ÁFRICA DE LAS HERAS ESPÍA ESPAÑOLA DEL KGB


Miembro del NKVD-KGB, África de las Heras fue una de las espías más activas y sobresalientes de la Unión Soviética, actuando entre el final de la II Guerra Mundial y la década de 1970, especialmente en Hispanoamérica.

En México, estuvo involucrada en el asesinado de Leon Trotsky, enemigo de Joseph Stalin, en la Purga estalinista de 1938. En Ucrania, durante la II Guerra Mundial, su actividad fue la de interceptar las comunicaciones alemanas e introducir mensajes erróneos, entre 1942 y 1944.

En Montevideo, estableció una red de espías que actuaban por Suramérica. Consiguió la información sobre el desembarco estadounidense en la bahía de Cochillos en Cuba en 1961, consiguiendo que fracasara, durante la Guerra Fría.

ÁFRICA DE LAS HERAS ESPÍA ESPAÑOLA DEL KGB

África de las Heras Gavilán nació en Ceuta, en 1909. Era hija Zoilo de las Heras, un escribiente del Ejército español, y de Virtudes Gavilán de Pro. Tenía por familiar, probablemente primo, al militar Manuel de las Heras Jiménez, general de división; y al abogado Julián Francisco de las Heras, y alcalde de Ceuta.

Realizó sus estudios básicos en el Colegio Sagrado Corazón de Jesús en Madrid hasta 1923. Después de que su familia regresara a su ciudad natal, continuó estudiando en el Colegio del Monasterio de Melilla.

Contrajo matrimonio con Francisco Javier Arbat Gil, con quien tuvo un hijo llamado Francisco Javier Manuel Arbat de las Heras, que murió de forma prematura, en 1931.

Desde inicios de la década de 1930, se destacó como miembro activo del Partido Comunista español. Entre sus actuaciones más destacadas figura su participación en la Revolución de octubre de 1934 en Asturias, donde tomó contacto con el dirigente Santiago Carrillo.

Al inicio de la Guerra Civil, en 1936, militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas de Cataluña. Un año después, lideraba una partida de civiles armados de Barcelona con refugio en el Real Club Náutico y contrajo matrimonio por segunda vez con un militante comunista llamado Luis García Lago. Estas patrullas milicianas se dedicaban a perseguir y ajusticiar a civiles partidarios del alzamiento del general Franco, de hecho, existen testimonios de la participación de África en las cárceles de represión conocidas como "checas".

ÁFRICA DE LAS HERAS GAVILÁN

De todas formas, tuvo que marchar con urgencia a Ceuta para proteger a su tío Julián Francisco, que estaba amenazado por sus enemigos del bando nacional.

Aquel año de 1937, mantenía conversaciones con Ernst Moritsovich Gere, un político comunista húngaro que servía como consejero del Partido Socialista Unificado de Cataluña y responsable de los servicios soviéticos de espionaje en Cataluña durante la Guerra Civil. Este le presentó a un par de agentes rusos: Leonid Aleksandrovich Eitingon, jefe de las NKVD; y Aleksandr Mijáilovich Orlov, enlace entre los servicios de espionaje soviéticos y el Ministerio de Interior de la España republicana durante la Guerra Civil. Esta último fue el principal responsable soviético en el traslado del denominado “Oro de Moscú” desde Madrid a la Unión Soviética y el asesinato de Andrey Nin.

Comprobada su absoluta devoción por la causa, fue enviada a Rusia donde adquirió la nacionalidad. Allí fue formada e instruida en el espionaje como miembro del servicio de inteligencia, es decir del NKVD. Su principal mentor fue Caridad Mercader, quien dirigía un comando de escuadristas junto a su hijo Ramón Mercader y a su amante Pável Sudoplátov.

Durante el resto de su vida, serviría con valentía para este servicio soviético en varias operaciones de espionaje y seguridad. Aunque su nombre real fuese África de las Heras Gavilán, adquirió varios nombres clave: María de las Heras, María Luisa de las Heras de Darbat, María de la Sierra, María Pavlovna, Patricia, Ivonne, Znoi y Patria.

