ORIGEN DE LA FÍSICA MODERNA POR DOMINGO DE SOTO

Domingo de Soto fue fraile dominico y teólogo español considerado como el promotor de la Fí­sica Moderna. Fue el primero en establecer que un cuerpo en caída libre sufre una aceleración constante. Su teoría del movimiento uniformemente acelerado y la caída de los graves fue el precedente de la Ley de la Gravedad de Newton.



ESTATUA DE DOMINGO DE SOTO EN LA SEDE SEGONIAVA DE LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID

 
Estudió en la Universidad de Alcalá de Henares y en París desde 1516. En la capital francesa amplió sus estudios en la Filosofía nominalista. En 1520 regresó a la Universidad de Alcalá para ocuparse de la cátedra de Metafísica. En 1525 ingresó en la Orden de los Predicadores Dominicos. En 1532 ingresó en la denominada Escuela de Salamanca, la fundadora de la Ciencia Económica Moderna, mientras impartía como catedrático de Teología en la Universidad de Salamanca durante dieciséis años. Fue uno de los grandes alumnos de Francisco de Vitoria.

Escribió numerosas obras de teología, derecho, filosofía y lógica, entre las que destacaron De iustitia et iure (1557) y Ad Sanctum Concilium Tridentinum de natura et gratia libri tres (1547), de orientación tomista y De dominio (1534), de orientación iusnaturalista. También comentó varios libros de física y lógica aristotélica, el más importante fue Quaestiones super octo libros physicorum Aristotelis (1551), sobre cinemática y dinámica.

Domingo de Soto fue el primero en establecer que un cuerpo en caída libre sufre una aceleración uniforme con respecto al tiempo y su concepción sobre la masa fue extremadamente avanzado en su época.

En su libro Quaestiones explica la aceleración constante de un cuerpo en caída libre de esta manera: "Este tipo de movimiento propiamente sucede en los graves naturalmente movidos y en los proyectiles. Donde un peso cae desde lo alto por un medio uniforme, se mueve más veloz en el fin que en el principio. Sin embargo el movimiento de los proyectiles es más lento al final que al principio: el primero aumenta de modo uniformemente disforme, y el segundo en cambio disminuye de modo uniformemente disforme."
 
Soto ya relacionaba dos aspectos de la física: el movimiento uniformemente disforme (movimiento uniformemente acelerado) y la caída de graves (resistencia interna). En su teoría combinaba la abstracción matemática con la realidad física, clave para la comprensión de las leyes de la naturaleza. Tenía una claridad rotunda acerca de este hecho y lo expresaba en ejemplos numéricos concretos.

Anteriormente a Soto, hubo varios autores contemporáneos que llegaron a describir el movimiento de un cuerpo en caída con dos variables independientes: el tiempo y el espacio; lo que no les permitió llegar a la descripción correcta. Otro español, llamado Diego Diest, partió de utilizar una sola variable, pero utilizó de forma errónea la espacial.

Soto, en cambio, describió el movimiento con una sola variable independiente: el tiempo. Este hecho está comprobado en la obra de William Wallace llamada The Enigma of Domingo de Soto: Uniformiter Disformis and Falling Bodies in Late Medieval Physics.

Clasificó los diferentes tipos de movimiento en:

Movimiento uniforme respecto al tiempo:
"Es aquel por el que el mismo móvil en iguales intervalos de tiempo recorre iguales distancias, como se da perfectamente en el movimiento extremadamente regular del cielo."

Movimiento disforme con respecto al tiempo:
"Es aquel por el cual, en partes iguales de tiempo son recorridas distancias desiguales, o en (tiempos) desiguales, (espacios) iguales."

Movimiento uniformemente disforme con respecto al tiempo:
"Es el movimiento de tal modo disforme, que si dividimos según el tiempo, (la velocidad de) el punto medio de la proporción excede (la velocidad de) el extremo más lento lo que es excedida por el más rápido."

"El movimiento uniformemente disforme respecto al tiempo es aquel cuya diformidad es tal, que si se le divide según el tiempo, es decir, según las partes que se suceden en el tiempo, en cada parte del movimiento del punto central excede del movimiento extremo el menor de esa misma parte en cantidad igual a aquella en la que él mismo es superado por el movimiento extremo más intenso."

