INVENTOS DOMÉSTICOS ESPAÑOLES

España ha dejado una serie de inventos domésticos que han ayudado a mejorar la calidad de vida de las personas. Son ingenios simples en su composición técnica, pero muy útiles para el hogar, el campo agrario, el viaje o la oficina.






1. LA FREGONA

Son muchos los artefactos, los electrodomésticos, que han conseguido mejorar la vida doméstica a lo largo del siglo XX, pero pocos objetos han significado tanto y han optimizado de tal manera los esfuerzos con un mecanismo sencillo como lo ha hecho la fregona, también llamado lampazo o trapeador. Porque conseguir fregar de pie, con la ayuda del palo que acompaña al penacho de tiras de algodón, supuso una trascendental ayuda para todas aquellas personas que hasta bien pasados los años 50 se veían obligadas a arrastrar sus rodillas para limpiar el suelo de viviendas y centros de trabajo. Su inventor fue Manuel Jalón Corominas, un ingeniero aeronáutico nacido en Logroño en 1915, y oficial del Ejército del Aire en la base aérea de Zaragoza.

Fue durante su estancia en Estados Unidos, donde trabajó como ingeniero aeronáutico durante una década, cuando observó la forma de fregar los suelos de los hangares, mediante una mopa y un cubo con rodillos.

Junto con su socio Emilio Bellvis, abrió la empresa Rodex para la fabricación del cubo de rodillos que se venía utilizando en Estados Unidos. En 1956 colocaron un palo de escoba a una bayeta de tiras de algodón, era la llamada bayeta-escoba: había surgido la fregona como un objeto liberador de trabajo. En los escaparates de las tiendas de Zaragoza se expusieron las primeras fregonas, que iban acompañadas de un cubo y un escurridor de rodillos con pedal.

En 1959, Jalón registró el modelo de utilidad nº 74.587 de fregona tipo embudo. Poco después, lo hizo con uno similar Joan Gunfaus, fabricado por la empresa de Terrassa Mery, con registro nº 75.168, que fue la marca que verdaderamente comercializó con éxito la fregona en Cataluña.

El siguiente hito de Jalón fue la patente de un cubo de generatriz curva, más resistente y con menor grosos de plástico que incluía la cesta para escurrir la fregona de una sola pieza, es decir, con el diseño actual. 

El impacto de la fregona fue mundial, siendo exportada a más de treinta países y cuyas ventas alcanzaron los tres millones de unidades al año. Era habitual que los turistas llevaran a sus residencias habituales la "fregona española" después de veranear. 

Manuel Jalón también realizó un sistema de Tupper mejorado y fabricó la jeringuilla hipodérmica desechable, cuya aparición hizo mucho por la higiene sanitaria y significó un gran avance gracias al uso de los plásticos en la no proliferación de enfermedades.






2. LA GRAPADORA

En 1920, se fundaba en en la guipuzcoana villa de Eibar la compañía industrial Olave y Solozabal, para la fabricación de de revólveres del calibre 32 al 38, aprovechando la demanda de estos productos bélicos y el desarrollo de la industria del acero en la Comunidad autónoma vasca. Entonces, no podían imaginar que terminarían diseñando la primera grapadora moderna del mundo. Su extraordinaria calidad productiva y su experiencia en taladros, barrenos, tornos, fresadoras, prensas, pulidoras, etc., les permitió derivar su fabricación a productos de escritorio y oficina.

El primer invento fue un numerador mecánico para documentos, pero su producto estrella fue la grapadora cromada M-5, de su marca El CascoAunque las grapadoras ya existían con ese nombre, el diseño moderno apareció en 1930, como un hito del diseño mundial en artilugios para oficina. Sus inventores fueron Juan Solozábal y Juan Olivé. Este modelo sigue vendiéndose en la actualidad en todo el mundo.

Su éxito se debe a la robustez del producto, similar a la del armamento:
"Si una bala debía desfilar por el cañón de un revolver con absoluta precisión, una grapa debía de desfilar por su carril y grapar con la misma precisión en una grapadora."


3. EL SACAPUNTAS

Otra de las aportaciones de esta empresa al mundo del material de oficina fue el sacapuntas o afilalápices. Hasta que Ignacio Urresti inventó el sacapuntas, en 1946, se empleaban otros medios más aparatosos, cuyos orígenes se sitúan en Francia. Mientras trabajaba en la empresa El Casco, Urresti se dio cuenta de que la clave para difundir estas piezas era la comodidad. Se inspiró en un molinillo de café y su invento se hizo muy popular de forma inmediata, además de ser considerado como un gran ejemplo de diseño. El primer modelo de éste tenía un peso de algo menos de kilo y medio, funcionaba con manivela y parecía una mezcla entre un molinillo de café y una cámara fotográfica de visor vertical. Pero su oso se fue extendiendo por oficinas y escuelas de toda España, e hizo que fuera imitada en todos los países.

A partir de 1976, la empresa comenzó a editar series más lujosas de sus productos de oficina bañados en latón que mantenían siempre la gran calidad. Legaron a exportar a mercados de 42 países con sus grapadoras, afilalápices, taladradoras, e incluso portaplumas, abrecartas, tinteros, etc. Así, siguen comercializando una de las más completas y cualificadas gamas de productos de despacho y escritorio del mundo.




4. LA PLUMA DE ACERO

Manuel Vaqué Ferrandis fundó en 1942 un taller dedicado a la fabricación e importación de instrumentos de escritura, principalmente plumillas metálicas, la forma habitual de escritura en ese momento. En 1955, fundó Inoxcrom, cuyo nombre provenía de inoxidable y cromado, dos innovadoras técnicas del momento, para la fabricación de la pluma estilográfica Inoxcrom 55, la primera de la empresa. En 1972, también produjo el primer bolígrafo Inoxcrom 55.

A pesar de la popularidad que alcanzó en los años 60 y 70, sufrió la dura competencia del bolígrafo Bic, más barato y eficiente. Por eso se especializó en otros instrumentos de escritura, buscando una personalidad propia, basada en la calidad, el prestigio y la durabilidad. A finales de los 80, la empresa incorporó los diseños de Ágatha Ruiz de la Prada, Jordi Labanda o Kukuxumuxu, con la intención de personalizar sus productos.