LIBROS DE ÁFRICA DE LAS HERAS "PATRIA

Su primera misión comenzaba en Noruega, y tenía por objetivo el asesinato del líder soviético Leon Trotsky, muy crítico con las políticas de Joseph Stalin. Desde allí se puso en contacto con los militantes de Trotsky, ganándose la confianza de estos. Viajó a México donde se infiltró en el equipo trotkista bajo el nombre de María de la Sierra y pudo haber sido la secretaria personal del enemigo de Stalin. Se dedicó a pasar una valiosa información a Ramón Mercader y al NKVD.

Lo que parece evidente es que, directa o indirectamente, estuvo involucrada en el asesinato de este dirigente soviético y, por tanto, formaba parte de la llamada Purga estalinista dentro del NKVD, en 1938.

Tras esto, Ramón Mercader fue detenido y África tuvo que abandonar México, escondida como polizona en la bodega de un barco mercante con destino a Rusia. Otro de los motivos fue la presencia de Aleksandr Orlov, del bando trotskista, que acababa de abandonar su jefatura del NKVD en España para refugiarse en América, huyendo de la persecución de Stalin.

En 1941, estudió dos cursos formativos para futuros servicios de espionaje: primero Enfermería, y después Radiotelegrafía, siendo nombrada jefa de radiotransmisiones del cuerpo. Para entonces, la URSS estaba en lucha con Alemania y las potencias del Eje, involucrada en la II Guerra Mundial.

ÁFRICA DE LAS HERAS ESPÍA ESPAÑOLA Y AGENTE SOVIÉTICA

Tras finalizar ambos cursos, en mayo de 1942, fue destinada al cuerpo de guerrilleros Los Vencedores. Su siguiente misión le llevó a lanzarse en paracaídas en Ucrania, en los bosques de Vinnista, para incorporarse a la retaguardia alemana y realizar labores de contra-comunicación y espionaje. Era la telegrafista, se encargaba de la comunicación con los puestos de mando en Moscú. Otras sus funciones era interceptar las comunicaciones alemanas e introducir mensajes erróneos. Además, participó en ataques de guerrilla con otros partisanos, entre los que estaban algunos españoles republicanos que había sido exiliados tras el final de la Guerra Civil.

En 1844, tras concluir la II Guerra Mundial, regresó a Moscú para estudiar otro curso de espionaje.

Durante la Guerra Fría, le fue encomendado realizar diferentes labores de alto nivel en Hispanoamérica, firmando sus informes con el nombre clave Patria.

En 1946, tras pasar por Berlín, se instaló en París, bajo la identidad de María Luisa de las Heras. Se hacía pasar por una española refugiada del Régimen franquista y modita de alto diseño. Su taller-vivienda estaba ubicado en el número 82 de la calle Lauriston, en la orilla derecha del Sena, entre el Trocadero y del Arco del Triunfo, y a pocos metros de la antigua central de la Gestapo.

ÁFRICA DE LAS HERAS ESPÍA Y FELISBERTO HERNÁNDEZ

Este estatus profesional le posibilitó acceder a la élite social francesa en la capital y conocer al músico y escritor uruguayo Felisberto Hernández, uno de los autores de cuentos más celebrados de su país. Se había establecido gracias a una beca tramitada por el poeta franco-uruguayo Jules Supervielle, consejero cultural de la embajada uruguaya en París y vivía en un destartalado hostal al otro lado del Senna. Se lo presentaron en el Pen Club, después ofrecer una lectura a varios espectadores, a quien fue seduciendo. Dos años después, contrajo matrimonio con este literato para conseguir la nacionalidad uruguaya y no levantar sospechas.

Desde inicios de 1949, el matrimonio se había establecido en Uruguay y África trabajaba como modista en algún taller de Montevideo. A partir de aquí iría estableciendo una red de espías y agentes sobre las principales ciudades de Suramérica por orden el gobierno soviético. Gracias su vinculación con el escritor Hernández, pudo infiltrarse en la clase alta de Uruguay y relacionarse con personalidades políticas que le aportarían informaciones en su actividad de espionaje.