De Soto describió el movimiento de caída libre como ejemplo de movimiento unifórmemente acelerado por primera vez, cuestión que sólo aparecerá posteriormente en Galileo:

"… este tipo de movimiento propiamente sucede en los (graves) naturalmente movidos y en los proyectiles. Donde un peso cae desde lo alto por un medio uniforme, se mueve más veloz en el fin que en el principio. Sin embargo el movimiento de los proyectiles es más lento al final que al principio: el primero aumenta de modo uniformemente disforme, y el segundo en cambio disminuye de modo uniformemente diforme."

Por lo tanto era aplicable la Ley de la velocidad media para calcular el tiempo de caída: "Esta especie de movimiento es la propia de los cuerpos que se mueven con movimiento natural y la de los proyectiles."

"En efecto, cada vez que cae una masa desde una cierta altura y en el seno de un medio homogéneo, se mueve al final más de prisa que al principio. Pero el movimiento de los proyectiles es más lento al final que al comienzo, y así el primero se intensifica, y el segundo se debilita uniformemente."

Movimiento diformente disforme con respecto al tiempo:
"Es el movimiento en tal modo disforme, que si es dividido según el tiempo, no ocurre que el punto medio de cada parte en la misma proporción excede (en velocidad) a un extremo cuanto es excedido por el otro. Este tipo de movimiento es el que esperamos en los animales, donde se observa el aumento y la disminución."


UNIVERSIDAD DE SALAMANCA


Este fue un descubrimiento clave en física, y base esencial para el posterior estudio de la gravedad por Galileo Galiley e Isaac Newton. Ningún científico de las Universidades de París y Oxford de aquella época había conseguido describir la relación entre movimiento uniformemente disforme en el tiempo y la caída de los graves como lo hizo Soto. Este hecho debería reconocer tal descubrimiento al español.

Domingo de Soto publicó sus ideas sobre la caída de graves en la obra Quaestiones super octo libros physicorum Aristotelis (1551). Esta obra fue publicada en varias ciudades italianas, influyendo en personajes como Benedetti o Galileo. Sus ideas son originales y que no corresponden a un conocimiento colectivo de la época.

Fue un logro tan avanzado que los autores Juan José Pérez Camacho e Ignacio Sols Lucía en su trabajo Domingo de Soto en el origen de la ciencia moderna, publicado en 1994, terminaron escribiendo que: "Ante el resultado de nuestro análisis de las aportaciones de Domingo de Soto a la física, proponemos esta consideración: es en la década que abraza las obras de Copérnico (1543), Soto (1551) y Benedetti (1554) donde debemos situar la línea divisoria entre la ciencia del Renacimiento y la ciencia moderna. Tras una lenta maduración, al fin sus ideas contaron con un magnífico aliado en Galileo Galilei."


Otro de los que llamaron la atención de las aportaciones de Soto fue el historiador francés de principios del siglo XX Pierre Duhem.

Este teorema de caída de graves es el principio que Galileo buscaba en 1604 para establecer el fundamento de la cinemática. En sus primeras investigaciones partió de una concepción equivocada porque consideraba que la velocidad aumentaba con respecto al espacio de la caída en lugar de con el tiempo. Así escribió: "El cuerpo que cae naturalmente va incrementando continuamente su velocidad a medida que la distancia desde el punto de partida aumenta." Con posterioridad, al darse cuenta de su error, formuló matemáticamente el movimiento uniformemente acelerado, pero éste se había definido 50 años antes por de Soto.

Galileo citó a Soto en dos ocasiones aunque no relacionadas con la caída de graves. Sin embargo las concepciones de Soto como mínimo le llegaron de manera indirecta a través de discípulos de Soto.

Pero Soto no solamente acertó en la cinemática, sino también en la dinámica. En su libro Quasetiones planteaba
la resistencia interna de los cuerpos: "Lo que es movido es una resistencia, que ha de ser superada por la fuerza motriz." Pérez y Sols plantean que no hay duda sobre el carácter de esta resistencia (que hoy llamaríamos masa inerte) como en primer lugar interna y no sólo resistencia externa del medio y en segundo como proporcional al peso. Eso se desprende de sus textos y los ejemplos que puso. Concluyen que aunque no lo haya formulado explícitamente, si uno parte de todas sus concepciones y le preguntase a Soto ¿con qué velocidad caen los graves en el vacío? Soto habría respondido: "Todos los cuerpos caen en el vacío con la misma velocidad, que aumenta uniformemente disforme con el tiempo de caída."

