DESCUBRIMIENTO DEL AMAZONAS POR FRANCISCO DE ORELLANA


El expedicionario Francisco de Orellana ha pasado a la historia por realizar la primera navegación a través del Amazonas, el río más caudaloso y extenso del mundo en 1542. Una expedición que se organizó en Cuzco, partió desde Guayaquil por Orellana y desde Quito, en la cordillera de los Andes, por Gonzalo de Pizarro en busca del denominado País de la Canela y del Dorado, y que terminó en su desembocadura atlántica. Estuvo apoyado por sesenta hombres a bordo de dos improvisadas embarcaciones.

Una de las más formidables hazañas de descubrimiento y exploración geográfica de la historia, que situaba la mayor cuenca hidrográfica en los mapamundis de la Era de los Descubrimientos.

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DESCUBRIMIENTO DEL AMAZONAS POR FRANCISCO DE ORELLANA

Francisco de Orellana nació en 1511, en Trujillo, villa extremeña ubicada a 48 kilómetros de Cáceres. De allí salieron algunos de los más notables conquistadores y descubridores de América del siglo XVI: Francisco Pizarro fue el conquistador del Imperio inca, García de Paredes fue el padre del Derecho de asilo en América, o Nuño de Chaves, entre otros.

Orellana estaba emparentado con la familia de Francisco Pizarro. Sus hidalgos padres fueron Francisco de Orellana y Francisca de Torres.

En 1527, a los dieciséis años de edad, se trasladó a Sevilla con intención de pasar a América. Llegó al Virreinato de la Nueva España, a tierras del la actual estado de Nicaragua, para forma parte de la expedición de Alvarado.

En 1535, participó en la conquista del Imperio inca, enrolado en las huestes de su primo Francisco Pizarro, y en la fundación del Virreinato del Perú. Durante un enfrentamiento contra los indios macabíes perdió un ojo por el impacto de un flechazo, a los 24 años. Por este hecho, pasaron a apodarle el Tuerto. En un principio recibieron a los españoles con ofrendas y regalos, ya que estaba convencidos de que, o bien eran enviados por los dioses, o bien eran las propias divinidades que habían encarnado en aquellos extraños seres. El historiador búlgaro Tzevetan Todoro reflejó la sorpresa que causaban aquellos hombres a lomos de sus musculosos caballos, al punto de que cuando alguno caía de su montura, se producían escenas de pánico como esta:
"como los indios vieron dividirse aquel animal en dos partes, teniendo por cierto que todo era una cosa, fue tanto miedo que tuvieron, que volvieron las espaldas dando voces a los suyos diciendo que se habían hecho dos, haciendo admiración de ello, lo cual no fue sin misterio."

colonizadores América Francisco Pizarro Orellana
FRANCISCO PIZARRO Y FRANCISCO DE ORELLANA

Siempre fiel y leal con su allegado, respaldó la causa pizarrista, tomando parte en el asedio de Cuzco entre 1536-1537 y en la batalla de las Salinas, en 1538. Este enfrentamiento los hombres de Pizarro vencieron definitivamente a los de Diego de Almagro.

Por su apoyo, Pizarro le recompensó con la gobernación de la provincia de la Culata, en la cuenca del Guayas, en el actual estado de Ecuador. Además de ocuparse de la gobernación de la Villa Nueva de Puerto Viejo, tuvo que refundar la ciudad de Santiago de Guayaquil, la perla del Pacífico, en 1537. Esta había sido fundada en 1534 por Sebastián de Belalcázar y, posteriormente, destruida por indios nativos.

Durante su gobernación, se ocupó de aprender algunos de los dialectos más extendidos de cuantos se hablaban en las selvas más allá de la cordillera de los Andes, estudió sus usos y costumbres, y se convirtió en un respetado administrador colonial.

