TELEGRAFÍA Y RADIOFONÍA ESPAÑOLA


Los inventos del siglo XIX conllevaron un cambio radical en la vida de las personas. En la tecnología empezaron a darse los primeros pasos de la telegrafía eléctrica, los inicios de la telefonía y la aparición de la radio.

España posee un grupo de ingenieros que fueron pioneros en estas tecnologías de la comunicación: Agustín de Betancourt y Juan José Lerena en telegrafía óptica, Francisco Salvá y José María Mathé en telegrafía eléctrica y Julio Cervera en la radiofonía inalámbrica.

TELEGRAFÍA Y RADIOFONÍA ESPAÑOLA


1. SISTEMA TELEGRÁFICO ÓPTICO DE AGUSTÍN DE BETANCOURT

Ingeniero civil y militar Agustín de Betancourt fue uno de los ingenieros mecánicos más relevantes e influyentes de Europa entre finales del siglo XVIII e inicios del XIX. Fue precursor de la primera máquina de vapor de doble efecto en la Europa continental por tanto, de la Termodinámica de fluidos, y había innovado una multitud de máquinas y tratados industriales, globos aerostáticos, y se destacó en la ingeniería industrial y el planeamiento urbanístico.

En cuanto a comunicaciones, su sistema telegráfico óptico desarrollado en París en 1795 fue superior que se estaba implantando en la República de Francia por Claude Chappe. Su telégrafo ganó el dictamen favorable de un comité de científicos enviado por el Directorio de la República, formado por Borda, Charles, Coulomb, Delambre, Lagrange, Laplace y Prony. Estos elogiaron la precisión, economía y rapidez en la transmisión de mensajes en las pruebas realizadas. Quedó patentado en la obra Memoria sobre un nuevo telégrafo y algunas ideas sobre la lengua telegráfica (Mémoire sur un nouveau télégraphe et quelques idées sur la langue télégraphique), publicada en 1797.

En 1800, fue inaugurada la primera línea española de telegrafía óptica entre Madrid y Aranjuez, compuesta por cuatro torres telegráficas: Palacio del Buen Retiro, ermita del Cerro de los Ángeles (Getafe), Cerro Espartinas (Valdemoro) y monte Parnaso (Aranjuez). La decisión del secretario de Hacienda dejó al proyecto de la construcción de torres de telégrafos en suspensión.

SISTEMA TELEGRÁFICO ÓPTICO POR AGUSTÍN DE BETANCOURT


2. SISTEMA TELEGRÁFICO ELÉCTRICO APLICADO

El médico, físico y meteorólogo, Francisco Salvá y Campillo fue uno de los primeros científicos en realizar estudios sobre la electricidad aplicada a la telegrafía. En 1804, presentó a la Real Academia de Ciencias de Barcelona el primer telégrafo eléctrico práctico de la historia de la ciencia, gracias al cual consiguió transmitir información a gran distancia, aprovechando la aparición de la pila voltaica y la descomposición del agua.

Para él y otros científicos, el telégrafo era considerado como la primera tecnología de comunicaciones realmente rápida y global. Tenía la visión de que el descubrimiento de la electricidad permitiría la emisión de mensajes a largas distancias a través de algún sistema telegráfico. Por eso, a finales del siglo XVIII, Salvá realizaba experimentos con cargas eléctricas en movimiento siendo director de la sección de electricidad en la Academia barcelonesa.

Así, tras varios años de ensayos y pruebas, en 1795, publicó La electricidad aplicada a la telegrafía. En esta memoria establecía las basas de la telegrafía eléctrica del futuro, dejaba obsoletos los sistemas telegráficos óptico y acústico que se desarrollaban en Europa y avanzaba conceptos sobre la telegrafía inalámbrica y submarina.

El telégrafo eléctrico Salvá necesita un cable de conducción eléctrica para cada una de las letras y números a transmitir en el mensaje, así como otro correspondiente de retorno. Cada uno de los cables está unido a un electrodo, inmerso en tubo de vidrio lleno de agua acidulada. Los segundos electrodos que hay dentro de cada uno de esos tubos están unidos al conductor de retorno. Cuando Salvá aplicaba electricidad a uno de los cables conductores, se producía en el otro extremo una electrólisis, y este efecto generaba burbujas de gas en el correspondiente tubo emitiendo hidrógeno, que señalaba la letra transmitida. Por tanto, el transmisor utilizaba la electricidad que le proporcionaba una pila voltaica y el receptor estaba basado en la descomposición del agua.