 
 
 

Una de las características más destacadas del pensamiento sotiano fue la preocupación por la justicia social, tan común en los miembros de la Escuela de Salamanca. Así en su Deliberación en la causa de los pobres (1544), escribió: “So pena de pecado mortal son obligados los ricos a hacer limosna de los que les sobra”. Con excepción de lo que el hombre necesita para su sustento personal y familiar, todo lo demás ha de darlo “al que tiene dello necesidad”.

En su libro De dominio (1534), escrito en Salamanca, establecía que Dios ha había criado “todos los bienes del mundo en común para el linaje humano”, de manera que quien no se atiene a esta norma de conducta atenta contra la ley divina y también contra el Derecho Natural, ya que “por Derecho Natural todas las cosas son comunes en cuanto al dominio". Según De Soto, si los bienes materiales han de quedarse divididos y privatizados han sido como consecuencia del pecado original.

El maestro de Salamanca dio una nueva dimensión a la teoría del Derecho de Gentes formulada ya antes por Francisco de Vitoria, el gran precursor de los Derechos Humanos y del pensamiento anti-colonialista. Para De Soto era un error considerar que fuera de la Cristiandad nadie es señor del mundo, tampoco el Emperador ni el Papa, así como que querer justificar el dominio del mundo en nombre de Cristo, ya que sería “maravilla que viniendo Cristo a predicar la pobreza en el mundo, recibiese el dominio del mundo".

Su respuesta ante esta cuestión la resolvía así: “Si es lícito apoderarse por la fuerza de las ciudades de los infieles y gentiles a causa de su idolatría es rotundamente negativa, ya que tales guerras las llevamos a cabo contra las leyes divinas”, por lo que “estamos de atendernos a los cometidos de la Fe”. Matando a los gentiles, “no sólo saldamos las exigencias de la caridad, sino que también nos hacemos odioso e infecciosos a ellos y, por ende, ineptos para inducirles a aceptar nuestra fe”. La misión de los católicos no es la de castigar a los infieles por sus pecados, sino la de perdonarlos: “La predicación de la Fe tiene como finalidad el perdón y remisión de los pecados. Es así que castigar los pecados de los infieles se opone diametralmente a la misma. Luego, la fe católica no nos concede potestad alguna para castigarlos”. Se explica que contradiciendo a San Agustín negarse que los romanos tuvieran derecho a invadir y conquistar a otros pueblos. “El Derecho Natural es igual para todos los hombres, ya que todos son de la misma naturaleza; por consiguiente, nadie es de esta manera señor de los demás”.


REPRESENTACIÓN TEATRAL DE LA CONTROVERSIA DE VALLADOLID


Participó en la comisión de teólogos y juristas de la denominada Junta de Valladolid de 1550-1551, el primer debate oficial sobre los Derechos Humanos, donde se discutió la forma de proceder en la conquista de América por España y la naturaleza de los indios. En este debate, también fue llamado de los justos títulos o Polémica de los naturales, discreparon los frailes Juan Ginés de Sepúlveda y Bartolomé de las Casas como líderes de dos modelos de colonización antagónicos. Soto se inclinó en su resumen hacia las tesis del este último.

Otra de las materias de las que se interesó Domingo de Soto fue la Economía, tan entre característico de los miembros de la Escuela de Salamanca, los fundadores de la Ciencia Económica Moderna. Analizó numerosos problemas como la usura, los contratos, la actividad del intercambio mercantil, la determinación del precio justo, así como las variaciones del mismo. Llegó a recomendar desde su cargo, ciertas intervenciones en precios. Rothbard lo criticó porque, en su opinión, de Soto rompió con la tradición escolástica de la defensa del precio de mercado como precio justo.

Su obra más importante es De Iustitia et Iure (1557), escrito en Salamanca, del que se publican al menos 27 ediciones en los 50 años siguientes a su primera edición.