El hecho de que se estableciera en Montevideo no fue casual, pues Uruguay había sido un país neutral durante la II Guerra Mundial, y la estancia de espías soviéticos en este país no iba a levantar sospechas de otros servicios de inteligencia enemigos. También, era uno de los escasos países de la región con representación diplomática soviética y embajada acreditada.

En estos años, dejó de servir a la NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos), principal agencia de seguridad soviética durante la dictadura de Stalin, para servir en la nueva KGB (Comité para la Seguridad del Estado).

LIBROS DE ÁFRICA DE LAS HERAS ESPÍA SOVIÉTICA

En 1950, África consiguió la nacionalidad uruguaya, se separó de Hernández, sin que este supiera la identidad real de su exmujer. Y, aunque era de ideales conservadores y capitalistas, nunca tuvo sospechas de las verdaderas intenciones de ella. Claramente, lo había utilizado para obtener el pasaporte, no levantar sospechas y acceder a importantes contactos.

En 1956, se trasladó a Buenos Aires y se casó con Giovanni Antonio Bertoni, jefe de espionaje de la KGB en Suramérica, bajo la identidad de Valentino Marchetti. Este matrimonio fue dirigido desde la jefatura de espionaje soviético, pues creyeron que la vinculación matrimonial entre ambos miembros ayudaría en la resolución de los objetivos. Aunque emprendieron un negocio de venta de antigüedades en Montevideo como tapadera, se involucraron en diversas misiones y sirvieron de enlace entre Moscú y otros espías establecidos en la región.

Si algún nuevo agente de la KGB debía instalarse en algún país de América del sur, África se encargaba de aportarle la documentación necesaria y de controlarle. También se ayudaba de una radio que tenía en el apartamento para enviar mensajes a Moscú. Otro de los objetivos era obtener secretos relacionados con el programa nuclear estadounidense.

Su informe más importante fue la revelación de la invasión de Cuba por parte del Ejército de Estados Unidos, en lo que fue la batalla de Girón. Esta fue una operación de desembarco militar en la bahía de Cochinos, en costa suroeste de Cuba, en abril de 1961, respaldada por los exiliados cubanos del Frente Revolucionario Democrático, a favor de Fulgencio Batista. La operación resultó un fracaso en plena Guerra Fría, y determinó el futuro de las relaciones políticas entre Cuba, Estados Unidos y la Unión Soviética.

ÁFRICA DE LAS HERAS Y VALENTINO MARCHETTI

En 1967, falleció su marido de forma natural. Pero otras fuentes atribuyen a África el asesinato de Marchetti, motivado por las dudas sobre el sistema comunista que empezaban a aparecer en el agente italiano, y con las consiguientes disputas ideológicas con África. En cambio, la agente española siempre se mantuvo fiel y leal a sus ideales comunistas hasta su muerte.

Tal vez África corría peligro de ser descubierta, por eso, en 1968, tras casi dos décadas en el cono sur americano, regresó a la URSS.

A partir de 1971, se dedicó a la formación de nuevos agentes de espionaje en la base neurálgica de la KGB, en Lubianka. Estos iban a ser destinados a ciudades hispanoamericanas.

En los últimos años de su vida, recibió una docena de condecoraciones, siendo la española más condecorada por la Unión Soviética. Recibió la Orden de la Estrella Roja, la Medalla al Valor, la Medalla al partisano de la Guerra Patria, pero la condecoración de más alto nivel fue la Orden de Lenin. Otro título fue el de Colaboradora Honorífica de los órganos de Seguridad del Estado. Su último ascenso en la jerarquía militar fue el de coronel.

ÁFRICA DE LAS HERAS MEDALLA DE LA ORDEN DE LININ

En 1985, abandonó sus servicios en el KGB, momento en el que recibió la Orden de la Guerra Patria.

Tres años después, en marzo de 1988, falleció en Moscú. Fue enterrada en el cementerio moscovita de Jovaánkoye, con honores militares. En su lápida aparece su rostro esculpido en piedra y las palabras: “Patria” en español, y “Coronel África de las Heras. 1909-1988” en ruso.