El objetivo de esta empresa siempre fue la internacionalización de sus productos mediante la creatividad mediterránea aplicada al material de escritura. Así, desde sus filiales en Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Estados Unidos, llega con 150 millones de bolígrafos anuales a 70 países.




5. LA BATIDORA MINIPIMER

Toda una revolución para las cocinas occidentales fue la batidora. Pionero de este instrumento culinario fue la empresa Pimer (Pequeñas Industrias Mecánico-Eléctricas Reunidas), fundada en 1945 para la fabricación de pequeños electrodomésticos con la intención de aprovisionar el mercado europeo tras la II Guerra Mundial.

En 1947, se incorporó a esta empresa como delineante y luego como director técnico Gabriel Lluelles, quien a principio de los años 60 inventaría su batidora Minipimer. Antes ya había desarrollado la batidora Bipimer, al estilo de las batidoras americanas de vaso superior, pero le quiso evolucionar:
"La batidora era muy difícil de limpiar. La gran idea en 1957 fue independizar las cuchillas con el motor, del vaso. Hacer un electrodoméstico pequeño, manejable y que se pudiera colgar en la cocina."
Por tanto, el brazo batidor podía usarse en cualquier recipiente independientemente. En 1962, Pimer fue comprada por la empresa Braun, después por la americana Gillette, y actualmente es parte de la multinacional P&G.

Lluelles siguió diseñando con gran éxito para Braun, por ejemplo el famoso exprimidor Citomatic, y luego pasó a trabajar apara Turus, desarrollando secadores, aspiradoras, etc. hasta su jubilación en 1988.

Nunca entendió porque las batidoras actuales deben ser tan potentes:
"¿Para qué necesitamos 600 o 800 vatios? No hace falta, gastan muchísima energía y el resultado no difiere casi de las que tienen 270 vatios, eso no es diseño sino derroche, y más ahora que hay que ahorrar energía." 



6. LA COLONIA LAVANDA

Las sustancias utilizadas como perfumes, y los perfumes como tales, tienen un origen que se pierde en la lejanía de los siglos. De hecho, un perfume es básicamente algo que huele bien, en contraposición a algo que huele mal. En este sentido, los aromas agradables de flores y plantas quizá se convirtieron en las primeras sustancias empleadas como perfumes; luego vinieron las sustancias de origen animal, como el almizcle o el ámbar gris.

La colonia, o más propiamente, el agua de colonia, es un tipo de perfume inventado por un italiano, Juan María Farina, que vivía en la ciudad alemana de Köln (Colonia), por lo que le dio ese nombre a su creación. Se trataba de un perfume compuesto de romero, neroli, bergamota y limón. Hoy en día es mucho más popular que los perfumes tradicionales, más densos y olorosos.

En esta lista de perfumería se encuentra un invento español: el Agua Lavanda, lanzada al mercado en 1925 por la empresa catalana Puig, fundada en 1914, por Antoni Puig i Castelló, para la importación de perfumes franceses. 
Pero la ambición de su promotor fue más allá, llegando a desarrollar este novedoso aroma.

La concepción del envase fue efectuado por el pionero del diseño español André Richard, ganador del Premio Nacional de Diseño.En realidad se trataba de una adaptación de un modelo del primer producto exitoso de Puig, el Agua Lavanda de 1940, con un vidrio ambarino y producido con aromas de hierbas aromáticas locales dada la autarquía del momento: romero, espliego, lavanda y limón. Después, en 1953, la empresa añadió al envase un recubrimiento de mimbre para darle un aspecto artesanal. Y, finalmente, en 1963, Richard diseñó un frasco similar con tapón de madera y una cinta de rafia que le daba un toque vernacular y natural, pero preludiando a la vez con el incipiente diseño moderno y funcional. Ese mismo frasco, denominado Diseño Barcelona, fue el que se utilizó, con alguna variación para lanzar Agua Brava, en 1968 y es casi igual al que se sigue utilizando en la actualidad, con apenas cambios en la gráfica.

Desde 1983, Agua Brava esponsoriza la regata de la Copa del Rey, afianzando su poder evocador:
"Una forma y una fragancia eternos, como el Mediterráneo, de pinos junto al mar, de viento, de velas y pasión."
A través de distintos formatos de envasado, el agua lavanda se exporta hoy a más de ochenta países, siendo el grupo Puig Beauty & Fashion es uno de los principales grupos perfumistas del mundo. En 1975, Puig y Esteve fueron más allá de su campo aromático y crearon la empresa Isdin, para el cuidado integral de la piel.





7. LA BOTA DE VINO

La bota de vino es un derivado de los odres, pieles de animal impermeabilizadas para contener líquidos. La bota está confeccionada con cuero de cabra, que tiene una textura flexible, y está recubierta interiormente con pez, una resina que la hace impermeable. El pitorro es de plástico, antes de baquelita, y tiene un cordel para transportarla colgada. Es un antecedentes del botellón: un contenedor transportable de vino barato. Basta alzar la bota y presionar ligeramente su base para encajar un fino chorro de vino directamente en la boca.

El uso de la bota fue una tradición muy arraigada en España, especialmente en áreas rurales, y tiene una dilatada presencia en la literatura y el refranero popular. Según dos fragmentos de El Quijote de Miguel de Cervantes:
"... ¡Oh bota que vas colgando del arzón de la silla, por si o por no, eres tan devota mía y te quiero tanto que te prodigo mil besos y mil abrazos, te elevo a las nubes con miedo que recojas el aguas...!"
"... Pero lo que más campeó en el campo de aquel banquete fueron seis botas de vino, que cada una sacó la suya de su alforja, hasta el buen Ricote, que se había transformado de morisco en alemán o en tudesco, sacó la suya, que en grandeza podía competir con las cinco..." 
La marca española de botas más célebre es Las tres ZZZ y tiene su origen en Pamplona, en 1873, en un taller botero fundado por Gregorio Pérez, procedente de Huerca, asociado con  el artesano navarro Eusebio Iglesias. La empresa se denominó, en 1916, Las tres ZZZ en honor a las tres hijas que tuvo Pérez. Otra botería célebre es Las tres DDD, sita en Burgos.