SESIÓN DEL CONCILIO DE TRENTO, POR TIZIANO
 
 
En 1545 fue enviado al Concilio de Trento en calidad de teólogo imperial de Carlos V ante la imposibilidad de que fuera Francisco de Vitoria. En sus intervenciones defendió la Escolástica y atacó el Protestantismo y el Nominalismo como desviaciones de la doctrina cristiana, tesis que luego desarrollaría más ampliamente en obras posteriores, sobre todo en Ad Sanctum Concilium Tridentinum de natura et gratia libri tres (1547), publicado en Venecia. Frente a la tesis luterana de que la Fe basta por sí sola como justificación ante Dios, Soto afirmaba, al igual que los demás teólogos católicos, que la Fe es inseparable de la Caridad y que sin ésta se convierte en una abstracción vacía de contenido.


Separada de las obras concretas de caridad, la sola fides de Lutero se revela como un solipsismo o subjetivismo carente de la categoría de alteridad, esencia y condición del amor al prójimo y clave del verdadero Cristianismo. Este concepto activo y solidario de la Fe concuerda con la importancia que el maestro salmantino adjunta a la conducta moral o bonum honestum, que es la vía hacia Dios. La Fe es virtud moral. El hombre tiene dos fines, uno sobrenatural y otro natural. Aquél consiste en la contemplación de Dios, éste en el obrar de acuerdo con la Razón, operari secundum naturem, cuyo fruto es la obra buena y honesta. A este proceder racional pertenece el esfuerzo por el advenimiento de un Estado justo. Cuando uno hace lo que debe hacer, puede contar con la gracia o auxilio especial de Dios. A su regreso a España, el Emperador le nombró su confesor personal, cargo que aceptó a su pesar, porque su deseo era el de proseguir su labor docente.
 
En 1548 intervino, como teólogo católico frente a los protestantes, en la redacción del Interim de la Dieta de Augsburgo. Allí coincidió con el también dominico Pedro de Soto, confesor real, a quien sustituyó en el cargo en 1548. Ambos intentaron, pero no consiguieron, impedir la influencia que sobre el emperador Carlos V tenía el cardenal Granvela. El emperador le ofreció el nombramiento como obispo de Segovia, que no lo aceptó, y el de confesor personal, que dos años de oficio renunció al mismo para continuar su trabajo en Salamanca.


Segovia, ciudad natal de Domingo de Soto, tiene dedicado a su hijo ilustre una estatua y un centro de enseñanza primaria, y colegio universitario conocido como Campus de Segovia, dependiente de la Universidad de Valladolid.
 
 
ESTATUA DE DOMINGO DE SOTO EN LA SEDE SEGONIAVA DE LA UNIVERSIDAD DE VALLADOLID

BIBLIA POLÍGLOTA COMPLUTENSE POR FRANCISCO JIMÉNEZ DE CISNEROS

La Biblia políglota complutense es la primera edición plurilingüe de una Biblia completa escrita en la Cristiandad. Promovida por el cardenal Cisneros, incluye las primeras ediciones del Nuevo Testamento en griego, la Septuaginta y el Targum Onkelos. Esta obra es cumbre de la tipografía española, considerada una de las obras más representativa del Renacimiento español, y la más destacada de las obras religiosas impresas en el siglo XVI.

 

 PORTADA DE LA BIBLIA POLIGLOTA DE CISNEROS
 

La dedicación del humanismo cristiano al servicio del movimiento reformista español se hizo especialmente patente en el desarrollo de los estudios bíblicos que alcanzaron su punto culminante en España antes de que Lutero y los reformadores protestantes comenzaran a reclamar para sí la exclusividad de la Biblia. En esa labor destacó al cardenal Cisneros, quien organizó una edición crítica de la Biblia mediante la consulta de varios textos, con el objetivo de otorgar a los estudios sagrados una base firme en las fuentes de la revelación.

El cardenal Francisco Jiménez de Cisneros nació en Torrelaguna, en 1436, fue arzobispo de Toledo y primado de España y consejero espiritual de la reina Isabel I la Católica. Perteneció a la Orden Franciscana, fue tercer inquisidor general de Castilla y presidente del Consejo de Regencia desde la muerte de Felipe el Hermoso hasta la llegada de Fernando el Católico. En el ámbito cultural favoreció los estudios de las lenguas latina, griega y hebrea dentro de la corriente del Humanismo cristiano.

