico de Edward Cartwright.
 | | MÁQUINA DE VAPOR DE DOBLE EFECTO |
A su regreso a París, en diciembre de 1788, Betancourt comenzó a trabajar en el diseño de estas nuevas máquinas de vapor. Un año después, en diciembre de 1789, presentó su máquina de vapor de doble efecto, en la que se aprovecha el carbón mineral como fuente de energía. Durante el desarrollo, tuvo que innovar piezas y técnicas hasta hacerla funcionar de forma parecida a la de Watt y Boulton. Era la primera máquina de vapor la primera máquina de vapor de doble efecto en la Europa continental, comercializada rápidamente por la firma Piéret ante el disgusto de los dos ingenieros británico.
Aquel año, publicó la Memoria de una máquina de vapor de doble efecto ( Mémoire sur la force expansive de la vapeur de l’eau), que fue presentada a la Academia de las Ciencias de Francia. Se había convertido en el introductor de este ingenio para Europa en un momento en el que había estallado la Revolución francesa y se había instaurado la Convención republicana.
En 1790, construyó la primera máquina industrial para suministrar energía a unos molinos de la recién construida fábrica de harinas de los hermanos Perier, en la isla de los Cisnes, cerca de París. Estos molinos funcionaban con una máquina de vapor de doble efecto. Poco después, diseñó un modelo de telar mecánico, y una máquina eólica para desaguar terrenos pantanosos.
Su último estudio antes de regresar a Madrid fue redactado en la Descripción del Real Establecimiento de Yndrid donde se funden y barrenan los cañones de hierro para la Marina Real de Francia, publicado en 1791.
Por estos resultados, Betancourt se había convertido en pionero de los estudios líquido-vapor y utilidades del estado gaseoso, por tanto, fue el precursor de los Principios de la Termodinámica>, junto al ingeniero y matemático Gaspard de Prony.
 | | MÁQUINA DE VAPOR DE WATT POR BETANCOURT |
En verano de aquel 1791, Betancourt regresó a Madrid para acceder a la dirección del Gabinete de Máquinas, siendo su subdirector Juan López Peñalver. El embajador español Fernán Núñez ya había enviado un Índice de los modelos y memorias de don Agustín, sobre el que confeccionar la Colección de modelos hidráulicos. Finalmente, el Catálogo de modelos, planos y memorias del Gabinete incluía 270 máquinas, 358 planos y 99 memorias con 92 gráficos, todos recogidos o diseñados durante su estancia en París, junto a Peñalver y el resto de los pensionados españoles en París.
Entre los modelos estaban la máquina de vapor de doble efecto, la máquina eólica para desaguar terrenos pantanosos, la máquina industrial para suministrar energía sobre molinos, o la máquina de telar mecánico.
Junto a su compañero Juan Peñalver, publicó una Memoria sobre los medios para facilitar el comercio interior, en la cual detallaron la necesaria fundación de una Escuela de Caminos y Canales, así como la gran importancia de un buen sistema de comunicaciones para el desarrollo económico nacional, cuestiones que fueron planteadas a Floridablanca.
Otra de las primeras tareas fue una rápida captación de instrumentos de cosmografía para la Expedición científico-política de Alejandro Malaspina alrededor de medio mundo.
En abril de 1792, se inauguró el Real Gabinete de Máquinas, con sede en el palacio del Buen Retiro, donde se expuso el Catálogo. Se trataba de un museo para ingenieros, pero también para el público general. Aquel año, fue nombrado caballero de la Orden de Santiago.
 | | CASÓN DEL BUEN RETIRO - SEDE DEL GABINETE DE MÁQUINAS |
En 1793, España entraba en lucha con Francia en lo que fue la Guerra de la Convención francesa de 1793-1795. Eso le convertía prácticamente en aliada de Inglaterra, por lo que fue enviado Betancourt de nuevo, con una otra misión científica y acompañado de su familia. Este reino impactó en Betancourt por su avanzada industrialización y su estabilidad política. También llegó acompañado de Bartolomé Sureda, un joven grabador que aprendería la técnica a la "aguatinta" para grabar láminas, un método más fácil y sencillo de rectificar que el grabado tradicional.
De regreso a España, Betancourt y Sureda enseñaron la nueva técnica al pintor de Corte, Francisco de Goya, a quien conocía por su pertenencia en la Academia de Bellas Artes de San Fernando. Goya la utilizó en los Caprichos, y se correspondió con un retrato a Bartolomé Sureña. Este último puso en práctica la técnica al representar diversas máquinas en el libro ilustrado Descripción de las Máquinas de más general utilidad que hay en el Real Gabinete, publicado en 1798.
