TRAJE ESPACIAL POR EMILIO HERRERA

Emilio Herrera diseñó el primer traje espacial de la historia de la astronáutica, y colaboró con Juan de la Cierva y Leonardo Torres Quevedo en sus investigaciones. Su traje espacial fue utilizado como diseño previo de los modernos trajes de astronauta, pero como tantos otros pioneros de España, ha obtenido un mayor reconocimiento fuera que dentro de nuestras fronteras.

EMILIO HERRERA
Emilio Herrera Linares fue uno de los pioneros de la aviación española, participó en diversos concursos internacionales, y fue uno de los primeros que sobrevoló el estrecho de Gibraltar en 1914.

De las labores que en estos años llevaba a cabo el Ateneo se creó en 1901 el Laboratorio de Mecánica Aplicada, más tarde llamado, en 1928, Escuela Superior de Ingeniería Automática, del que será nombrado director, dedicado a la fabricación de instrumentación científica. Ese mismo año ingresó en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de Madrid, entidad de la que fue presidente en 1910. Entre los trabajos del Laboratorio destacó el del cinematógrafo de Gonzalo Brañas, el espectrógrafo de rayos X de Cabrera y Costa, el micrótomo y panmicrótomo de Santiago Ramón y Cajal.

En 1935, inventó el primer traje espacial de la historia, para acompañar un globo aerostático que debía alcanzar los 25.000 metros de altitud, y colaboró con Juan de la Cierva y Leonardo Torres Quevedo en sus investigaciones. Su traje espacial fue denominado escafandra estratonáutica.

ESCAFANDRA ESTRATONÁUTCA


Fue utilizado como diseño previo de los modernos trajes de astronauta, pero presentaba algunas de las características fundamentales. Tenía micrófono, aparatos de control, permitía respirar en las capas más altas de la atmósfera, podía tomar muestras del entorno y soportaba la presión en el espacio. El interior consistía en una funda hermética recubierta de un armazón metálico articulado, con pliegues para los hombros, cadera, codos, rodillas y dedos para dar movilidad. El exterior estaba cubierto de caucho, material impermeable al aire. El casco disponía de una visera con tres capas de cristal: una que era irrompible y otras dos con filtros infrarrojos y ultravioletas, todas ellas con un tratamiento antivaho. En general, el invento constituía un gran avance en la época.

El principal problema era la temperatura del interior. La Escuela de Mecánicos del Aeródromo Militar de Cuatro Vientos fue el principal laboratorio de pruebas donde ensayaron a diferentes grados bajo cero, pensando en las condiciones en las que habría de utilizarse. Para evitar el frío extremo adaptaron un calentador eléctrico a la escafandra. Surgió otro problema, pues la temperatura corporal elevaría la programada por el calentador. Pese a todo, los experimentos realizados con aquella complicada vestimenta concluyeron que el traje podía ser utilizado hasta 18.000 metros de altitud, una altura bastante considerable en la época.

El vuelo que probaría la eficacia de su traje espacial estaba programado para 1936, pero su pertenencia al bando leal al Gobierno de la II República causó su persecución en la España franquista y la cancelación de su proyecto. Su primer traje espacial, de seda vulcanizada, fue reutilizado como tela de chubasquero para las tropas.

Científico y aviador, fue un alto mando del ejército republicano durante la Guerra Civil. Emigrado en 1939 primero a Chile y luego a Francia, Emilio Herrera fue ministro de Asuntos Militares del Gobierno de la República española en el exilio entre 1960 y 1962. Este fue el motivo por el cual haya obtenido un mayor reconocimiento fuera que dentro de nuestras fronteras.

Herrera continuó redactando artículos para revistas científicas, y viviendo también de los derechos de algunas de sus patentes, como la de un flexicalculador para resolver funciones e integrales elípticas o la de un sistema de doble proyección geográfica.


EMILIO HERRERA Y SU ESCAFANDRA ESTRATONÁUTCA

Fue nombrado consultor de la UNESCO en Física Nuclear, pero sus convicciones antifranquistas le hicieron dimitir cuando España entró en la ONU.

No pudo ver la gesta espacial del 20 de julio de 1969, cuando el hombre pisó por primera vez la luna, ya que había muerto dos años antes en Ginebra.

Cuando la primera nave pisó el suelo de la Luna, Neil Armstrong recordó a Herrera, según relataría el español Manuel Casajust Rodríguez, empleado de la NASA y discípulo de Herrera: "Me dijo que de no ser por el invento de mi maestro nunca habría llegado a la Luna", explicó el discípulo a su regreso a España desde Cabo Cañaveral, donde Armstrong le regaló en señal de gratitud una de las rocas cosechadas en la superficie lunar durante su viaje.


Según refirió su ayudante, el piloto Antonio García Borrajo: "Cuando los norteamericanos le ofrecieron a Herrera trabajar para su programa espacial con un cheque sin limitaciones en ceros, él pidió que una bandera española ondeara en la Luna, pero le dijeron que sólo ondearía la de Estados Unidos". Herrera rechazó la oferta.


NOTICIA PUBLICADA SOBRE EL INVENTO DE HERRERA

 

2 comentarios:

  1. Esta nota biográfica presenta numerosas imprecisiones: Herrera ingresó en la Academia de Ciencias en 1933 y no en 1914, institución que nunca presidió, si fue Vicepresidente de la Sociedad Matemática española desde la que participó activamente en la visita de Einstein a España, vocal de la Sociedad Geográfica, fue con ésta con la que proyectó su ascensión a la estratosfera; creó y dirigió la Escuela de Ingenieros Aeronáuticos (1928), de la que fue profesor de Aerodinámica; proyectó el más importante complejo de laboratorios dedicados a la experimentación y estudios aerodinámicos ubicado en Cuatro Vientos (Madrid, 1921), en el que destacó su Túnel Aerodinámico que fue el más avanzado de Europa y el segundo del mundo después del de Langley Field (EE.UU), también diseño de él; concibió en 1918 la unión comercial aérea entre España y América mediante dirigibles que finalmente llevó a cabo la Luftschiffbau Zeppelin en 1928.
    Participó activamente como experto en aviación en la Conferencia de Desarme de Ginebra y representó a España en infinidad de congresos de la FAI, C.I.N.A. y C.I.A.N.A.
    General de Aviación al concluir la guerra civil española se instaló en París donde continuó sus estudios en la O.N.E.R.A. y la UNESCO, publicó estudios sobre cartografía aérea, relatividad, energía nuclear, partículas elementales y proyectos astronáuticos en las más prestigiosas revistas científicas de Francia, Italia, Suiza y Venezuela. La Academia de Ciencias de Francia le otorgó el título de Laureado en reconocimiento a su contribución al desarrollo de la aviación.
    Su contribución al desarrollo de la ciencia y tecnología aeronáutica fue decisiva para España a la que dio proyección mundial.
    Sobre su vida y obra hay una amplia bibliografía del Dr. Emilio Atienza Rivero, su mejor conocedor, la mayoría publicada por la Fundación AENA y que es de obligada consulta para conocer exactamente la dimensión de Emilio Herrera.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchisimas gracias por tu aportación, será tenida en cuenta para una posterior rectificación. Gracias

      Eliminar