En 1499, fundó la Universidad de Alcalá de Henares a partir del antiguo Studium Generale convirtiéndose en una de las instituciones que más ha influido en la cultura española y la primera universidad renacentista, humanista y universal.


EL CARDENAL CISNEROS, POR EUGENIO CAJÉS


Su interés por el conocimiento filológico de los textos bíblicos y de los Padres de la Iglesia le hizo conseguir importantes manuscritos, en una época en la que tras el descubrimiento de la imprenta en la década de 1450 se publicó la Biblia con mayor eficiencia.

Más tarde, se rodeó de los mejores filólogos y teólogos que entonces enseñaban en España así como de tres maestros judíos que fueron claves en la composición de la obra. Entonces, los invitó para trabajar sobre la ambiciosa tarea de compilar una enorme y completa Biblia políglota con el objetivo de reavivar el decaído análisis de las Sagradas Escrituras. Los estudiosos se reunieron en la Universidad de Alcalá de Henares, la Complutense. Los trabajos comenzaron en 1502 bajo la dirección de Diego López de Zúñiga y se continuaron durante 15 años. El proyecto se financió con dinero procedente de impuestos, multas de la Inquisición y del patrimonio del arzobispado de Toledo.

Cisneros coleccionó manuscritos, consiguió el oportuno permiso para que sus colaboradores consultaran los códices de la Biblioteca del Vaticano. Después aportó una Biblia en los idiomas originales y una traducción latina mejorada a cada traductor y estudioso de su equipo.

La intención de Cisneros era la de reunir todas ellas en una sola publicación, lograr una Biblia políglota, o plurilingüe, que contara con el mejor texto hebreo, griego y latín, incluidas algunas partes en arameo. Dado que el arte de la impresión se hallaba en sus inicios, marcaría un hito en su historia la consecución de esta empresa. Esta histórica herramienta de traducción llegó a conocerse como la Políglota complutense.

En ella participaron, entre otros, los judíos conversos Alonso de Alcalá, Pablo Coronel y Alfonso Zamora, que se encargarían de cotejar los textos en hebreo y arameo, y de establecer una versión correcta. La parte griega la trabajaron el cretense Demetrio Ducas, y los españoles Hernán Núñez, Juan de Vergara, Diego López de Estúñiga y Antonio de Nebrija.


ANTONIO DE NEBRIJA


Antonio de Nebrija era catedrático de Elocuencia Latina en la universidad alcalaína y lingüista, escritor de la primera Gramática de la Lengua Española, la primera gramática de una lengua vulgar que la convirtió en culta. Intervino especialmente en la corrección de la Vulgata, texto latino de San Jerónimo, que abandonó pronto por diferencia de criterios con el cardenal.

Destacable fue la aportación de Arnaldo Guillén de Brocar, quien se encargó de la impresión de esta biblia con el texto latino de la Vulgata, la versión griega de los Setenta con traducción latina interlineal, el texto hebreo del Antiguo Testamento y la paráfrasis caldea de Onkelos, fijados por los especialistas de la Universidad de Alcalá dirigidos por el cardenal en persona. Brocar resolvió la difícil composición de los textos, que resultaron excelentes por su tamaño y nitidez, además de claros y hermosos, tanto los griegos como los hebreos.

El resultado no pudo ser mejor: una Biblia que contenía todo el texto de la Sagrada Escritura en sus más fiables versiones en las distintas lenguas. Su coste final ascendió a los 50.000 ducados.

Se publicaron 600 ejemplares con diferencias en las decoraciones xilográficas en papel y 6 en vitela, y se sabe de la supervivencia de 123 con variaciones en la portada, conservadas en bibliotecas de todo el mundo, la mayoría a falta del volumen sexto.

Con esta publicación se abrió una rica tradición que se extendería por otras naciones durante el Renacimiento. Esta Biblia políglota complutense influyó en la elaboración de la mejorada Biblia Políglota Regia, publicada en Amberes, entre 1568 y 1573, patrocinada por el rey Felipe II, bajo la supervisión de Benito Arias Montano y la impresión de Plantino.
 