Ambas producen el modelo recto y el curvo, más tradicional con su característica forma arriñonada. La bota requiere un buen uso, hay que estrenarla calentando y soplando en su interior, para llenarla con agua y así humedecer la costura. Si se enganchan las paredes por desuso, hay que calentar la pez hasta separar la piel suavemente. Aunque ahora también hay botas de látex que superan este ritual.



8. EL BOTIJO

El botijo es una pieza de alfarería típicamente española, aunque también se fabrique en otros países Mediterráneos. Consiste en un recipiente de barro poroso con un asa y dos pitorros de diferente medida; por el mayor se introduce el agua y por el pequeño se bebe, levantando el objeto por encima de la boca e inclinándolo. Su utilidad es mantener fresca el agua mediante su evaporación en la arcilla porosa de que está fabricado, y así aliviar la sed en las zonas cálidas.

El funcionamiento es tan simple como sorprendente: el agua contenida se filtra por los poros hasta la superficie, donde por efecto de la alta temperatura exterior, se evapora. Este estado de líquido a gaseoso requiere energía calorífica, que se extrae de la masa de agua contenida en el interior. Por tanto, esta se refresca al perder temperatura. Se puede llegar a reducir hasta 10 grados la temperatura interior en condiciones óptimas, siempre en lugares secos, pues si hay mucha humedad ambiental no se produce la exudación necesaria. Por tanto, los botijos decorativos, pintados y esmaltados no tienen la capacidad refrescante.

Todas las regiones españolas han desarrollado tradicionalmente diversas tipologías de botijos, que adoptan nombres dispares como pipo, pimporro, búcaro en Andalucía, cántir en Cataluña, o botixo en Galicia.

La procedencia etimológica es romana, del término buttis, o tonel, de ahí derivó a bota, botija, botijón y finalmente botella, pero en este caso de vidrio.

Tras la llegada de los aparatos electrodomésticos a los hogares españoles, surgió la necesidad de adaptar el tradicional formato del botijo a otro más fácil de transportar y encajar en los frigoríficos. Así, en 1999, los jóvenes diseñadores valencianos Héctor Serrano y Alberto Martínez y Raky Martínez inventaron el Rebotijo, un botijo casero mezcla de tradición y contemporaneidad, que se encarga de producir la empresa La Mediterránea.

En España existe la colección más grande del mundo de botijos que ostenta un récord Guinness: el Museo del Botijo, en Toral de los Guzmanes (León), que reúne más de 2.500 piezas de coleccionista Jesús Gil Gibernau. También destaca el Museo del Cántir en Argentona (Barcelona), y el Museo del Botijo en Villena (Alicante), con curiosas piezas decoradas de todos los lugares del mundo.



9. EL PORRÓN

El porrón es otro artefacto para beber vino o cava, originado en la región de Cataluña, donde también se le conoce como porrona. Su nombre proviene de una variedad de pato buceador, cuya forma es semejante a la del porrón. Se trata de un recipiente de forma semiesférica, con dos brazos cónicos: uno ancho por donde se introduce el líquido, y otro que se va estrechando por donde se bebe. El brazo ancho es a su vez el mango y se alza por encima de la cabeza y, al inclinarlo ligeramente, el líquido sale con fuerza por el pitorro estrecho creando un chorro que se dirige directamente a la boca. Desde ahí se puede ir alejando la mano hacia arriba y de ese modo se crea un chorro cada vez más largo. 

El porrón es originariamente de vidrio verdoso transparente y se suele proveer de un tapón de corcho para la boca ancha; de esa forma no entra apenas aire y el vino se mantiene mejor. Funciona como dispensador de vino en comidas comunitarias, como el botijo y la bota, se pasa de mano en mano y cada comensal toma un trago sin riesgo de higiene y enfermedad al no existir contacto con la boca.

También se han hecho referencias en el mundo del cine y de la literatura. El cineasta Bigas Luna dijo que:
"El calçot, el porrón y los castellers son tres cosas catalanas que siempre me han fascinado, nacen de la tierra y hacen mirar hacia el cielo."
El escritor George Orwell, en su obra Homenaje a Cataluña, escrito en 1938:
"... y bebíamos de una cosa espantosa llamada porrón. El porrón es un especie de botella de vidrio fino del cual sale un delgado chorro de vino al inclinarla. De este modo resulta posible beber desde lejos, sin tocarlo con los labios, y pasarlo de mano en mano. Me declaré en huelga y exigí un vaso en cuanto vi cómo se usaba el porrón. Para mi gusto, se parecían demasiado a los orinales de cama de vidrio, sobre todo cuando estaban llenos de vino blanco."



10. LA NAVAJA

La navaja surgió a finales del siglo XVI en España tras la prohibición promulgada por el emperador Carlos V de llevar armas de hoja larga (sobre todo espadas) a gente ajena a la nobleza. La navaja permitía girar la hoja afilada únicamente en uno de los lados para quedar oculta en el interior del mango, estaba acabada en punta y normalmente algo curva. Además de ser pequeña, manejable y mucho más barata que una espada.

Así, a partir del siglo XVII la difusión de la navaja fue en aumento, hasta hacerse sumamente popular. Desde España, fue difundiéndose por los puertos del mar Mediterráneo, primero hasta Italia y Francia, y después por el resto de Europa hasta llegar a Alemania e Inglaterra, sin olvidar que también lo hizo a Portugal y Marruecos.



APORTACIONES ESPAÑOLAS AL VEHÍCULO SUBMARINO


No se puede decir que el submarino sea un medio de locomoción propiamente español, pero sí es cierto que las innovaciones realizadas por tres científicos españoles han sido determinantes para la construcción final de este vehículo marino. Estos fueron Narcís Monturiol con su Ictíneo, Cosme García Sáez con su Garcibuzo, e Isaac Peral con su Peral.


SUBMARINO ESPAÑOL S-74 TRAMONTANA

Los primeros prototipos de vehículos submarinos fueron construidos en la Edad Moderna: el primero fue ingeniado por unos científicos griegos de la Corte de Felipe II, en 1562; el segundo por el navarro Jerónimo de Ayanz y Beaumont, en 1600. Los siguientes avances en este tipo de transporte marítimo correspondieron al norteamericano David Bushnell con su Turtle, en 1775, casi un siglo después, al español Narcís Monturiol con el Ictíneo I y el Ictíneo II, en 1862, y unos empleos poco útiles en la Guerra de Secesión norteamericana.