Su biografía deja muchos puntos oscuros y lapsus de tiempo sin esclarecer. El escritor Raul Vallerino dedicó una biografía a su figura con el título Llámame Patria. Otra biografía fue la de Javier Juárez, autor de Patria, una española en el KGB. La violinista roja es una novela biográfica de Reyes Monforte. La última revisión de la vida de África fue realizada por Laura Elisa Ramos en 2025 con su obra Mi niñera de la KGB.

LÁPIDA DE ÁFRICA DE LAS HERAS EN CEMENTERIO DE MOSCÚ

FILOSOFÍA DEL REINO HISPANO-VISIGODO


Durante el III Concilio de Toledo, donde se encontraba la capital del Reino Hispano-visigodo, se produjo la Conversión de Recaredo al Cristianismo, en 589, abandonando la herejía del Arrianismo. En adelante, la religión del reino era oficialmente el Catolicismo, iniciándose un movimiento de recuperación de la cultura clásica occidental. El Reino Hispano-visigodo desarrolló durante casi dos siglos una importante corriente cultural que mezclaba la tradición latina, la aportación germánica y la espiritualidad cristiano. La supervivencia de la cultura de aquella época estuvo unida a los conventos, los monasterios y la vida eclesiástica.

Los principales responsables hispano-visigodos de aquel renacimiento en la cultura y la filosofía fueron Pablo Orosio, el abad san Martín de Braga, el obispo Braulio de Zaragoza, los arzobispos san Leandro y san Isidoro de Sevilla, Idelfonso de Toledo, Liciniano de Cartagena y san Julián de Toledo.

GRANDES FILÓSOFOS DEL REINO HISPANO-VISIGODO

Una de las primeras y más importantes figuras de este movimiento de restauración cultural fue Pablo Orosio, natural de Braga, de filiación cristiana. Escribió una obra de carácter teológico contra las doctrinas heréticas pelagianistas, combatiéndolas en su Liber apologeticus contra Pelagium de arbitrii libertate en 415. Aunque insistía en la necesidad de la Gracia divina, no llegó a distinguir entre el concurso divino y el influjo sobrenatural necesario para que las acciones humanas sean meritorias.

Por encargo de san Agustín de Hipona, en 417 escribió un Maestra Mudi, un compendio historiográfico que abarcaba desde el origen del hombre en el mundo hasta su actualidad, y estaba basada en una teología de la historia cristiana y providencialista, muy próxima a la orientación agustiniana. En ella Osorio narró los sucesos de los que fue testigo durante sus últimos cuarenta años.

PABLO OROSIO

El abad San Martín de Braga convirtió a los suevos, de la Arrianismo herético, al Cristianismo, bajo el reinado de Teodimiro, por lo que fue llamado Apóstol de Galicia. Condenó las ideas heréticas de Prisciliano y su doctrina en el I Congreso de Braga del 572. En su homilía De correctione rusticorum atacó las prácticas supersticiosas de los campesinos gallegos, demostrando un gran conocimiento de la mitología romana.

Su profunda admiración por la filosofía de Séneca quedó expuesta en su Formula vitae honestae un plan de vida moral, basado en la práctica de la prudencia, magnanimidad, continencia y justicia. Según él, la fortaleza es virtud entre la audacia y la timidez; la templanza entre la austeridad y la voluptuosidad; y la prudencia resumen de las otras virtudes. Consideraba a la justicia como vínculo de la sociedad humana, ley divina consistente en hacer bien a todos y no perjudicar a nadie, e impedir que se practique el mal, por lo que se advierte también influencia de la Etica a Nicómaco de Aristóteles.

BRAULIO DE ZARAGOZA

Durante el periodo de que comprende la conversión de Recaredo al Catolicismo en el 589 y la aprobación del Liber Iudiciorum primer código de leyes común a todos los hispanos y godos en el 654 por Recesvinto surgió un grupo insignes eruditos de la cultura y el pensamiento en el Reino hispano-visigodo. Algunas de estas figuras fueron el obispo Braulio de Zaragoza, el rey poeta Sisebuto a comienzo del siglo VII, como también poeta fue Merobaudes, el historiador Hidacio, o el gran cronista de Leovigildo y filósofo Juan de Bíclaro.

Idelfonso de Toledo, fue continuador de la obra de su antecesor Eugenio y autor de De viris illustribus, texto histórico que relata la vida y obra de personajes ilustres desde Gregorio Magno a Eugenio de Toledo.