 
 
FACHADA DE LA UNIVERSIDAD DE ALCALÁ DE HENARES
 

La Biblia políglota complutense consta de seis volúmenes, de los cuales los cuatro primeros contienen el Antiguo Testamento, el quinto el Nuevo Testamento, y el sexto los textos filológicos complementarios: un Vocabularium Hebraicum atque Chaldaicum y unas Introductiones artis Grammatice Hebraice. El Antiguo y el Nuevo Testamento conforman la Biblia.

El Nuevo Testamento se completó e imprimió en 1514, pero su publicación se retrasó mientras se trabajaba en el Antiguo Testamento, para que se pudieran publicar ambas partes juntas como una sola obra.

Cada página está dividida en tres columnas paralelas de texto: en hebreo la exterior, la Vulgata latina en el medio y la Septuaginta griega en el interior. En cada página del Pentateuco se añade el texto en arameo (el Targum Onkelos) y su propia traducción al latín en la parte inferior de la página.

Entretanto, rumores del trabajo de la Complutense llegaron hasta Desiderius Erasmus en Rotterdam, que produjo y editó su propia edición del Nuevo Testamento en griego. Erasmus obtuvo un privilegio exclusivo de 4 años de publicación del emperador Maximiliano I de Habsburgo y del papa León X en 1516. El texto de Erasmus fue conocido como el Textus Receptus y ediciones posteriores sirvieron de base del Nuevo Testamento de la Biblia del rey Jaime.

El Antiguo Testamento Complutense se compiló en 1517. Debido al privilegio exclusivo de Erasmus, la publicación de la Complutense se retrasó hasta que el papa León X la sancionó en 1520. Se cree que no fue ampliamente distribuida hasta 1522.


BIBLIA PLURILINGÜE ESCRITA EN LATÍN, GRIEGO, HEBREO Y ARAMEO


Contiene las Escrituras Griegas dispuestas en dos columnas: una con el texto griego y la otra con su equivalente en latín, tomado de la Vulgata. Ambos textos están vinculados entre sí mediante letras voladitas que remiten al lector a la palabra equivalente de cada columna. El texto griego de la Políglota fue el primer Nuevo Testamento, o Escrituras Griegas, en imprimirse de la historia, seguido poco después por la edición que preparó Erasmo.

Se puso tanto esmero en la corrección del quinto volumen que solo se han hallado 50 erratas, lo que ha impulsado a los críticos modernos a considerarlo superior al célebre texto griego de Erasmo. Los elegantes caracteres griegos están a la altura de la primorosa belleza de los más antiguos manuscritos unciales. En el libro The Printing of Greek in the Fifteenth Century (La impresión en griego en el siglo XV), Robert Proctor afirma: “Pertenece a España el honor de haber producido en el primer intento lo que sin duda es el más delicado tipo griego jamás grabado”, este considera que la tipografía de Brocar es la cima del desarrollo tipográfico de la edición primitiva, antes de que el manuscrito de Aldus Manutius sobre tipografía dominara el mercado los siguientes dos siglos.

El sexto y último volumen de la Políglota es un anexo de aclaraciones lingüísticas y teológicas. Reúne para el estudio de la Biblia entre otros elementos un diccionario hebreo y arameo, interpretaciones de los nombres hebreos, arameos y griegos, una gramática hebrea y un índice latino para el diccionario. No es de extrañar que se haya calificado a la Políglota complutense de “monumento del arte tipográfico y de la ciencia escritural”.

Un facsímil a tamaño folio fue publicado en Valencia entre 1984 y 1987. Se ha reproducido tomando como base para los textos de la Biblia la copia que se encuentra en la Sociedad de Jesús en Roma; para la reproducción del raro volumen sexto con los diccionarios se tomó la copia de la biblioteca de la universidad de Madrid.


CISNEROS VISITA LA CONSTRUCCIÓN DEL HOSPITAL DE LA CARIDAD DE ILLESCAS, POR ALEJANDRO FERRANT


El cardenal Cisneros murió en julio de 1517, cinco meses después de la finalización de la Biblia y nunca la vio publicada, en cambio, otros planes de ediciones de textos clásicos y teológicos se quedaron en proyectos. Ante la impresión del último volumen Cisneros exclamó: "Aunque hasta el presente he llevado a cabo muchas empresas duras y difíciles por la nación, nada es más de mi agrado, por lo que debáis felicitarme con más efusión, que por esta edición de la Biblia".