Pero antes de Monturiol ya hubo un pionero, el riojano Cosme García Sáez, natural de Logroño donde nació en 1808. Se había dedicado, entre otras profesiones, a innovar armas de fuego, teniendo éxito sus patentes en fusiles y escopetas.

En 1859, presentó un aparato-buzo para la navegación submarina, con un diseño moderno y capacidad para dos personas que denominó Garcibuzo. Aquel sumergible tenía las novedades de estar construido en hierro y disponer de unos timones de profundidad a proa que permitían su estabilidad en inmersión.

Un año después, García Sáez efectuó maniobras con su sumergible, en el puerto de Alicante, ante autoridades española y extranjeras. Durante 45 minutos pudo tripular su Garcibuzo de modo efectivo, quedando su hijo como acompañante. Pese a la exitosa demostración y la admiración de la comisión científica, las autoridades políticas desaprobaron su financiación. 

En 1861, García Sáez ofreció su sumergible al gobierno francés, pero obtuvo el mismo resultado que en España. Su invento era demasiado avanzado para la época y cayó en el olvido, siendo hundido en el puerto alicantino por su mismo creador.


COSME GARCÍA SÁEZ
PLANOS DEL SUBMARINO GARCIBUZO


Paralelamente al proyecto de García Sáez, un gerundense llamado Narcís Monturiol i Estarriol fabricaba sus propios vehículos submarinos. Se trataba de un curioso personaje, socialista utópico, licenciado en derecho, impresor y editor, directo de la Fábrica de Moneda y Timbre, y diputado en las Cortes.

Su gran aportación al mundo de los transportes marítimos fue su Ictíneo, un sumergible ingeniado para recolectar coral en las costas de Cadaqués. Fue botado en el puerto de Barcelona el 28 de junio de 1859, presentando mayores innovaciones que su homólogo Garcibuzo.

El Ictíneo I fue el primer submarino tripulado con motor de combustión interna. Presentaba un novedoso sistema para producir oxígeno en el interior del compartimento submarino, que permitía respirar a la tripulación, más tarde desarrollado por ingenieros alemanes. En cuanto a su potencia, el Ictíneo resultó ser poco eficiente, marchaba con propulsión manual sin conseguir la velocidad deseada y en ocasiones lo arrastraba la corriente.

Todo este proyecto científico quedó plasmado por Monturiol en su libro Ensayo sobre el arte de navegar por debajo del agua.

Cinco años después, un mejorado Ictíneo II fue botado en el puerto de Barcelona. Esta nueva versión estaba adaptada para ocho tripulantes, aumentando así su fuerza motriz. Como no conseguía la potencia necesaria para contrarrestar la fuerza de las corrientes introdujo una caldera de vapor como motor de tracción. Era la primera nave submarina con un sistema de propulsión de vapor. Las pruebas en el dique demostraban que la temperatura interior se hacía irresistible para la tripulación, alcanzando más de 50 grados.

Aquella aventura submarina resultó un fracaso y el prototipo fue finalmente vendido como chatarra para pagar las deudas del ambicioso proyecto. Al menos, el problema de generar oxígeno dentro del casco fue una innovación que sería rescatada por los ingenieros alemanes durante la II Guerra Mundial, y perfeccionada totalmente por el norteamericano USS Nautilus.


NARCÍS MONTURIOL
RÉPLICA DEL ICTÍNEO I EN EL MUSEO MARÍTIMO DE BARCELONA
MAQUETA DEL ICTÍNEO II
MAQUETA INTERIOR DEL ICTÍNEO II

La última gran tentativa de construir un submarino moderno por un científico español fue la efectuada por el cartagenero Isaac Peral. Este consumado ingeniero eléctrico y militar de la Marina española propuso al gobierno el desarrollo de un submarino militar que fue pionero en el mundo por estar impulsado por energía eléctrica. Este sistema motriz revolucionó la navegación. El llamado Peral era la primera nave militar que incorporaba un tubo lanzatorpedos, con un sistema similar al usado en la actualidad, con capacidad para otros dos tubos, cuyo alcance era de 200 metros.

El prototipo Peral fue botado, en 1888, en el puerto de San Fernando de Cádiz. Fabricado en acero, pesaba casi 80 toneladas y medía 22 metros de eslora. Presentaba su sistema de inmersión y propulsión eléctrico basado en dos motores eléctricos con baterías, que permitían una autonomía de más de 700 kilómetros. Incorporaba otras novedades como un periscopio, una doble hélice y un sistema de regulación de profundidad.

Pese a las dificultades existentes, demostró que podía navegar en inmersión a la profundidad deseada por su comandante y atacar, sin ser percibido, a cualquier buque de guerra de la superficie.

Aunque las pruebas fueron satisfactorias, el gobierno y el entramado empresarial se empeñaron en desestimar su novedoso ingenio militar y comprar aquella tecnología en el extranjero. Un informe del propio Consejo de la Marina Española argumentaba que el sumergible era tan solo una curiosidad técnica sin trascendencia práctica alguna.

No se entiende como el gobierno de España pudo haber abandonado así a sus ingenieros y sus proyectos justo cuando en aquellos tiempos todas las grandes potencias mundiales llevaban una frenética carrera para fabricar un ingenio similar, que iba a ser clave en el control del espacio marino.


ISAAC PERAL
RÉPLICA DEL SUBMARINO PERAL EN EL PUERTO DE CARTAGENA

El primer uso práctico del submarino bélico se efectuó durante la I Guerra Mundial. Construidos ya con doble casco, eran capaces de alcanzar profundidades de 60 metros. El motor diésel se utilizaba al navegar en superficie, mientras que en sumersión era preciso emplear un motor eléctrico, de escasa autonomía. Para solucionar este problema, los alemanes aplicaron a sus submarinos durante la II Guerra Mundial el schnorchel, con lo cual comenzó la era de los verdaderos submarinos, capaces de navegar largas distancias bajo el agua.

Otra evolución la aportó el norteamericano USS Nautilus, en 1954, el primer submarino de propulsión nuclear, lo cual le permitía permanecer casi indefinidamente bajo el agua. Todo tiende al uso de la energía nuclear como combustible único de los submarinos del futuro.