No existían bombillas, ni electroimanes, todo estaba aún por inventar en este campo, por lo que utilizar un receptor electroquímico como indicador era lo más adecuado y práctico para la época. El operador iba anotando secuencialmente los tubos que borboteaban para registrar el mensaje.

Este procedimiento fue relativamente incómodo en la transmisión y dificultoso en el reconocimiento de las señales. El hecho de que no tuviese ninguna posibilidad de desarrollarse de forma práctica fue debió a la complejidad de su estructura, puesto que necesita 35 cables para la transmisión.

Aunque no pudo comercializarse o implantarse en España, su sistema telegráfico fue el primer telégrafo eléctrico práctico de la historia de la ciencia. Su reconocimiento ha sido comprobado por el Institut of Electrical and Electronic Engineers, gracias a la colaboración del profesor Antonio Pérez Yuste de la Universidad Politécnica de Madrid.

Abrió el camino a la comunicación eléctrica en Europa y encontró un gran número de imitadores. El físico italiano Guillermo Marconi reconoció el valor de los descubrimientos de Salvá.

SISTEMA TELEGRÁFICO ELÉCTRICO POR FRANCISCO SALVÁ


3. SISTEMA TELEGRÁFICO ÓPTICO DE JUAN JOSÉ LERENA

Marino, diplomático e ingeniero militar, Juan José de Lerena y Barry destacó por desarrollar un sistema de telegrafía óptica que ponía la telegrafía civil al servicio del Estado, paso necesario para la llegada del telégrafo eléctrico. Este fue uno de los primeros sistemas de comunicación en España como los que había en los principales países de Europa.

Su telégrafo óptico diurno y nocturno fue presentó en Cuba ante una comisión de la Real Marina española en 1829, a bordo del navío Soberano. El sistema fue aceptado y valorado de forma positiva para una posible implantación en la España peninsular.

En 1830, se encontraba en la Corte de Madrid sirviendo como director de la Red Nacional de Telégrafos. Allí realizó pruebas de su sistema telegráfico mediante señales visuales que se podían observar con anteojos de larga distancia.

En 1831, reinauguró la primera línea de telégrafos Madrid-Aranjuez. Partía desde la Torre de los Lujanes en la plaza de la Villa, pasaba por otras dos torres ubicadas en el Cerro de los Ángeles en Getafe y el Cerro de Valdemoro, y la última torre estaba en el Monte Parnaso junto al Real Sitio de Aranjuez. En realidad, se trataba de reabrir una línea telegráfica formada por el ingeniero Agustín de Betancourt en 1800 que cayó en desuso durante la Guerra de la Independencia.

En los sucesivos años, fue ampliando la red de telégrafos ópticos conectando los Reales Sitios con la Corte de Madrid. En 1832, la segunda línea conectaba Madrid con La Granja de San Ildefonso, después con El Pardo y Rijofrío.

SISTEMA TELEGRÁFICO ÓPTICO POR JUAN JOSÉ LERENA


4. SISTEMA TELEGRÁFICO ÓPTICO DE JOSÉ MARÍA MATHÉ

En 1844, el gobierno de Ramón María Narváez aprobó un real decreto para la instalación de un sistema telegráfico de ámbito nacional. El Ministerio de Fomento dirigió el concurso al que se presentaron cuatro proyectos, resultando ganador el del ingeniero militar José María Mathé, por adecuarse mejor a las características técnicas.