Ante este hecho, Alcalá de Henares cayó en declive ya que la orden dominica se hizo con el control de la Inquisición y los profesores hebreos y moriscos que trabajaron en la elaboración de la Biblia suponían un problema a solventar. La Biblia políglota complutense llegó a convertirse en un libro prohibido.

Entonces Guillén de Brocar viajó a Roma con varios ejemplares de la Biblia en busca de una autorización del Papa para su publicación. Allí, tras tres años de espera, lo consiguió en 1520, pero como el Papa necesita visar todos los ejemplares, estos fueron trasladados desde Alcalá a Valencia, donde embarcarán destino Roma.

Durante el viaje, el barco se hundió con casi todos los ejemplares a bordo recuperándose una treintena. Por este motivo, la obra religiosa más importante del siglo XVI no se publicó hasta 1522. Mayor valor tuvo en los círculos protestantes la Biblia Regia de Benito Arias Montano que se publicó en Amberes entre 1568 y 1573.

Mientras la Biblia de Cisneros esperaba la aprobación del Papa, el Nuevo Testamento de Erasmo de Rotterdam fue publicado un año antes, pero con mucho menos valor en cuanto a investigación y erudición. Erasmo poseía un conocimiento imperfecto del griego y realizó su obra con un material manuscrito insuficiente.


BIBLIA PLURILINGÜE ESCRITA EN LATÍN, GRIEGO, HEBREO Y ARAMEO

 

RADIOTELEFONÍA INALÁMBRICA POR JULIO CERVERA


Julio Cervera fue el ingeniero y comandante del Ejército español que inventó el primer sistema técnico de radiotelefonía de voz inalámbrica, es decir, la primera Radio. Su patente quedó registrada en 1902, más de una década antes que el italiano Marconi, como siempre se había pensado.


JULIO CERVERA
 
 
Julio Cervera Baviera nació en Segorbe (Valencia) el 26 de enero de 1854.

Estudió Ciencias Físicas y Naturales en la Universidad de Valencia. Tras entrar en el Ejército como cadete de caballería en Valladolid, en 1878 cursó estudios en la Escuela de Ingenieros Militares de Guadalajara. Llegó a ser Comandante de Ingenieros del Ejército español, convirtiéndose en un militar y científico experto en diseño de tranvías.

En 1877 la Armada le envía a Marruecos. Tras años de exploraciones en el territorio publicó dos libros: Geografía militar de Marruecos (1884) y Expedición geográfico-militar al interior y costas de Marruecos (1885).

En 1886, con el patrocinio de la Sociedad Española de Geografía Comercial, Cervera comando la Expedición científica al Sáhara Occidental junto al geólogo Francisco Quiroga y el intérprete Felipe Rizzo.

Participó en la Guerra Hispano-Americana de 1898, encargado de reforzar las instalaciones de defensas y comunicaciones.



HUNDIMIENTO DEL USS MAINE EN LA GUERRA HISPANO-AMERICANA


Una vez finalizada la guerra, y centrándose ya en su faceta de ingeniero, el comandante Cervera estuvo trabajando en Londres durante 3 meses con Guillermo Marconi y su ayudante, George Kemp hasta finales de 1899. En diciembre de ese mismo año, tras resolver las dificultades técnicas de su investigación, obtuvo sus primeras patentes de la telefonía sin hilos.

Así lo explica el profesor honorífico de Comunicaciones de la Universidad de Navarra Ángel Faus, quien tras siete años de investigación publicaba La Radio en España. 1896-1977. Para la redacción del libro, cuya investigación está respaldada por más de 8.000 documentos procedentes de los archivos históricos españoles, consultó más de 50 archivos y bibliotecas, además de una veintena de colecciones completas de publicaciones periódicas nacionales e internacionales.

Desafiando las tesis de muchos especialistas europeos y basándose en los originales de dos patentes inéditas en Inglaterra y Alemania, atribuye a Julio Cervera la invención del primer sistema técnico de la radio con estas palabras: "el inventor de la radio no es Marconi, ni John Ambrose Fleming, ni Lee de Forest, Fesseden o David Sarnoff, sino el español Julio Cervera Baviera".