El éxito de los submarinos como armas de guerra ha tenido una gran influencia en su aplicación a actividades civiles durante las últimas décadas del siglo XX y comienzos del XXI. Y así como la navegación de superficie siguió evolucionando según la tradición, el futuro del mar ya parecía estar reservado a naves submarinas, que no sólo se aplicaban ya como buques oceanográficos y laboratorios, sino que tendrían empleo como vehículos para las futuras ciudades submarinas, para los yacimientos mineros del suelo oceánico, e incluso se proyectó emplearlos como buques-cisterna.


SUBMARINO ESPAÑOL S-63 MARSOPA

1785 MOTIVOS PARA SER ESPAÑOL, POR JOSÉ MARÍA MOYA




1785 Motivos por los que hasta un noruego querría ser español
, por José María Moya, 1785.es (Madrid, 2016)


1789 Motivos por los que ser español es la mayor recopilación de logros, hitos, personalidades y hechos positivos que la nación española ha aportado a la Humanidad, tanto a lo largo de la historia como en la actualidad.

El autor de la idea original y coordinador de este libro es José María Moya, un especialista en estrategias de marketing, branding y posicionamiento de marcas comerciales. Pretende aprovechar su experiencia profesional para promover la imagen interna de España y demostrar su importancia influencia sobre el desarrollo individual y colectivo de la sociedad.

Este libro es una gran recopilación de 1785 personalidades y hechos, presentes y pretéritos, expresados en breves cápsulas informativas. Unas referencias muy acertadas en cuanto a su influencia y repercusión internacional, aunque poco desarrolladas en su contenido, están ordenadas en diversos temas y resumidas en más 300 páginas, donde no aparecen imágenes.

Después del prólogo realizado por el periodista radiofónico Luis del Olmo, el promotor de este proyecto explica la principal razón de ser: una falta de autoestima nacional. Una mala imagen de nosotros mismo que ya desde el siglo XIX daba cuenta el poeta Joaquín María Bartrina:

Oyendo hablar a un hombre, fácil es
acertar dónde vio la luz del sol:
si os alaba a Inglaterra, será inglés,
si os habla mal de Prusia, es un francés,
y si habla mal de España, es español.


En primer lugar destaca los Inventos, ya que muchas de las brillantes ideas que han mejorado nuestra vida han sido originadas por la mente de un español. El mando a distancia fue inventado por ingenio Leonardo Torres Quevedo, el traje de astronauta por Emilio Herrera Linares, la radio por Julio Cervera o las jeringuillas desechables por Manuel Jalón.

La primera máquina de aire acondicionado fue puesta en marcha por Jerónimo de Ayanz y Beaumont en el siglo XVI para mejorar las condiciones de trabajo en las minas. La primera máquina de rayos X portátil por Mónico Sánchez, salvando la vida a miles de personas en la II Guerra Mundial.

En cuanto a Transportes, como no podía ser de otra manera en un país pionero en expediciones y descubrimientos geográficos, son destacan el primer submarino motorizado fue obra de Isaac Peral, el tren articulado Talgo de Alejandro Goicoechea, el autogiro de Juan de la Cierva y Codorníu, o el teleférico de Leonardo Torres Quevedo.

Investigadores y exploradores españoles han dejado una importante contribución al desarrollo de la Ciencia y Tecnología, muchas de las cuales quedaron patentes tras el Descubrimiento de América y el establecimiento de las primeras rutas comerciales estables entre continentes y océanos, como por ejemplo en el tamaño y esfericidad del planeta Tierra. Gracias a este hito pudo, por ejemplo, José de Acosta realizar el primer estudio antropológico moderno en tierras indígenas. Las primeras investigaciones astronómicas quedaron patentes en las Tablas alfonsíes del rey Alfonso X y en la Córdoba andalusí.


La evolución de la Medicina tiene mucho que agradecer a España. Entre sus grandes científicos se encuentran: Miguel de Servet, por descubrir la circulación sanguínea pulmonar; Bernardino Montaña, por diferenciar la sangre arterial de la sangre venosa; Francisco Javier Balmis, por encabezar la primera misión humanitaria mundial con el objetivo de erradicar la viruela en América y Asia-Pacífico; Francisco Hernández, por realizar el primer estudio científico moderno basada en recursos botánicos de América; investigaciones que continuó Nicolás Monardes, pero sobre plantas medicinales.

El reconocimiento a toda una larga aportación durante siglos tuvo su recompensa con la concesión del Premio Nobel de Medicina a Santiago Ramón y Cajal, por sus investigaciones en la estructura del sistema nervioso, en 1906, y a Severo Ochoa, por sus avances en la síntesis biológica del ARN y el ADN, en 1959.


España ha sido una de las cinco naciones europeas (junto a Francia, Alemania, Italia y Reino Unido) que han construido la Historia universal, protagonizando algunos de los hechos más fascinantes de la humanidad. Grandes exploradores y descubridores abrieron la puerta de Occidente a un nuevo contiene, América, a un océano, Pacífico, y fueron los primeros en explorar más de un tercio de la tierra desconocida. Hernán Cortés, Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Pedro Valdivia, Francisco Pizarro, Juan Ponce de León, Diego de Almagro o Vasco Núñez de Balboa fueron descubridores de amplios territorios del Nuevo Mundo y fundadores de ciudades.

Entre los exploradores de ultramar destacaron: Juan de la Cosa, por cartografiar el primer mapamundi en el que aparece el continente americano; Juan Sebastián Elcano, por ser primero en dar la vuelta al mundo; Andrés de Urdaneta, por establecer el tornaviaje Asia-América; Francisco de Hoces, por descubrir el cabo de Hornos; Francisco de Orellana, por ser el primero en recorrer el río Amazonas; Álvaro de Saavedra, por por descubrir las islas Nueva Guinea y Hawai; Juan Fernández y Pedro Fernández de Quirós, por descubrir Nueva Zelanda y Australia, respectivamente.


Como consecuencia de la colonización de América, en la actualidad la Lengua española es una de las más importantes del mundo, con cerca de 500 millones de hispanohablantes, siendo oficial en 21 países de tres continentes, con presencia en otros 50. Fue la primera lengua vernácula que se convirtió en culta gracias a la Gramática de la Lengua española, que escribió Antonio de Nebrija en 1492. A comienzos del siglo de la Ilustración se fundaron la Real Academia de la Lengua y la Biblioteca Nacional.