Entre noviembre de 1793 y octubre de 1796, estuvo investigando acerca del funcionamiento y composición de las máquinas. En Inglaterra, ganó dos concursos públicos: el premio de la Society for the Encouragement of Arts, Manufactures and Commerce en 1795, por el diseño de una máquina para cortar hierba en ríos y canales; el premio del Royal Board of Agriculture de Whitehall en 1796, por una máquina de moler sílex.
Betancourt se había convertido en una personalidad destacada entre los círculos científicos de Europa y consiguiendo la admiración incluso en los virreinatos españoles de América.
 | | CATÁLOGO DEL REAL GABINETE DE MÁQUINAS |
En 1795, la Corte de Carlos IV firmaba el Tratado de Paz de Basilea, poniendo fin a la Guerra de la Convención francesa, y un año después, firmaba el Tratado de San Ildefonso, que implicaba una alianza política y militar entre ambos países y la consecuente entrada en guerra de España con Inglaterra. Esta circunstancia ocasionó la partida de Betancourt desde Londres con destino a París, junto a otros españoles.
Tomó contacto con el telégrafo óptico que estaba desarrollando su amigo y socio Breguet en Francia, en cuyo proyecto se involucró. El telégrafo óptico Breguet–Betancourt ganó el dictamen favorable de un comité de científicos enviado por el Directorio de la República, formado por Borda, Charles, Coulomb, Delambre, Lagrange, Laplace y Prony. Estos elogiaron la precisión, economía y rapidez en la transmisión de mensajes en las pruebas realizadas. Quedó patentado en la obra Memoria sobre un nuevo telégrafo y algunas ideas sobre la lengua telegráfica ( Mémoire sur un nouveau télégraphe et quelques idées sur la langue télégraphique), publicada en 1797.
El comité sugirió comparar este sistema con el de Claude Chappe, a lo cual se negó el francés. De todas formas, en Francia no llegó a sustituir este sistema al ya implantado de Chappe debido a su alto coste en un momento de crisis económica e inestabilidad política.
 | | TELÉGRAFO ÓPTICO DE BREGUET-BETANCOURT |
Antes de abandonar Francia, Betancourt patentó junto a Breguet un modelo de prensa hidráulica para uso industrial, así como la licencia de explotación comercial. Esta prensa mejoraba las características de la inventada por el ingeniero Joseph Bramah que Betancourt había observado en Inglaterra. Tras este nuevo éxito, se puso en contacto con el fabricante Périer para comenzar a producirla y venderla en el mercado.
Esta prensa hidráulica, fue enviada al Gabinete de Máquinas, junto a la máquina de vapor de doble efecto, el telar mecánico, y cuantas innovaciones estuvo realizando estos años.
El motivo de su marcha fue la aceptación del proyecto ofrecido por dos empresarios de Cuba, el gobernador de Cuba, Luis de Las Casas, y el conde Mopox. Debía instalar máquinas de vapor en las plantaciones azucareras y caminos rurales para el transporte del producto recolectado. Tras el visto bueno por la Corte de Carlos IV, Betancour junto a su socio Sureda partieron del puerto de La Coruña a bordo del bergantín Infante con rumbo a La Habana. Durante la travesía, la fragata inglesa Boston apresó la embarcación española cerca de las islas Cíes. Ambos científicos fueron detenidos y todo su instrumental y tratados técnicos fueron requisado. Días después fueron puestos en libertad en el puerto de Lisboa.
Entonces, el primer ministro Manuel Godoy le permitió regresar a París y recuperar el valioso instrumental. El proyecto azucarero cubano seguía vigente. Antes de partir, se enteró que su ciudad natal había sido atacada y defendida con éxito por la Armada británica del comodoro Horatio Nelson el 25 de julio de 1798, en el combate de Tenerife.
Sin embargo, al regresar a Madrid, ya no estaba interesado en viajar a Cuba, sino en dirigir el plan de instalación de su sistema de telegrafía óptica en España, objetivo propuesto por Mariano Luis de Urquijo, ministro interino de Estado. A finales de diciembre de 1798, por eral orden, se habilitan talleres para la construcción de una línea telegráfica entre Madrid y Cádiz.