Sebastián de Belalcázar conquistó San Francisco de Quito, ciudad que hoy es capital del estado de Ecuador, incorporándola al Virreinato del Perú. Allí, los expedicionarios tuvieron noticias de la celebración de una ceremonia en el altiplano cundiboyacense, donde un cacique local se cubría el cuerpo con polvo de oro y realizaba ofrendas en una laguna sagrada. Más tarde, el relato fue exagerado y se llegó a pensar que se trataba de una región construida básicamente en oro. Previamente, ya habían partido otras infructuosas expediciones al otro lado de las montañas de los Andes, como la de Gonzalo Díaz de Pineda en 1538-1539.

Belalcázar pretendía conquistar estos territorios, acumular riquezas minerales y llegar a las costas del mar Caribe. Desde un puerto, desobedecería a Pizarro y regresaría a España. La expedición de Belalcázar llegó hasta la sabana de Bogotá, donde coincidieron con las tropas de Nicolás de Féderman y Gonzalo Jiménez de Quesada, que llegaron desde Coro y Santa Marta, respectivamente.

Guayaquil busto escultórico Francisco Orellana
GUAYAQUIL Y FRANCISCO DE PIZARRO

Mientras tanto, a las ciudades del Virreinato del Perú comenzaron a llegar noticias de la conquista de Quito y de la existencia de ese mítico reino con yacimientos de oro. Desde Cuzco, Francisco Pizarro supo de la traición y nombró a su hermano Gonzalo Pizarro como gobernador de Quito y capitán general de la expedición que debía conquistar las legendarias tierras del Dorado y el País de la Canela.

Otra de las legendarias tierras que fueron apareciendo en las imaginarias mentes de los colonizadores españoles de la primera hornada fue el llamado País de la Canela. En aquella época las especias como la canela o el clavo eran un producto de lujo, muy apreciado en Europa, y dada su escasez y dificultad para conseguirlas, alcanzaban precios muy parecidos al de los metales preciosos. Llegaron noticias de la existencia de abundantes cantidades de esta especia al este de Quito y de la cuenca del Amazonas. Gonzalo Pizarro estaba decidido a encontrar aquel provechoso País de la Canela.

En febrero de 1541, partió desde Quito al mando de una expedición formada por 220 españoles y 4.000 indios porteadores, cerca de 200 caballos, más de 2.000 piezas de ganado, numerosas llamas que eran utilizadas como bestias de carga y una gran jauría de perros de presa alanos, una raza canina española de gran fiereza adiestrada para la caza. Uno de los mayores méritos del colonizador extremeño fue ganarse la confianza de los indígenas, a los que consideraba como unos españoles más.

Algunos religiosos también tomaron parte, como el cronista fray Gaspar de Carvajal. Su Relación del nuevo descubrimiento del famoso río grande de las Amazonas que descubrió el capitán Francisco de Orellana es un apasionante relato de aventuras, pero también la primera gran descripción geográfica de la selva amazónica.

GASPAR DE CARVAJAL

Francisco de Orellana quiso unirse a la aventura desde Guayaquil, por lo que arriesgó su propia fortuna para tomar parte de aquella empresa acompañado de 23 hombres fieles y leales. Al llegar a Quito, la expedición pizarrista ya había salido días antes. Por encargo de Gonzalo, debía seguir sus pasos hasta darles alcance.

La cordillera de los Andes es especialmente escarpada, alcanzando cotas que superan los 6.000 metros, alcanzando el Nevado Huascarán de 6.768 metros, por ejemplo. La ascensión fue peno, larga y desmoralizante. A ambos lados del sendero que iban abriendo entre las lascas de las montañas se abrían inmensos cortados, profundas quebradas donde no se vía el fondo. Al llegar al altiplano de la montaña en forma de desierto de altura, observaron cómo al otro lado se extendía la infinita mancha verde de un selva por explorar.