Posee una riquísima Literatura cuyo máximo exponente es Miguel de Cervantes, siendo Don Quijote de la Mancha el segundo libro más leído después de la Biblia y uno de los más traducidos de la literatura universal. Pero existe una larga y brillante tradición literaria que comenzó en la Edad Media con Ramón Llull y Alfonso X, teniendo su apogeo durante el llamado Siglo de Oro de las Letras españolas cuyo principales representantes fueron: Lope Félix de Vega, Luis de Góngora, Luis de León, Tirso de Molina, Francisco de Quevedo o Pedro Calderón de la Barca. Los Premio Nobel de Literatura han sido: José Echegaray (1904), Jaciento Benavente (1866), Juan Ramón Jiménez (1956), Vicente Aleixandre (1977) y Camilo José Cela (1989).


La Filosofía española ha aportando un relevante número de eruditos cuyas ideas han contribuido al desarrollo del pensamiento occidental, influyendo en su coetáneos y posteriores. De época romana sobresalió el filósofo estoico Lucio Anneo Séneca, dedicado a la ética y moral. En el Reino Hispano-visigodo, la figura de Isidoro de Sevilla fue una de las más relevantes de la Europa altomedieval, gracias a su precursora enciclopedia Etimologías. El pensamiento filosófico y teológico de Maimónides determinó todo el movimiento escolástico cristiano. El más destacado del Renacimiento fue Luis Vives, y del Barroco lo fue Baltasar Gracián.

A pesar de que el pensamiento español ha estado tradicionalmente dominado por la teología, desde el siglo XIX ha cultivado una relevante filosofía moderna, gracias a ejemplos como José Ortega y Gasset, Jaime Balmes, José Luis López-Aranguren, Julián Marías, María Zambrano, Xavier Zubiri, Eugenio D´Ors, Julián Sanz del Río, Francisco Giner de los Ríos o Ángel Ganivet, entre otros.



España no ha dejado de aportar genios para el Arte, con gran poder creativo y ejerciendo influencia sobre sus contemporáneos. Creaciones pictóricas magistrales han salidos de los pinceles de El Greco, Velázquez, Goya, Picasso, Dalí o Miró, y escultóricas de las manos de Chillida y Oteiza. Talento artístico que se puede contemplar en la mayor pinacoteca del mundo en pintura clásica: el Museo del Prado. Continúan los motivos relacionados con el arte en materias como la Arquitectura, la Música, el Cine, las Artes Escénicas y la Moda, aspectos dedicados tanto a la realidad actual como al pasado reciente.

Si algo encabeza España es su Patrimonio de la Humanidad: 45 espectaculares lugares naturales, culturales, artísticos, o mixtos han sido reconocidos por la UNESCO. Un patrimonio basado en el legados de tantas civilizaciones y culturas que han pasado por el solar nacional: desde pinturas rupestres y conjuntos megalíticos, pasando restos arqueológicos romanos o herencias de al-Ándalus, y terminando en los movimientos artísticos como el románico, el gótico, el renacentista, el barroco y el modernista. También posee un importante Patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad basado en tradiciones religiosas y manifestaciones culturales que el pueblo español lleva realizando durante siglos. El Patrimonio Monumental es una extensa relación de unas 60.000 construcciones declarados como Bienes de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura.

Debido a la posición geográfica, nexo entre Europa y África, entre el océanos Atlántico y el mar Mediterráneo, España posee un extraordinario patrimonio de NaturalezaPor eso es el país de la Unión Europea con mayor biodiversidad y con sus 48 Reservas de la Biosfera reconocidos por la UNESCO es el que más espacios protegidos tiene por superficie.



A lo largo de la historia, España ha sido pionera en avances para la Humanidad que han ayudado a construir la actual Civilización. Por ejemplo, las Cortes parlamentarias del Reino de León de 1188, están reconocidas por la UNESCO como las primeras en celebrarse de toda Europa. El Fuero de León o la Carta Puebla de Brañosera han sido las primeras manifestaciones de derechos locales y civiles del viejo continente. Los Reyes Católicos fundaron la primera nación de Europa en 1474, en el sentido etimológico moderno, al crear una innovadora forma de comunidad humana y de estructura política.

Francisco de Vitoria está considerado como uno de los fundadores del Derecho Internacional de Gentes, quedando sus ideas representadas en la Junta de Valladolid de 1550, el primer debate sobre los Derechos Humanos. Estas novedosas ideas y derechos pudieron ser desarrolladas por un prestigioso grupo de teólogos y juristas del siglo XVI que fundaron la Escuela de Salamanca, sentado las bases de la Economía Moderna.



Tras detallar con gran amplitud de referencias todos estos temas, las asignaturas pendientes son las relacionadas con las Empresas y los Emprendedores en la actualidad, así como la Solidaridad, el Turismo y la Gastronomía, aspectos relevantes de la realidad nacional.

Concluye el autor su exposición con unos Motivos Subjetivos por los que llevar a España en el corazón.

Las páginas finales son una relación de personas e instituciones que han participado en la elaboración de este proyecto, y un catálogo de fuentes bibliográficas.


MORAL FILOSÓFICA DE SÉNECA


El primer filósofo español de rango universal fue sin duda el cordobés Lucio Anneo Séneca, que fue la gran figura hispano-romana representante de una filosofía específicamente hispana, dedicada esencialmente a la moral y englobada en la corriente del Estoicismo.

BUSTO DE SÉNECA

Hijo del retórico Marco Anneo Séneca y natural de la ciudad de Córdoba, vivió entre los años 4 y 65 d.C. Estudió gramática, retórica y filosofía en Roma. Allí tuvo por maestros y compañeros al estoico Atalo, al cínico Demetrio, al ecléctico-pitagórico Sotión, a Metronax y a Fabiano Papiro, cuyos aprendizajes influenciaron su filosofía estoica.

Se distinguió desde muy joven como orador en el foro, y empezó a participar en política. Acompañó al cónsul Vestrasio Polión en sus viajes por Egipto y Oriente. A su regreso fue nombrado cuestor, pretor y senador del Imperio romano durante los gobiernos de Tiberio, Calígula, Claudio y Nerón, además de ministro, tutor y consejero del emperador Nerón, del que más tarde renegó.