El novedoso sistema de telegráfica óptica Mathé se basaba en líneas de torreones que conectasen las principales ciudades de la España peninsular. Sobre el piso superior de cada torreón se instalaría el aparato telegráfico Mathé, que constaba de un bastidor vertical con un travesaño móvil llamado brazo indicador. Este indicador podía adoptar diversas posiciones angulares, controladas desde el interior de la torre mediante un sistema de poleas, cuerdas y palancas. Cada posición del indicador corresponde a un número o letra, que significaba un mensaje concreto y prestablecido previamente, codificado y explicado en un diccionario de códigos secreto. Y cada combinación de posiciones podía formar frases completas. Los temas del código eran de interés estatal a cerda de la familia real, el Ejército español, el orden público, la administración, el gobierno, etc.

Una vez que una torre telegráfica emisora anunciase una posición, comenzaba la lectura de la siguiente torre repetidora situada a unos 10 kilómetros de distancia aproximadamente, utilizando unos prismáticos o catalejo de larga visión. Y esta repetiría la señal a la siguiente, y seguiría el proceso durante la línea hasta la torre receptora final.

Siendo director de la Red Telegráfica española, entre 1846 y 1850, se construyeron tres líneas telegráficas de ámbito nacional: la primera línea Madrid-Irún, pasaba por Valladolid, Burgos, Vitoria, Tolosa y San Sebastián; la segunda Madrid-Valencia-La Junquera, conectaba Cuenca, Sagunto, Benicasim, Castellón, Tarragona y Barcelona; y la tercera Madrid-Cádiz unía Ciudad Real, Córdoba y Sevilla. En 1849, publicó en Barcelona el Diccionario y tablas de transmisión para el telégrafo militar de noche y día.

SISTEMA TELEGRÁFICO ÓPTICO DE JOSÉ MARÍA MATHÉ


6. RED TELEGRÁFICA ELÉCTRICA ESPAÑOLA

A mediados del siglo XIX, el sistema telegráfico óptico de Mathé se estaba quedando obsoleto, pues en algunos países de Europa se estaba implantando otro de tipo electrónico y conectado con cables suspendidos. Pero resultaba más eficiente, rápido y barato. El sistema Morse utilizaba impulsos eléctricos para transmitir el código de puntos y rayas, el cual fue utilizado por la administración española durante más de cien años.

Por real decreto de 1852, el Ministerio de Fomento encargó la implantación del sistema de telegrafía eléctrica de cables suspendidos en la línea Madrid-Irún. La Dirección General de Caminos, Canales y Puertos, al mando de José María Mathé, se encargaría de materializar el proyecto, que contaba con un presupuesto de 1.544.720 reales.

La red nacional de telegrafía eléctrica en España se fue implantando entre 1854 y 1863. La primera línea conectaba Madrid con Guadalajara, Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Bilbao e Irún. Después, se ejecutaron las líneas Madrid-Extremadura y Madrid-Cataluña. Posteriormente, la red de telegrafía eléctrica se fue ampliando en forma de "estrella" el con centro en la capital, y enlazando con las líneas francesas y portuguesas, permitiendo la comunicación con los gobiernos de París y Lisboa. Tuvo una utilidad pública, a diferencia del anterior que era de exclusividad estatal, y los nuevos usuarios terminaron siendo periodistas, empresarios y políticos, además de militares.

La antigua Red Telegráfica Española fue sustituida por la nueva Dirección General de Telegrafía, cuyo director continuaba siendo Mathé. Además, fundó el Cuerpo de Telégrafos, cuyos operarios aprenderían unas reglamentaciones para el buen uso de la red, y publicó el nuevo Diccionario telegráfico, en 1858.

SISTEMAS TELEGRÁFICOS ESPAÑOLES


7. PRIMER TELEGRAMA ELÉCTRICO

El telégrafo que inventó Samuel Morse en Estados Unidos tenía por objetivo la transmisión de mensajes a largas distancias en poco tiempo. Este avance resultó decisivo para que los telegrafistas pudieran enviar un mensaje en código Morse a la estación de destino que, a su vez, se encargaba de descifrarlo. El primer telegrama en Estados Unidos se envío el 24 de mayo de 1844. Su texto decía: "What God has brought" (Lo que nos ha traído Dios). La facilidad con que se establecían las comunicaciones, que salvaban la larga espera de las cartas, hizo que el invento triunfara en los países de Europa.

