PORTULANO DE VALLDECRIST POR MECIA VILADESTES


Mencía de Viladestes pasó a la historia de la Cartografía mundial por elaborar el Portulano de Valldecrist, en 1413, un portulano sobre pergamino, manuscrito en mallorquín, que recoge las costas de Europa, África y parte de Asia, así como las rutas comerciales típicas de la Escuela Mallorquina de Cartografía.

Inspirado en el Atlas Catalán de Abraham Cresques, introdujo novedades y precisiones como el perfil del mar Mediterráneo. No sólo fue un potente medio de conocimiento del mundo, sino también una herramienta de prospección para futuras exploraciones marítimas.

PORTULANO DE VALLDECRIST POR MECIA VILADESTES

Mecia de Viladestes, también llamado Matías de Vila Destes, probablemente fuera natural de Mallorca, en las islas Baleares, que vivió entre finales del siglo XIV y principios del XV. Seguramente fuese de origen judío, porque en aquella época familias de ese nombre había en Mallorca: un Matías Viladestes aparece al mando de una galera, en 1415, y otro Viladestes viajó a Mesina en esos años; en cambio eran desconocidas en Cataluña y en Valencia.

Se dedicó a la elaboración de instrumentos náuticos y cartográficos como astrolabios, cuadrantes, horas de arena y brújulas, así como a la realización de cartas portulaneas. Tales actividades fueron cultivadas por judíos mallorquines como especialidades gremiales cerradas, por lo cual demuestra el origen judío de Viladestes. Esta comunidad judía estuvo protegida por los reyes de Aragón. Por tanto, perteneció a la denominada Escuela Cartográfica de Mallorca.

Viladestes pasó a la historia de la cartografía mundial por elaborar el llamado Portulano de Valldecrist, en 1413, pues él mismo escribió la fecha con claridad en el cuello del mapa: "Mecia de Viladestes me fecit in anno MCCCCXIII". Se trata de una cartografía de tipología portulánea, manuscrito en el variante mallorquín del idioma catalán, y pintada en cuero iluminado sobre pergamino, de dimensiones 85 x 115 centímetros.

PORTULANO DE VALLDECRIST POR MECIA VILADESTES

Recoge las costas de Europa, África y parte de Asia. En el océano Atlántico ubica los tres archipiélagos de Azores, Madeira y Afortunadas. Figuran las rutas comerciales típicas de la Escuela Mallorquina de cartografía como resultado de la información que la comunidad judía fue transmitiendo entre ciudades portuarias e incorporando entre generaciones.

Es relevante en su estilo por la amplitud del espacio representado, su abundancia de detalles curiosos y su rica ornamentación con finos toques de oro.

Incluso, es sobresaliente en cuanto a su contenido por la precisión del perfil del mar Mediterráneo y la incorporación en sus cuatro esquinas de algunas novedades: las islas de Cavo Verde, la ballena en el Atlántico Norte, el alano y Orion, y el Preste Juan. Viladestes no concibió un mapa del mundo, ni utilizó tablas, es sólo un portulano tradicional sobre pergamino, inspirado en el Atlas Catalán de Abraham Cresques, que tuvo que conocer.

Ofrece su propia versión de la expedición atlántica mallorquina de Jacme Ferrer en busca del Río del Oro, en agosto de 1346, con un barco que navega ceñido al viento, mientras que el Atlas de Cresqués representa la popa del mismo.
"L'uxer d'en lacme Ferrer partix per anar al riu del or al gorn de sen Lorens qui es a X de agost qui fo en l'any MCCCXLVI."
(El ujier del señor Jaume Ferrer partió para ir al río de oro el día de san Lorenzo, que es el diez de agosto y era en el año 1346.)

BARCO DE JACME FERRER EN EL PORTULANO DE VALLDECRIST

Otras novedades respecto a su predecesor fueron la inclusión de las islas de Cavo Verde, hito geográfico clave anterior al Descubrimiento de América, y la representación de una gran río que parte de la costa occidental de África, probablemente sea el río Senegal. Sobre las islas de Cabo Verde escribió:
"Iles de Gader. Les iles de Gader se estenses als sitaris in axfidela."
(Islas de Gader. Las islas de Gader se extienden a los del sitio en axfidela.)

La inclusión de este archipiélago en los portulanos de la época permitió el establecimiento de la línea de Tordesillas entre España y Portugal.