Destacó como pensador, tanto como intelectual y político, y como un consumado orador. Fue una figura predominante de la política romana durante la era imperial, siendo uno de los senadores más admirados, influyentes y respetados.

A causa de este extraordinario prestigio e influencia política, fue objetivo tanto de enemigos como de benefactores. En el año 41 d.C., fue condenado por el emperador Claudio a ocho años al destierro en Córcega tras el infundio de haber cometido adulterio con Julia Livilla, hermana de Calígula.

Cuando el emperador Nerón fue coronado en el 54 d.C., olvidó las enseñanzas de su preceptor cordobés dando muerte a su madre Agripina, a su hermano Germánico y a su esposa Octavia. A partir de entonces Séneca se alejó de la Corte romana, para vivir el 62 d.C. en una de sus fincas en la periferia de Roma. Acusado por conspiradores, Nerón le creyó implicado en la conjuración de Pisón y ordenó su ejecución. Pero, antes de ser arrestado, prefirió el suicidio. Su muerte, ejemplo de serenidad estoica, le reconcilió con los que habían reprobado sus riquezas.

Su filosofía escrita en latín pertenece a la corriente del Estoicismo, una de las principales de la filosofía romana de su época, pero en sentido amplio, pues no se ciñó a principios firmes. Perteneció a la stoa nueva, junto con Epicteto y Marco Aurelio.

Aceptó la división de la filosofía en lógica, ética y física, y la concibió como un camino a la sabiduría, como studium Virtutis. Pero no es un estoico más, pues prestó poca atención a la lógica, e incluso a la física.

Además de filósofo, estadista y dramaturgo, destacó por ser un moralista, un rasgo común a la filosofía española, y por sus costumbres de vida austeras, que nada tenían que ver con la acumulación de una gran fortuna como político. Su sabiduría es felicidad, Bien Sumo.

Practicó indiferencia ante los bienes temporales, incluyendo la muerte. Amó la naturaleza y la razón, fue imperturbable respecto a las pasiones, y quiso trato humano a los esclavos. De tendencias moralistas, Séneca pasó a la historia como el máximo representante del Estoicismo y Moralismo romano tras la plena decadencia de la República. La sociedad romana había perdido los valores de sus antepasados y degenerándose en turbulenta, amoral, antiética e interesada únicamente en la búsqueda del placer material, que la condujo a su propia decadencia.

RETRATO DE SÉNECA DESPUÉS DE LO ANTIGUO, POR LUCAS VORSTERMAN

El pensamiento senequista pertenece a la tradición de la filosofía fundada por Zenón y sus discípulos, pero diferenciándose de los maestros griegos por su menor dogmatismo y su mayor amplitud práctica. A pesar de su elevada espiritualidad, persiguió fines prácticos, recurriendo con frecuencia a la retórica y virtuosismo literario para realzar sus ideas. Por ello, se atrevió a escribir hasta nueve tragedias para enseñar sus ideas filosóficas al público profano.

El objetivo del pensamiento senequista es el de ayudar al hombre a encontrarse a sí mismo, condición previa para comprender lo que es la Verdad, la Felicidad y el Sentido de la vida. Al comienzo de su obra De la vida bienaventurada, explicó que todos los hombres deseaban ser felices, pero sin conseguir el camino que llevase a esta meta, que es el de la Verdad: "Nadie que viva al margen de la Verdad puede ser feliz".

El fundamento de toda verdadera felicidad es la Virtud, un ideal representado por la figura del sabio: El hombre es un animal racional, y la Razón el medio más idóneo para alcanzar el summum bonum. Vivir bajo la dirección de la Razón significa vivir de acuerdo con las leyes de la naturaleza, secundum naturam vivere, dado que las leyes naturales son las que más convienen y mejor sirven al hombre.

Para Séneca, los valores que el hombre desea son la Amistad, la Paz, el bienestar de la patria y la alegría interior que acompaña a todo ser virtuoso. Por el contrario, consideraba nocivos, indiferentes o superfluos los valores que el hombre común más suele codiciar, especialmente el lujo y la riqueza. Así adoctrinaba a Lucilio en una de sus últimas cartas: "Aprender a estar satisfecho con poco" y "Basar una vida feliz en el oro y la plata es vergonzoso".

La cosmovisión senequista es panteísta: Dios y el cosmos son uno y lo mismo, como demuestra la belleza de toda la Naturaleza orgánica e inorgánica. Dios es causa y principio espiritual de todas las cosas, increado, imperecedero, omnipotente, inmutable y providente. El ser humano está compuesto de cuerpo y alma. El alma es inmortal y es la parte superior y más noble del hombre que, al igual que Platón, consideraba de origen divino. El cuerpo es lo inferior, aunque no por ello haya que despreciarlo y descuidarlo.



BUSTO DE SÉNECA

La ética de Séneca es optimista ya que asume la capacidad natural del hombre para hacer el bien. Pero la experiencia de su vida le fue llevando hacia una concepción cada vez más realista y escéptica de la moral, así en el número 103 de sus Epístolas afirma que los "peligros más corrientes que amenazan al hombre proceden del mismo hombre", ya que al hombre le gusta destruir al hombre. Los hombres son como animales salvajes porque no atacan por necesidad, sino por vocación. Hobbes repitió a Séneca cuando afirma que el hombre es un lobo para el hombre, y lo mismo hizo Freud cuando introdujo el principio tanático en su concepción antropológica.

Para Séneca, el hombre es un animal político y social por naturaleza, porque busca por instinto de salvación la compañía y ayuda de los demás. El hombre en su estado natural vivió sin leyes, pero a medida que se fue socializando surgió la necesidad de fundar un Estado que organizase su convivencia. Sin el Estado, la sociedad se destruiría a si misma.

Tuvo una concepción altruista de la sociedad y de sus ciudadanos: el bien común de un pueblo es la base del bien particular de los individuos. Pero los pueblos e individuos son todos iguales por naturaleza y están unidos entre sí por su condición humana. Por eso rechaza cualquier idea de tipo nacionalista, etnocentrista y racista. Es un pionero iusnaturalista: establecer diferencias étnicas entre hombres significa atentar contra el principio de igualdad de seres humanos. Es, por tanto, un innovador en Derechos Humanos, quince siglos antes que los escolásticos de la Escuela de Salamanca.