Liciniano de Cartagena fue perseguido al igual que el rey Leovigildo, por tratar de abandonar su Arrianismo y abrazar el Cristianismo, pocos años antes de la conversión de Recaredo. Su inspiración teológica fueron las enseñanzas de San Agustín de Hipona y el De statu animae de Claudio Mamerto. Se conservan tres Epístolas, del año 582, dirigidas a San Gregorio Magno, a Vicente, obispo de Ibiza, y al diácono Epifanio, que fueron interesantes por tratar de la naturaleza del alma, que era inmortal, incorpórea y espiritual.

JULIÁN DE TOLEDO

San Julián de Toledo fue el gran historiador de Wamba por su obra Hisotoria Wambae regis, en el que relató los conflictos sucedidos en un reinado muy convulso. Su obra Prognosticon futuri saeculi ha sido considerado como el primer ensayo autónomo de escatología de la literatura cristiana.

San Leandro de Sevilla dirigió el III Concilio de Toledo, en el 585, bajo el cual el rey Recaredo aprobaba el Catolicismo como credo oficial del reino. Bajo su mando promovió la apertura de escuelas teológicas que se fueron implantado en los diferentes seminarios que iban apareciendo en España. 

Estas escuelas, entre las que destacaron las de Sevilla, Toledo y Zaragoza, comenzaron un movimiento de recuperación de la cultura clásica grecorromana, que encontró su máximo exponente en la persona de San Isidoro de Sevilla. San Leandro dio prioridad a la formación intelectual de un clero que, en buena parte, se había convertido a la nueva fe. Pero no sólo la enseñanza abarcaba a los clérigos, ya que multitud de pequeñas escuelas surgieron en las parroquias y aldeas del reino toledano.

San Leandro escribió multitud de obras, destando su tratado De iustitutione virginum y la homilía De triumpho ecclesiae ob conversionem Gothorum.

SAN LEANDRO DE SEVILLA

El obispo de Toledo San Isidoro de Sevilla presidió el IV Concilio de Toledo. Escribió sobre filosofía, teología, ética, dogmatismo, apologética bíblica, historiografía, etc.

Sus Etimologías es la mejor compilación del saber de su tiempo; desde 1470 a 1529 se reimprimió diez veces, y durante mucho tiempo su fama fue comparable a la Biblia. Filosofía es para San Isidoro conocimiento de lo humano y lo divino, junto con el propósito y cuidado de bien vivir. Distingue entre ciencia y opinión; distingue la ciencia de la sabiduría y el arte, y divide la filosofía en physica, ethica y logica.

Los seres se escalonan en no vivientes, vivientes, irracionales, racionales, mortales, inmortales y Dios, al que define inmutable, infinito, simple, inspirador, gobernador y rector del mundo natural. Todo fue creado por Dios, pero distingue entre creación y formación. El mal ha sido inventado, el hombre está en el centro del mundo natural, compuesto de alma y cuerpo; es un microcosmos. El alma es incorpórea, racional, invisible e inmortal; tiene principio pero carece de fin. El libro V de la Etimologías es jurídico, y su concepción de la ley es democrática: constitución del pueblo, sancionada por los mayores de edad. Permite, prohíbe y castiga; y tiene que ser honesta, justa, posible de cumplir, conforme a la naturaleza y a las costumbres, conveniente en tiempo y lugar, necesaria, útil y clara; favoreciendo el interés común. Pueden ser divinas y humanas, escritas u orales.

El derecho está basado en la ley, y puede ser natural, civil y de gentes. El derecho natural es común a todas las naciones; el civil es el establecido por cada pueblo o ciudad; y el de gentes es aceptado en distintos países.

Todos estos eruditos son ejemplos de una cultura y pensamiento floreciente, pujante y fecunda. Se sustentaba en un sistema educativo en vigor desde el siglo V, heredero de las escuelas municipales de la Hispania romana. Sobre esta mentalidad romana, germánica y cristiana, un terrible trauma trastornó la Historia de España durante los siglos siguientes: la invasión musulmana del 711.

SAN ISIDORO DE SEVILLA