ÁNGEL FAUS
 
 

A principios de siglo XX, Cervera consiguió inventar una máquina telegráfica sin hilos capaz de transmitir la voz humana. Durante los años 1901 y 1902, mantuvo emisiones regulares de voz sin cables entre Tarifa y Ceuta durante tres meses consecutivos, así como entre Jávea e Ibiza, estableciendo así el segundo y tercer servicio regular en la historia de la radiotelegrafía mundial.

El primer sistema regular de transmisión inalámbrica fue puesto en marcha por Marconi en 1898 entre la isla de Wight y Bournemouth. Cierto es que Marconi inventó la telegrafía sin hilos antes que Cervera, demostrando su eficacia en diciembre de 1901, pero se trataba de una telegrafía para transmitir señales, no sonidos. Es por ello que, según las investigaciones realizadas por Ángel Faus, Julio Cervera desarrolló la radio once años antes de que lo hiciese Marconi, el cual no trabajó en la radio hasta 1913. Esto le convierte en el pionero indiscutible de la radiotelegrafía en España y la radiotelefonía en el mundo entero.
 
 



 
PRIMER MODELO COMERCIAL DE RADIO
 
 RADIO ANTIGUA
 

La patente alemana fue inscrita en el registro de Berlín de 1900, después de que Julio Cervera presentara en Madrid su primera solicitud de patente sobre telegrafía sin hilos. También registró patentes en Francia, Suecia, Noruega, Estados Unidos, Bélgica, Suiza, Portugal, Italia, Austria y Dinamarca.
 
Más tarde, solicitó el registro de patentes en el Reino Unido, donde trabajaba Marconi. Allí las patentes se consiguieron sin oposición del italiano y su entorno empresarial, lo que indica que se trataba de un sistema distinto. El español no tuvo problema alguno con el italiano, que en ese momento no mostraba interés alguno por desarrollar la radio. En ese momento ningún científico ni técnico en el mundo hablaba de telefonía de voz sin hilos.
 
El 22 de marzo de 1902 fundó en Madrid la Sociedad Anónima Española de Telegrafía y Telefonía sin Hilos y registró sus patentes de ingeniería ante el notario Antonio Turón y Biscá.

 
GUILLERMO MARCONI


Cervera fue trabajador incansable que no consiguió el respaldo institucional y mediático necesario para que sus avances técnicos tuvieran trascendencia. Al contrario que Marconi, que tenía el apoyo del diario The Times, uno de los más influyentes en Europa del momento, anunciando cada objetivo que conseguía. Esa fue la razón por la que muchos atribuyen la invención de la radio a Marconi.

Pero tras las investigaciones de Ángel Faus, los medios de comunicación extranjeros fueron los que sacaron a la luz este descubrimiento. Julio Cervera fue reconocido justamente como el padre de la comunicación sin hilos.

En agosto de 1899 Cervera presentó, además, la patente del Telemando de equipos y sistemas, antecesor del mando a distancia tan común en aplicaciones civiles y militares. Marconi investigó estos aspectos años después.

Las patentes de Cervera son cuatro años anteriores a los primeros diseños del audión de Lee de Forest y también al funcionamiento del robot teledirigido de Leonardo Torres Quevedo en Paris. Sus estudios son aplicables a la explosión de minas y torpedos a distancia, al movimiento de máquinas terrestres y marinas, etc.
 
 
ÁNGEL FAUS


Otra notable contribución fue la creación en 1903 de la Internacional Institución Electrotécnica en Valencia, que daba títulos propios de ingeniero mecánico, electricista y mecánico-electricista, denominados libres. Fue una de las primeras experiencias de educación a distancia de todo el mundo. En 1908 pasa a llamarse Institución de Enseñanza Técnica ofreciendo cursos en disco. Publica la revista Electricidad y Mecánica desde 1905 hasta al menos 1920.

También fue el creador del diseño del antiguo tranvía de Tenerife.

Además, escribió un libro sobre dos territorios de la España Africana La Isla del Perejil y Santa Cruz de Mar Pequeña.


PLACA MONUMENTO EN SEGORBE
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