Así reconoce su biógrafo Salomón Rubin en su obra Senecas Ethic:
"Frente a Posidonio y todo el estoicismo antiguo y medio, empezó a proclamar el carácter irreversible de los derechos humanos y la igualdad moral de todos los ciudadanos."
Basándose en esta tesis, condenaba la esclavitud, así como las diferencias legales que el poder romano había establecido entre caballeros, libertos y esclavos. Por eso, atacó al sistema legal que eliminaba cualquier derecho a los esclavos y permitía la propiedad de los mismos a sus amos.

En De la tranquilidad de ánimo, desarrolló un pensamiento político contra la guerra y el militarismo, considerando que son igual de criminales los actos de guerra ordenados el Senado y ejecutados por soldados uniformados, como los homicidios cometidos por individuos. Junto a Epicteto y Marco Aurelio, fue precursor de las teorías anti-belicistas que el pensamiento universal fue elaborando durante toda su historia hasta la actualidad. Su crítica a la corrupción y arbitrariedad de la política llevan sus ideas hasta el siglo XXI, recomendado apartar de la administración pública a quienes ejecuten esta praxis.

En De la divina providencia, proclamó el principio de autodeterminación del hombre, según el cual posee la capacidad para vivir en dignidad y decidir en libre albedrío. Pero su concepción fatalista de la existencia le hizo desarrollar la idea de la supeditación del hombre al azar o providencia. Creyó también en el Hado, una ley eterna e inmutable que rige el universo, afirmando que "los hados nos guían".

El aspecto central de existencia humana es la mutación y cambio, siendo la muerte lo único cierto. Así escribió en De la tranquilidad del ánimo: "Advierte, pues que naciste para la muerte"; un tema que abordó desde varias perspectivas, anticipándose al "ser-para-la-muerte" de Martín Heidegger, eje central de su filosofía que elaboraría de veinte siglos después. Por eso, el hombre debe enfrentarse a las adversidades con fortaleza.

La ética de Séneca infunde un espíritu de resistencia: moral defensiva tan habitual en la conducta del homo hispanus. Como explicó Ángel Gavinet en su Idearium, el senequismo es la expresión filosófica de una cosmovisión profundamente arraigada en el alma popular española. También Menéndez Pelayo escribió en sus Ensayos de crítica literaria que en Séneca "están apuntados ya los principales caracteres del genio filosófico nacional".


ESTATUA DE SÉNECA EN CÓRDOBA

Séneca no escribió un sistema filosófico de forma estructurada, sino que ha ido expresando su pensamiento estoico a la largo de su extensa obra. Escribió un libro sobre ciencias naturales (Naturalium quaestionum libri septem ad Lucilium), tragedias (Medea, Phedra, Hércules furens, Oedipus, Agamenon, Las troyanas, Hipólito, Tiéstes, Hércules, Las fenicias y Octavia), tratados morales y diálogos (Dialogorum libri duodecim, De Providentia, De Constantia sapientis, De Ira, De Consolatione, De Vita beata, De otio, De Tranquillitate animi, De brevitatae vitae, De beneficiis, De clementia, Epistolae morales ad Lucilium), cartas, epigramas y otras obras que se han perdido.

Su pensamiento filosófico se ha irradiado a lo largo del tiempo por todo Occidente, siendo uno de los pocos filósofos romanos que siempre ha gozado de gran popularidad. Hoy en día, es uno de los eruditos españoles más reeditados, traducidos y comentados, y su obra ha sido admirada por algunos de los pensadores e intelectuales occidentales más influyentes: Erasmo de Rotterdam, Michel de Montaigne, René Descartes, Denis Diderot, Jean Jaques Rousseau, Francisco de Quevedo, Thomas de Quincey, Dante, Petrarca, San Jerónimo, San Agustín, Lactancio, Chaucer, Juan Calvino, Baudelaire, Honoré de Balzac, etc.

PLATÓN, SÉNECA Y ARISTÓTELES

Una de los mejores investigadores de la obra senequista, 
Ilsetraut Hadot, escribió que "son oeuvre de moraliste a exercé une influence capitale sur la formation de la pensée occidentale".

Como la filosofía senequista es compatible con la doctrina cristiana, fue conocido por los pensadores de la Edad Media. San Agustín lo citó con frecuencia; Tertuliano asumió que muchas de las doctrinas morales de Séneca tenían gran parecido con las expuestas en la Biblia; y lo consideró "a menudo uno de los nuestros"; y San Jerónimo llegó a incluirlo en su Catálogo de santos.

Su tratado de ciencias naturales Naturales quaestiones fue alabado por Plinio el Viejo y referencia clave en los naturalistas de la Edad Media. Sólo las enseñanzas de Aristóteles en esta materia tuvieron mayor importancia.

La doctrina senequista ejerció gran influencia en el Renacimiento, especialmente en la corriente humanista: la igualdad de todos los hombres, la felicidad mediante una vida austera y moderada, el rechazo a la superstición, las ideas antropocéntricas, etc.

Erasmo de Rotterdam fue el primero en escribir una crítica de sus obras en 1515; Calvino redactó una edición de De clementia en 1532; Robert Burton lo nombró en su Anatomía de la melancolíaJuan Luis Vives y Tomás Moro lo tuvieron en gran consideración especialmente por sus ideas éticas.

Diderot escribió que "Sénéque n´est Estoicien que par la téte; a tout momento son coeur l´importe hors de la secte". Otro adepto francés fue Michel de Montaigne, quien reconoció la influencia senequista en su obra magna Essais, tanto en forma como en crítica, muchas de las cuales son comunes en ambos pensadores. Las Cartas a Lucilio se asemejan bastante a la estructura formal desarrollada en los Ensayos de Montaigne.

Estas Cartas a Lucilio han sido reconocidas como un antecedente claro del ensayo moderno y han sido comparadas con un libro de autoayuda. De hecho, tras la película Gladiator, tanto estas cartas como las Meditaciones de Marco Aurelio fueron reeditadas con gran éxito en el mundo anglosajón.

EL SUICIDIO DE SÉNECA, POR MANUEL DOMÍNGUEZ SÁNCHEZ
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