CONQUISTA Y COLONIZACIÓN DE AMÉRICA POR ESPAÑA A TRAVÉS DE LA PINTURA

 

Durante el Siglo de Oro español, ingleses y franceses asumieron la superioridad política, militar e intelectual hispana. Así lo reconoce, por ejemplo, Nicolás Nicola, cartógrafo real de Enrique II, cuando dedicó un elogio a "la feliz nación español por haber circundado y navegado la mayor parte del mundo por mares jamás surcados y por tierras desconocidas de las que antes nunca se había oído hablar".

El Descubrimiento del Nuevo Mundo el 12 de octubre de 1492 por la expedición que lideraba el almirante Cristóbal Colón supone para la historiografía nacional la fundación del Imperio de la Monarquía hispánica. Varios pintores han retratado este hecho tan trascendental so solo para España y América sino para la Humanidad.

Uno de ellos fue Eugenio Salvador Dalí, mediante El Descobriment d’America, en 1959. 

Cristóbal Colón en el convento de la Rábida, por Eduardo Cano


Tras ver rechazado su proyecto por el rey de Portugal, Colón se trasladó a España, alojándose por un tiempo en el convento de la Rábida gracias a la hospitalidad de fray Antonio de Marchena. En el cuadro aparece representado en ese monje de barba blanca cuya mano se posa sobre el niño, que es el hijo del propio Colón, quien mientras tanto está intentando convencerle del lugar por el que se llegaría más rápido a las Indias.




Los Trece de la isla del Gallo es un óleo sobre lienzo por Juan B. Lepiani


LOS TRECE DE LA ISLA DEL GALLO, POR JUAN B. LEPIANI

En 1524, Francisco Pizarro zarpó de Panamá con una sola nave y ciento doce hombres rumbo a Perú, para conquistar el Imperio Inca. A finales de septiembre de 1526, cuando habían transcurrido dos años de viajes hacia el sur afrontando toda clase de inclemencias y calamidades, llegaron extenuados a la isla del Gallo. El descontento entre los soldados era muy grande, llevaban varios años pasando calamidades sin conseguir ningún resultado. Pizarro intenta convencer a sus hombres para que sigan adelante, sin embargo la mayoría de sus huestes quieren desertar y regresar. Allí se produce la acción extrema de Pizarro, de trazar una raya en el suelo de la isla solicitando a sus hombres entre seguir o no en la expedición descubridora.

Tan sólo cruzaron la línea trece hombres. Los Trece caballeros de la isla del Gallo fueron: Bartolomé Ruiz, Pedro Alcón, Alonso Briceño, Pedro de Candia, Antonio Carrión, Francisco de Cuéllar, García Jerén, Alonso Molina, Martín Paz, Cristóbal de Peralta, Nicolás de Rivera (el viejo), Domingo de Soraluce y Juan de la Torre y Díaz Chacón.

Sobre la escena que se vivió en la Isla del Gallo, luego que Juan Tafur le trasmitiera la orden del gobernador Pedro de los Ríos, nos la cuenta el historiador José Antonio del Busto:
"El trujillano no se dejó ganar por la pasión y, desenvainando su espada, avanzó con ella desnuda hasta sus hombres. Se detuvo frente a ellos, los miró a todos y evitándose una arenga larga se limitó a decir, al tiempo que, según posteriores testimonios, trazaba con el arma una raya sobre la arena: 
Por este lado se va a Panamá, a ser pobres, por este otro al Perú, a ser ricos; escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere. 
Un silencio de muerte rubricó las palabras del héroe, pero pasados los primeros instantes de la duda, se sintió crujir la arena húmeda bajo los borceguíes y las alpargatas de los valientes, que en número de trece, pasaron la raya. Pizarro, cuando los vio cruzar la línea, "no poco se alegró, dando gracias a Dios por ello, pues había sido servido de ponelles en corazón la quedada".


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