En España, la primerea usuaria fue la reina Isabel II, que envió un telegrama en la Línea Madrid - Irún el 8 de noviembre de 1854, uniendo las ciudades de Guadalajara, Calatayud, Zaragoza, Pamplona y San Sebastián. El texto era un discurso de la reina por el que quedaban inauguradas las Cortes Constituyentes durante el bienio progresista.

El furor causado por este nuevo invento hizo que en abril del año siguiente se aprobara la construcción de una red telegráfica que uniría todas las capitales de provincia. Canarias quedó fuera por las dificultades técnicas, siendo en la década de 1880 cuando llegó el telégrafo a través de un cable enviado entre Cádiz y Santa Cruz de Tenerife.


8. PRIMER SISTEMA TELEFÓNICO

El 16 de diciembre de 1877, se efectuaría la primera comunicación telefónica en España, concretamente en Barcelona. Fue una conversación mantenida entre la antigua Ciudadela militar de Barcelona y el Castillo de Montjuic, para lo cual se instaló un tendido de los correspondientes cables.

Diez días después, Gerona y Barcelona quedaron unidas también por cables telefónicos, instalando junto al trazado ferroviario. Se iniciaba la instalación de los primeros aparatos de teléfono.

La Compañía Dalmau e Hijos fue la encargada de la fabricación de los primeros aparatos de telefonía. Sus primeros usuarios fueron las redacciones de periódicos y revistas y las grandes empresas, para más adelante ser adoptado por los particulares.

Otro hito importante fue la publicación de un artículo en la revista Crónica científica por Narcís Freixa, explicando el innovador sistema de comunicación de Graham Bell, convirtiéndose en uno de los pioneros de la divulgación telefónica a la sociedad.


9. SISTEMA DE RADIOTELEFONÍA INALÁMBRICA

Julio Cervera fue el ingeniero y comandante del Ejército español que inventó el primer sistema técnico de radiotelefonía de voz inalámbrica, es decir, la primera radio. Su patente fue registrada el 22 de marzo de 1902 ante el ante el notario Antonio Turón y Biscá, y fundó la Sociedad Anónima Española de Telegrafía y Telefonía sin Hilos en Madrid.

Estuvo trabajando en Londres durante tres meses con el ingeniero italiano Guillermo Marconi y con su ayudante George Kemp hasta finales de 1899. En diciembre de ese mismo año, tras resolver las dificultades técnicas de su investigación, obtuvo sus primeras patentes de la telefonía sin hilos.

Durante los años 1901 y 1902, mantuvo emisiones regulares de voz sin cables entre Tarifa y Ceuta durante tres meses consecutivos, así como entre Jávea e Ibiza, estableciendo el segundo y tercer servicio regular en la historia de la radiotelegrafía mundial. Era la primera máquina telegráfica sin hilos capaz de transmitir la voz humana.

El primer sistema regular de transmisión inalámbrica fue puesto en marcha por Marconi en 1898 entre la isla de Wight y Bournemouth. Cierto es que Marconi inventó la telegrafía sin hilos antes que Cervera, demostrando su eficacia en diciembre de 1901, pero se trataba de una telegrafía para transmitir señales, no sonidos. Es por ello que, Cervera desarrolló la radio once años antes de que lo hiciese Marconi, el cual no trabajó en la radio hasta 1913. Esto le convierte en el pionero indiscutible de la radiotelefonía en el mundo entero.

SISTEMA DE RADIOTELEFONÍA INALÁMBRICA DE JULIO CERVERA


10. PRIMERAS CADENAS RADIOFÓNICAS

Aunque hubo experimentos de transmisión radiofónica en diversas ciudades europeas y estadounidenses, en España la radio se remonta al 14 de noviembre de 1924, cuando se fundó Radio Barcelona, a la que siguieron Radio Asturias de Oviedo y Radio Unión de Madrid. Estas emisoras se fundaban en cumplimiento del decreto del año anterior en el que el gobierno estableció el monopolio de las estaciones radioeléctricas.

Con el paso del tiempo, la radio adquirió una fama inusitada hasta el punto en que Radio Nacional de España se fundó en plena Guerra Civil, en 1937, con el objetivo de mantener informados a los españoles regularmente con una línea editorial oficialista.