Además, adquirió la obsoleta Real Fábrica de Algodón de Ávila al ministro Urquijo, para su explotación comercial. Inyectó bastante dinero en la modernización de la maquinaria textil que eran de su invención.
 | | REFLEXIONES DE AGUSTÍN Y PEÑALVER Y MOLINO HIDRÁULICO |
En 1800, fue inaugurada la primera línea española de telegrafía óptica entre Madrid y Aranjuez, compuesta por cuatro torres telegráficas: Palacio del Buen Retiro, ermita del Cerro de los Ángeles (Getafe), Cerro Espartinas (Valdemoro) y monte Parnaso (Aranjuez). La decisión del secretario de Hacienda dejó al proyecto de la construcción de torres de telégrafos en suspensión.
Aunque no se conservan vestigios de las instalaciones, varios literatos, científico y autoridades dejaron constancia escrita: los científicos Francisco Salvá y Campillo, el dramaturgo Leandro Fernández de Moratín, los políticos extranjeros Fiedrich Wilhelm von Humboldt y Jean François de Bourgoing, y los empresarios Juan Antonio Álvarez de Quirós y Cándido López y Malta.
En 1800, se le ordenó la organización de un cuerpo de ingenieros ferroviarios y fue nombrado miembro del consejo de administración financiera. Aquel año, al objeto de mejorar los transportes terrestres y fluviales, se fundó el Cuerpo de Inspección General de Caminos y Canales, cuyo primer titular fue el conde de Guzmán. Esta fue una demanda propuesta por Betancourt a la Corte desde hacía tiempo. Por eso, al año siguiente, se puso al mando con la intención de promover un programa de renovación de caminos y de construcción de nuevas vías más funcionales y baratas.
Inspeccionó el Canal de Castilla, presentando un informe junto con su compañero Peñalver, y presentó una esclusa de émbolo buzo. También examinó la presa Puentes en Lorca, que sufrió una rotura el 30 de abril de 1802, ocasionando la muerte a 608 personas. Ejecutó reparaciones y construcciones en numerosos puentes entre Madrid y Barcelona. Y publicó el tratado Medio para que de un aqüeducto no salga más agua que la necesaria para mantener lleno un pilón, en el Semanario de Agricultura, en 1801.
 | | MÁQUINA DE VAPOR APLICADA AL TRANSPORTE DE BAGONETAS |
Ante la intensa actividad en este campo y la necesidad de técnicos de ingeniería civil e hidráulica, se encargó de seleccionar e instruir a los técnicos de los Estudios de la Inspección General de Caminos y Canales, en 1802, y de dirigir el programa de estudios. Este centro de enseñanza estaba basado en la Escuela de Puertos y Canales de París, en la que había estudiado años atrás. Los primeros profesores fueron compañeros suyos en la academia parisina: José María de Lanz, Juan López de Peñalver y José Chaix. Utilizó al Gabinete de Máquinas como centro de experimentación y pruebas. En 1803, pasó a denominarse Escuela de Caminos y Canales, en 1803, y al año siguiente se licenció la primera promoción de técnicos. El primer informe fue la Noticia del estado actual de los caminos y canales de España, causa de sus atrasos y defectos, y medios para remediarlos en adelante.
Godoy encargó a Betancourt la corrección del curso del río Genil a su paso por Granada, para evitar las inundaciones que se producían en su extensa finca de regadíos llamada Soto de Roma. Tras reconocer el río y redactó un informe técnico que constituyó un ejemplo de la ingeniería respetuosa con la naturaleza. Pero, no contento con su desempeño y resultados obtenidos fue sustituido por ingenieros militares por orden del primer ministro.
En estos años, la situación de Betancourt en España no fue muy esperanzadora. El proyecto de telegrafía óptica no se restauraba, la burguesía española no comprendía la utilización de su ingeniería y sus máquinas para mejorar la producción y la relación con la Corte de Carlos IV propiciaron la futura marcha de España. Así, a partir de 1806, fue vendiendo sus propiedades, incluida la Fábrica de Algodón de Ávila.
 | | ESCLUSA DE ÉMBOLO BUZO |
En mayo de 1807, ya estaba instalado en París, por tercera vez, donde tenía buenos contactos y cierta fama. En la Academia de las Ciencias presentó una esclusa de émbolo buzo que había inventado en 1801, junto a la Memoria sobre un nuevo sistema de navegación interfluvio ( Mémoire sur un nouveau système de navigation intérieure). Exponía un dispositivo para ahorrar tiempo y agua en el paso de las embarcaciones por las esclusas. Su innovador diseño permitía que este sistema fuese dirigido fácilmente por solo un operario. Este tratado fue aprobado en septiembre de 1807 y publicado meses después.
Y, de nuevo junto a su amigo Breguet, diseñó el termómetro metálico, encargándose su socio suizo de la comercialización.