En el norte del mar Océano, como se llamaba al Atlántico, representó a un barco ballenero en plena caza. Su texto explicativo es el más largo y descriptivo de toda la carta. Viladestes realizó una descripción detallada de la lucha de los balleneros para cazar y llevar al barco al gran cetáceo. Es muy probable que hubiese observado personalmente la escena de la captura de alguna ballenera por pescadores de altura procedentes de la costa del Cantábrico, pues los sombreros que portan tienen forma de txapela de arrantzale vasco y no de barretina de peixcadors de grau del ámbito mediterráneo.
"Aquesta mar es apelada mar hocceana e grahodex de grans pexos que los mariners se pensen et sien alerts e fan si erbages damunt los dits pexos, els mariners bridelnet las ernes derta e fan corda e nou perd en son menas de muntar en la nau e defense queels qui aço saben be saben robar tots ver e aquí els han robar i’an fen peu sobre la squena e donen cara al amarr d ella nau e de aquesta manera lo azanten la qua de com axi fan girada vers a les sues naus e de aquelles que seran los asens suats de la naus."
(Esta mar es llamada Oceana y goza de grandes peces que los marineros se piensan y ponen alerta para echarles cuerdas encima de los dichos peces. Los marineros embridan arneses de esta y hacen cuerda que untan tanto que el pez siente calor y no pierde en su forma de subirlo a la nave y aseguran, que quienes esto saben hacer bien saben capturarlos todos incluso los que roban arpón hacen pie sobre la espalda del pez cara a mejor amarrarlo a la nave y de esta manera lo atenazan por la cola y consiguen girarlo hacia sus naves y las de aquellos que ser después evacuados de las naves.)

PESCA BALLENERA EN EL PORTULANO DE VALLDECRIST

En el cuadrante noreste son originales y novedosas las escenas del halconero montado sobre un ciervo ubicado en el mismo meridiano que Praga y Venecia pero en el límite septentrional; la lucha de un oso peludo que se abalanza sobre un gigantesco alano y un extraño negroide de pelo rizado, con dos objetos en las manos. Frente a esta última, aparece una figura arrodillada con las manos juntas y tocado de capirote como si estuviera orando. Tal vez, estas figuras decorativas sean alegorías basadas en representaciones celestiales de las constelaciones, tanto islámicas como cristianas.

El texto referido a estos seres y constelaciones explica:
"Aqueta mar es apelada mar de Alamaya e mar de Gotlandia e de suesia. E sapiats que aquesta mar esta congelada vi meses del any. So es a saber, de mig.ant utubri tro mig.ant març. Axi fort que hom pot anar en carros de bous per la fredor de la tramontana."
(Este mar llamado mar de Alemania y mar de Gotlandia y de Suecia. Y sabed que esta mar está congelada seis meses al año. Es decir, desde mediados de octubre a mediados de marzo. De tal modo que cualquiera puede cruzarlo en carro por el frío de la tramontana.)

Por último, aparece en la cartografía de la Escuela de Mallorca un personaje sin igual, el Preste Juan, rey de los cristianos que mantiene su fe en Cristo, rodeado de un muro de infieles que se extiende y envuelve a toda África.
"Preste Joan per la gracia de Deu ferm en la fe de Jhs. Xt., e per instigasio, e per molts miragles aquí fets per mon senyer S. Tomas Apóstol: al dia de vuy es honrada la sua sepultura; e sapiats que el a tan gran poder que negu deci no li poria tenir camp, sino que el enbargen desert de salvages que i es, e altres montanies que li son entorn de la sua frontera, en que stan moltes e divers bisties feres."
(Preste Juan por la gracia de Dios firme en la fe de Jesucristo, y por instigación, y por los muchos milagros aquí hechos por Monseñor Santo Tomás Apóstol: al día de hoy es honrada su sepultura; y sabed que él tiene tan grande poder que nadie de aquí le podrían abrir batalla, sin otros peligros sino los que procedan del salvaje desierto que hay, y otras montañas que hay alrededor de sus fronteras, en que hay muchas y muy diversas fieras.)

PRESTE JUAN EN EL PORTULANO DE VALLDECRIST

Una de las motivaciones de las expediciones portuguesas por circunnavegar las costas de África, además de la de llegar a las islas de la especias, fue la de buscar al Preste Juan. A este personaje hicieron referencia los capítulos XXI y XXII de las Maravillas del Mundo, de Juan de Mandavila. Un libro de viajes que tuvo cierta repercusión en la Europa de la Alta Edad Media, avivado por el relato de Marco Polo en Oriente. Viladestes denominó a este personaje "emperador de las Indias", influenciado en el mito del Presbyiter Ioannes (Presbítero Juan), que supuestamente habitaba por el amplio reino de Gengis Khan en época de las Cruzadas.