Tras pasar por Quijos y Zumaco, las huestes de Orellana tuvieron que pasar del frío de la montaña a los lodazales del valle. Del frío, el vértigo, la altitud y las noches al raso pasaron a sufrir una insoportable humedad y una temperatura que envolvía el entorno de una atmósfera asfixiante, a los que añadir los enjambres de insectos y las mordeduras de serpientes. Finalmente, el pequeño contingente que acompañaba a Orellana avistó una columna de humo que señalaba el posible campamento de la expedición de Pizarro, en el valle de Zumaco.

En julio de 1541, se materializó la fusión de ambas partes expedicionarias, bien adentrados en la inexpugnable selva, llegado al río Coca. El contingente de Pizarro se había reducido en consideración entre los españoles, y cerca de la mitad de los indios de servicio habían fallecido.

Como la jungla parecía inabarcable y los suministros empezaban a escasear, Pizarro ordenó a Orellana ponerse el mando de 57 hombres para adentrase por el río Napo, cerca de la confluencia con el Aguarico, en busca de alimentos. En el mismo río las hueste de Orellana construyeron un pequeño bergantín sin prácticamente recursos, el San Pedro, que medía unos 10 metros de eslora. Para fabricar clavos que ensamblaran las piezas de madera se fundieron herraduras de caballo en una improvisada fragua, cuyo fuelle se construyó con piel de caballos muertos. Es probable que utilizaran la caoba americana, una madera abundante y fácil de trabajar.

Así lo relató Gaspar de Carvajal:
"Y allí el capitán Orellana, visto esto, anduvo por todo el real buscando hierro para clavos y echando a cada uno la madera que había de traer, y de esta manera y con el trabajo de todos se hizo el dicho barco."

CONSTRUCCIÓN DE UN BERGANTÍN

El 26 de diciembre de 1541, la expedición de Orellana partió a bordo del cascarón San Pedro para surcar los cauces de los ríos Coca y Napo. Mientras tanto, los expedicionarios de Gonzalo Pizarro continuarían la misión por tierra, bordeando la orilla hasta reencontrarse de nuevo en un punto determinado.

Pero esta nueva situación no mejoró las condiciones de vida de las tripulación, que pasaba semanas sin poner pie a tierra, pasando hambre, llegando a comer cordones, suelas y cuero de sus ropas que mezclaban con hierbas desconocidas en una suerte de incomestibles guisos.

A inicios de enero de 1542, observaron que en una de las orillas del río Napo surgían casas hechas de chonta. Allí había un asentamiento humano llamado Aparia, cuyo cacique que hacía además de chamán y gobernante, les recibió con muestra de buena voluntad y grandes cantidades de alimento.

Los días pasaron mientras la tripulación se recuperaba y Orellana comenzaba a tramar un plan para remontar el río, que había subido su caudal en más de dos metros y arrastraba en su deriva troncos y ramales. Era lo acordado entre ambos jefes expedicionarios extremeños. Tras reconocer el territorio, Orellana intentó regresar, pero sus huestes amenazaron con rebelarse si se atrevía a remontar el río, ya que las fuertes corrientes podrían hundir la embarcación y creían imposible remontar tanta distancia.

Según la relación que hizo Carbajal:
"Salió al contrario de como todos pensábamos y, como el río corría mucho, andábamos a veinte y veinte y cinco leguas, porque ya el río iba creciendo y aumentando. Caminamos tres días sin poblado ninguno; púsose en plática entre el capitán y los compañeros la dificultad y la vuelta. Buscando el consejo de lo que se debía hacer, platicando nuestra aflicción y trabajos, acordóse que eligiésemos de dos males el que al Capitán y todos pareciese menor, que fue ir adelante y seguir el río o morir."

Mientras tanto, durante la estancia en Aparia, construyeron una nueva embarcación que llamaron con el simbólico nombre de Victoria, en homenaje a Juan Sebastián Elcano. Después de un mes de espera, creyeron que los de Pizarro habían perecido en la selva, pues era improbable que que sobrevivieran durante ese tiempo en la selva, mucho menos realizando el brutal esfuerzo de abrirse camino entre la vegetación. No estuvieron muy equivocados pues, tras varios intentos de reunión, Pizarro ya había vuelto hacia Quito por otra ruta más al norte, con solo 80 hombres supervivientes.