A finales de 1807, realizó un viaje a San Petersburgo, capital del Imperio ruso, siendo recibido por el zar Alejandro I de Rusia y el ministro Rumiántsev. Allí pudo visitar varias industrias de importancia para el país durante algunos meses y recibir una interesante propuesta de trabajo como ingeniero.
En mayo de 1808, ya estaba de regreso en País. España había sido invadida por el Ejército de Napoleón Bonaparte y se iniciaba la Guerra de la Independencia hasta 1814.
Su última obra publicada en París fue el tratado de mecánica Ensayo sobre la composición de máquinas ( Essai sur la composition des machines), junto al ingeniero José Lanz, que habían estado escribiendo conjuntamente desde 1803. Se convirtió en un libro de texto de gran difusión en toda Europa.
 | | SELLOS CONMEMORATIVOS EN ESPAÑA Y EN RUSIA |
Por una cuestión de patriotismo, Betancourt rechazó una oferta del emperador Bonaparte y, en septiembre de 1808, decidió instalarse en San Petersburgo junto a su mujer Ana Jourdain y sus hijos tras una negociación con el zar Alejandro I en la ciudad alemana de Erfurt. No volvería a París ni a Madrid.
Ingresó en el Ejército ruso como mayor general y, entre 1808 y 1824, desarrolló una impresionante carrera técnica. Su primera comisión fue la actualización de la maquinaria de una fábrica de cañones en Tula a través de máquinas de vapor y la fábrica de cañones de Kazán.
En 1809, creó el Cuerpo de Ingenieros de Vías de Comunicación en San Petersburgo con su respectiva Academia de Ingenieros, instaurando un programa de estudios más largo e impartido en francés. Se encargó de evaluar y proponer nuevas infraestructuras viarias por el territorio. Así, fue ganándose el respeto y admiración de las autoridades rusas. Bajo su tutela, se dejó la modernización de la industria, las carreteras y los puertos marítimos. Durante las Guerras Napoleónicas, sufrió la llegada del Ejército francés a Moscú, la movilización del instituto y estudiante a un lugar seguro, y la posterior quema de la ciudad.
 | | DRAGA PARA LIMPIAR EL FONDO DE KRONSTADT |
Tras la guerra, Betancourt fue nombrado inspector del Instituto del Cuerpo de Ingenieros, mejoró la formación técnica con nuevos profesores y se encargó de reconstruir las estructuras dañadas. Así, construyó una Sala de Ejercicios Ecuestres en Moscú, destacando su cercha de madera de 45 metros, además de diseñar edificios industriales como la fábrica de papel moneda Goznak y participar indirectamente en la Casa de la Moneda de Varsovia. Construyó la llamada Draga de Kronstadt, sistema que no pudo ejecutar en España después de publicar la Memoria sobre la draga mecánica.
En 1819, fue nombrado director del Departamento de Vías de Comunicación, dejando un importante legado en ingeniería y urbanismo ruso. Desarrolló maquinaria hidráulica y puentes en San Petersburgo, como el puente sobre el Málaya Nevka, y en el canal de Betancourt. También colaboró en obras como la catedral de San Isaac, el picadero de Moscú, y la columna de Alejandro I. Promovió la navegación mediante barcos de vapor en el Volga y mejoró las infraestructuras fluviales y la red de ferrocarriles. En urbanismo, lideró la reconstrucción de la feria comercial de Nizhni Novgorod, donde aplicó sus conocimientos en hidráulica y transporte.
Tras perder la confianza del zar en 1822 y sufrir pérdidas personales, fue sustituido en la dirección del Instituto y relegado de cargos. De todas formas, el zar otorgó una pensión hasta su muerte en San Petersburgo, el 26 de julio de 1824, y permitió que fuese homenajeado con un funeral digno de un gran personaje.
 | | COLUMNA DE ALEJANDRO I POR AGUSTÍN DE BETANCOURT |
En la actualidad, Rusia honra la labor realizada por el ingeniero español a través de varios actos y homenajes.
La astrónoma Tamara Smirnova puso el nombre de Betankur al asteroide descubierto (11446) en 1798. El servicio de correos postales emitió un sello conmemorativo por el 250 aniversario de su nacimiento, en 2008. El Ministerio de Vías de Comunicación de Rusia creó la medalla conmemorativa Betancourt al mérito científico en 2014. En San Petersburgo se puso el nombre de Agustín de Betancourt a un puente inaugurado en 2018, y en esta ciudad existe una escultura dedicada a su persona.
 | | ESCULTURA DE BETANCOURT EN SAN PETERSBURGO |
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