Viladestes situó por primera vez al Preste Juan en el lugar adecuado, entre los dos brazos del río Nilo en su origen. No lo habían ubicado jamás los portulanos anteriores: ni la Carta Pisana de 1300, ni la Carta de Angelino Dolcet de 1339, ni el Atlas de Abraham Cresques de 1375, en cuanto a los cartógrafos predecesores de la Escuela Mallorquina. Tampoco ofrecieron información o representación sobre este personaje la cartografía de Al-Idrisi de 1154, ni la de Perrinus Vesconte de 1325, o los grandes mapamundis de Heeford de 1290 o el de Hannover de 1339.

Esta original aportación de Viladestes continuaría en las sucesivas cartas náuticas, como el Portulano de Gabriel Valseca, en 1439, o en el Mapamundi de Juan de la Cosa, en 1500.

Un siglo después, durante el reinado de Juan II de Portugal, la expedición de Covillan tuvo al fin noticia de la existencia de los cristianos abisinios, pueblo camita, de raza negra, con idioma semita de la familia hebraica, pero todavía muy influido por el griego (lengua Askun). Permitió las relaciones diplomáticas y el establecimiento de embajadas entre el rey de Portugal y Negus de Etiopía, cuyos sucesores llegaron hasta el siglo XX por Negus Haile Selasie.

PENÍNSULA IBÉRICA E ISLAS BALEARES EN EL PORTULANO DE VALLDECRIST

En 1413, año de la elaboración de portulano de Viladestes, Fernando de Antequera reinaba en la Corona de Aragón, perteneciente a la dinastía de Trastámara, elegido en el Compromiso de Caspe por los cartujos de Valldecrist: los hermanos Bonifacio y Vicente Ferrer. Tres años atrás, había muerto sin sucesión Martín el Humano, último rey de la Casa de Barcelona, que fue fundador y benefactor de la Cartuja de Valldecrist, cerca de Segorbe, en la provincia de Castellón.

El rey aragonés había patrocinado la labor cartográfica de Viladestes, por lo que a su muerte la carta fue donada a este monasterio de Valldecrist. Durante varios siglos, permaneció en su biblioteca, la cual llegó a reunir 1349 volúmenes, entre los que destaca también el Códice de la Sentencia del Compromiso de Caspe, con el Proemio y Conclusión, redactado por Bonifacio Ferrer. Se trata de uno de los tres originales que se redactaron.

Tras la Desamortización de los bienes de la Iglesia, por Álvarez de Mendizabal, la cartuja se fue deteriorando y su patrimonio perdiendo y, de manera clandestina, terminó en París, donde se encuentra en la actualidad. La Biblioteca Nacional de Francia conserva esta obra con el nombre La Carte marine de l'océan Atlantique Nord-Est, de la mer Méditerranée, de la mer Noire, de la mer Rouge, d'une partie de la mer Caspienne, du golfe Persique et de la mer Baltique. De hecho, está considerado como una de las más importantes obras cartográficas de la amplísima y rica colección de cartas-portulanos de esta biblioteca, reconocida como la más completa del mundo.

CARTUJA DE VALLDECRIST

Una copia del portulano de Viladestes fue la Carta de Gabriel Valseca, que fue adquirido por Américo Vespucio por una auténtica fortuna.

El portulano de Valldecrist marcó un hito relevante en la cartografía, a medio camino entre el Atlas Catalán de Abraham Cresques, de 1375, y la Carta-mapamundi de Juan de la Cosa, de 1500. Fueron pequeñas aportaciones españolas que consiguieron el avance de la cartografía universal. Sus novedades resultaron esenciales para la circunnavegación de África por portugueses como para establecer la ruta de América por españoles, a finales de siglo.

CORTES PARLAMENTARIAS DEL REINO DE LEÓN DE 1188


El Reino de León efectuó una importante e imprescindible aportación política, jurídica y sociocultural a la configuración actual de la península Ibérica, y de la actual Unión Europea. Su contribución más destacada fue la celebración en 1188 en la ciudad de León de las primeras Cortes proto-democráticas en Europa, o Cortes Parlamentarias, preludio del Parlamento europeo, con la asistencia de los representantes de las villas y de las ciudades, junto con la nobleza y el clero. En ellas se reconocieron por primera vez importantes derechos civiles para los ciudadanos.