Ante esta circunstancia, los hombres de Orellana nombraron al extremeño jefe de la expedición. Con tan solo dos cascarones, algunas canoas, y un grupo de españoles, debían descubrir el río más caudaloso y extenso del mundo.

EXPEDICIÓN A BORDO DEL BERGANTÍN

En febrero de 1542, la expedición llegaba a las impresionantes aguas del río Marañón, "tan inmenso que más bien parece el mar", conocido popularmente con los nombres de Amazonas, Orellana y Bracamoros, entre otros. Era la desembocadura del afluente Napo, por el que descendían, y el principal Amazonas, una descomunal masa acuática que separaba a ambas orillas. Aquí, Carvajal explicó por primera vez de la abundancia de mosquitos, fenómeno muy típico en todo el curso del alto Amazonas:
"Había tantos mosquitos... que no nos podíamos valer ni de día ni de noche sin que los unos a los otros nos amosqueásemos."

La abundancia de mosquitos derivó en la proliferación de enfermedades entre la tripulación, destacando especialmente la malaria y el dengue. La malaria producía fiebre y trastornos en el sistema nervioso, consecuencia de la picadura del anopheles, que medía 7,5 milímetros. El dengue era un virus transmitido por el mosquito aedes aegipti, que medía 5 milímetros y cría en agua estancada. Los más afectados fueron los indígenas de Quito, pues de los los 4.000 iniciales no regresaría ninguno.

RÍO AMAZONAS

En el largo descenso del río avistaban con frecuencia poblados diversos en las márgenes. Es probable que el tamaño de dicho río actuase de protección natural frente a los ataques desde tierra de comunidades indígenas cada vez más peligrosos: los omaguas, los jíbaros, los aucas, los machiparaos, etc.

Los indígenas utilizaban como principal arma el arco y las flechas, cuyas puntas eran afiladas mediante la sección longitudinal de tallos de bambú. Después, untaban sus puntas con la exudación de ranas (kambó), que segrega una potente droga llamada ayahuasca, haciendo función de veneno. Como armas de larga distancia, los expedicionarios contaban con arcabuces, que causaban pánico entre los indígenas por su estruendoso ruido en la detonación, pero la recarga era lenta y aparatosa.

Los pueblos que existían a partir del río Tapajós hasta la desembocadura causaron terror en la tripulación debido a la supuesta creencia de prácticas caníbales: los ichipayos, los aripunnas, o los couayacos.

Solo cuando se les acababan los víveres desembarcaban para procurárselos. Unas veces los aborígenes eran pacíficos y se los entregaban; pero en otras ocasiones debían defender de algún tipo de enfrentamiento. Esto sucedió en mayo de 1542, cuando alcanzaron Machiparao, capital del reino de la tribu de los omaguas, en pleno centro del territorio amazónico, donde fueron atacados.

TRIBU INDÍGENA AMAZÓNICA

A finales de mes, avistaron la triple desembocadura del afluente Purús, que denominaron Trinidad. Eran aquellas tierras de poblaciones muy grandes y ricas, pero el prudente Orellana decidió seguir el curso del río "por se los pueblos tantos y tan grandes y haber gente", evitando así cualquier enfrentamiento.

El viaje continuó curso abajo en una permanente descripción de pueblos y de notables descubrimientos geográficos que Carvajal iba anotando meticulosamente. En un momento dado, los indios les comentaron de ciertos lugares donde abundaba el oro y la plata; pero los españoles no mostraron interés real por la noticia, pese a tener a su disposición dos bergantines. Carvajal dio explicaciones al respecto:
"También se halló en este pueblo oro y plata, pero como nuestra intención no era sino de buscar de comer y procurar cómo salvásemos las vidas y diésemos noticia de tan gran cosa, no curábamos ni se nos daba por ninguna riqueza."