En 1202, se convocaron en Benavente las segundas Cortes Parlamentarias leonesas y aún las segundas de Europa, que aprobaron el primer impuesto territorial por un parlamento, considerado antecedente de los presupuestos generales de los estados modernos.

Cortes Parlamentarias Reino León Europa
CORTES PARLAMENTARIAS DE LEÓN DE 1188

Los precedentes democráticos tienen su origen en Grecia. Roma alumbró su propio principio democrático por el cual "lo que involucra a todos tiene que ser aprobado por todos" (quod omnes tangit ab ómnibus appobetur). Ese precepto de Justiniano se consideraba como la base del concepto de bien común. Las asambleas de hombres libres de los germanos, el thing, fue una forma de democracia asamblearia.

En la temprana Edad Media, hubo otros ejemplos de democracia primaria, asambleas de hombres libres reunidos para resolver problemas locales: en el mundo franco existía el placitum; en el anglosajón, el shire y el hundred; en la España visigoda, el conventus publicus vicinorum. La gran innovación consistió en que esos hombres libres se incorporaron a los grandes órganos de decisión política junto a los magnates y los nobles.

La sociedad medieval europea se estructuraba en estamentos; era un orden social jerarquizado y segmentado. La concepción de la sociedad como articulación de estamentos era una constante de la cultura política europea desde Sócrates, que ideaba la República como un cuerpo dotado de una cabeza, un pecho y un vientre. Cada parte del cuerpo representa un estamento social: la cabeza (la razón, el pensamiento) la forman las clases rectoras; el pecho (la fuerza, el coraje) la forman los soldados; y el vientre (el alimento, el trabajo, la reproducción) la forman los trabajadores o productores.

Esa estructura jerárquica determinaron la formación de los estamentos medievales: oratores, bellatores, laboratores. La división en estamentos era una plasmación, en lo social, de ese orden ideal: los religiosos, los nobles y los campesinos. A cada uno de estos estamentos se le reconocía una función social específica y, en consonancia, una condición jurídica singular.

ALFONSO IX EN CORTES Y SÍMBOLOS DEL REINO DE LEÓN

Este orden no se tradujo en instituciones representativas generales, donde cupieron todos, hasta que el estado llano entró en las asambleas, gracias a la aportación intelectual de la Iglesia. Fueron los teólogos quienes, hacia los siglos XII y XIII, actualizaron la visión socrática de la comunidad política y la compaginaron con el concepto latino de "bien común". Santo Tomás de Aquino lo expresó de manera inmejorable: a la hora de garantizar el bien común, será bueno hacerlo por "gobernantes elegidos por el pueblo de entre el pueblo". Así aceptaban junto a los magnates y caballeros del estado nobiliario, y junto a los prelados y abades del estado eclesiástico, los patricios de las villas y ciudades.

Las circunstancias de la Reconquista determinaron aquel hecho. Los reinos cristianos hispánicos que se fundaron después de la invasión musulmana empezaron a construir su estructura de poder sobre bases muy elementales: el rey, los nobles y los clérigos. Pero a medida que la Reconquista iba tomando impulso, se fueron formando nuevos núcleos de población y grupos humanos con una personalidad política singular: hombres libres que han construido ciudades que se gobiernan a sí mismas, con tierras que cultivan para sí, que organizan mercados, con una vida económica y social independiente del poder feudal. Esa libertad implicaba el reconocimiento de un cierto número de derechos de naturaleza colectiva. Y cómo estas comunidades de hombres libres eran la base de los reinos de la Reconquista, los reyes no tardaron en convocarlos.

Por otra parte, el Reino de León frenó su expansión geográfica hacia el sur, la Corona precisaba de mayores ingresos y, a fin de obtenerlos, creó nuevos impuestos, lo que produjo un alza de precios. Por ello, la clase ciudadana quiso obtener alguna contrapartida y regular el gasto regio para reorganizar nuevas campañas bélicas contra los moros. Ante estas nuevas necesidades económicas, fue el rey quien solicitó la incorporación de elementos populares.

Así es como, en 1188, durante el reinado de Alfonso IX, a la curia regia de León se incorporan elementos procedentes del estamento popular, exclusivamente ciudadano, representantes de las ciudades y principales villas del reino. Estos eran los procuradores, también llamados personeros u "hombres buenos", elegidos por los ciudadanos de sus correspondientes villas para su representación política en la curia.

ALFONSO IX EN LA CATEDRAL DE SANTIAGO

En 1188, en la ciudad de León, se realizaron las primeras Cortes Parlamentarias de Europa. Fueron las Cortes Democráticas de 1188, reunidas en el Claustro de la Basílica de San Isidoro de Sevilla, sito en la ciudad de León. En estas Cortes, además de ampliar los Fueros de Alfonso V del año 1020, se promulgaron nuevas leyes destinadas a proteger a los ciudadanos y a sus bienes contra los abusos y arbitrariedades del poder de los nobles, del clero y del propio rey. Este importante conjunto de decretos ha sido calificado con el nombre de Carta Magna Leonesa.

En estas Cortes parlamentarias se reconoció la inviolabilidad del domicilio, del correo, la necesidad del rey de convocar Cortes para reanudar la guerra o declarar la paz, y se garantizaron numerosos derechos individuales y colectivos.

En 1202, se convocaron en Benavente las segundas Cortes parlamentarias leonesas y aún las segundas que se celebraban en Europa. En ellas se fijaron los principios y derechos económicos del Reino de León y de sus habitantes. Además, se instauraba el primer impuesto territorial aprobado por un parlamento, que fue denominado como Moneda forera y es considerado antecedente de los presupuestos generales de los estados modernos.

Fue el inicio de un nuevo marco político por el que se organizaron las cortes de otros reinos y condados cristianos de Europa, extendiéndose durante los siglos XIII y XIV. A Cataluña llegó en 1218; Castilla en 1250Aragón en 1274; Valencia en 1283; Navarra en 1300.

Alemania aplicó el ejemplo leonés en 1232Inglaterra regula la presencia de los representantes del tercer estado en 1265Francia incorpora la presencia institucional de las ciudades francesas en los primeros Estados Generales de 1302.

MAPA PENSULAR DEL SIGLO XI

La curia regia conservaba sus funciones consultivas, que sólo amplió más adelante, y en ellas el elemento popular estaba claramente diferenciado. Los miembros de los tres estamentos sociales (clero, nobleza, pueblo) eran elegidos con la finalidad expresa de votar en una dirección concreta, y todos los miembros valían igual, teniendo atribuciones muy amplias. Aquellas Cortes parecieron como un diálogo entre el rey y la curia, por un lado, y los representantes de las ciudades y villas por otro, sin oposición a que cada estamento se consolide por separado.

Las cortes aprobaban leyes, consignaban impuestos, atendían las reclamaciones contra cualquier transgresión del orden, y tenían la facultad de requerir al rey para que jure las libertades particulares de los súbditos, como condición necesaria para aceptar la soberanía regia. El juramento de libertades y cartas pueblas significaba algo de un valor trascendental: que ningún ciudadano perdería sus derechos y que el rey aceptaba mantener el estatus jurídico de sus territorios, lo cual garantizaba el mantenimiento del orden colectivo.

Aquellas cortes no formaban una asamblea fija y estable, sino que se reunían con periodicidad discontinua y previa convocatoria del rey, para disolverse tras haber realizado su tarea. Cada reino poseía su Diputación General, tratándose de una comisión permanente con la función de velar por el cumplimiento de los acuerdos en las cortes y que nadie violase los fueros municipales.

Así se fundó la Diputación del General de Cataluña a partir de 1359; también en Navarra, bastante tiempo después, ya dentro de la unidad española, llamándose Cámara de Comptos.

CATEDRAL DE LEÓN Y BASÍLICA DE SAN ISIDORO DE SEVILLA

Cuando en 2013, la Unesco inscribió los "Decreta" de León del año 1188 en su Registro de la Memoria del Mundo, estaba reparando una injusticia, puesto que la literatura anglosajona siempre ofreció su Carta Magna como la primera constitución democrática, aunque tenga treinta años más de que el texto leonés.

Dice el texto de inscripción, literalmente, lo siguiente:
"El corpus documental de Los 'Decreta' (o Decretos) de León de 1188 contiene la referencia al sistema parlamentario europeo más antigua que se conozca hasta el presente. Estos documentos, cuyo origen se remonta a la España medieval, fueron redactados en el marco de la celebración de una curia regia, en el reinado de Alfonso IX de León (1188-1230). Reflejan un modelo de gobierno y de administración original en el marco de las instituciones españolas medievales, en las que la plebe participaba por primera vez, tomando decisiones del más alto nivel, junto con el rey la iglesia y la nobleza, a través de representantes elegidos de pueblos y ciudades."