A inicios de junio de 1542, hallaron el río Negro. Tras dejar el estuario del Madeira y más tarde el del Tapajós, a finales de mes, la expedición llegó al mítico reino de las amazonas. No parecían ser una fantasía, sino una poderosa tribu real de mujeres guerreras, lideradas por la cacique Conori.

Así relató Gaspar de Carvajal el encuentro de Orellana con las míticas amazonas:
"Estas mujeres son muy blancas y altas, y tienen muy largo el cabello y entrenzado y revuelto a la cabeza y son muy membrudas y andan desnudas en cuero, tapadas sus vergüenzas, con sus arcos y flechas en las manos haciendo tanta guerra de flecha por uno de los bergantines y otras qué menos, que parecían nuestros bergantines puerco espín."

Las amazonas vestían túnicas de algodón y mantas de lana con brillantes plumas. Cada año hacían incursiones en las tribus vecinas, selva adentro, atrapando a los mancebos para convertirlos en esclavos y aparearse.
"Y después, cuando viene el tiempo que han de parir, si paren hijo le matan, y si hija la crían con gran solemnidad y la imponen en las cosas de la guerra."

Y en honor de aquellas extrañas mujeres guerreras dieron nombre al recorrido del río, denominado río Grande de las Amazonas. Les recordaba a otras mujeres guerreras de la mitología griega, que habitaron en Europa, entre Escitia y Sarmacia, a orillas del mar Negro, cuya reina Pentesilea participó en la guerra de Troya narrada por Homero.

MUJERES AMAZONAS

Ante la fertilidad y riqueza de esta parte del río, entre los afluentes Negro y Tapajós, que les recordaba a su tierra natal, los españoles la llamaron Provincia de San Juan.

La última parte del viaje, aproximadamente desde el río Tapajós hasta la desembocadura, fue tal vez la más dura con los indios, que eran caníbales y utilizaban flechas envenenadas para sus ataques. La esperanza llegó en forma de mareas sobre el río, prueba demostrable de que el mar estaba cerca.

A finales de agosto, la expedición orellánica alcanzó el mar abierto por una de las varias bocas de su estuario, ya que su desembocadura tiene 330 kilómetros de anchura. Según la descripción de Carvajal, viajaron por la orilla izquierda y salieron al mar por la boca de Pacaxaré, el 26 de agosto, y finalmente por el Canal Pringoso, entre las actuales islas de Caviana y Mexiana.

La salida de la desembocadura no fue fácil, pues tuvieron de subir velas y detenerse durante la marea alta, pues los devolvía al río, y como las embarcaciones no tenían anclas utilizaban piedras atadas con cuerdas. Hasta ese punto, habían muerto ocho expedicionarios españoles por enfermedad y tres más por heridas de guerra.

Habían navegado más de 6.000 kilómetros en siete meses de periplo. Francisco de Orellana había conseguido recorrer el río más caudaloso y largo del mundo por primera vez, con sus 6.800 kilómetros de largo y una anchura media de 15. Esta increíble hazaña consiguió ubicar toda la región amazónica en los mapamundis del Renacimiento, una vía de comunicación entre Perú y el océano Atlántico.

Los supervivientes navegaron en los dos bergantines a lo largo de la costa y las islas del mar Dulce. No tenían instrumentos de navegación ni marinos expertos, pero las embarcaciones avanzaban día y noche, alejadas de la costa durante la oscuridad, por prudencia, y de día más cerca. Así hasta llegar a la isla de Cubagua y el golfo del Paria, en la costa venezolana, atracando en la isla Margarita, el 11 de septiembre de 1542, tras 15 días de navegación marítima.

Después de descansar en Cubagua y Santo Domingo, Orellana zarpó a la España peninsular para comunicar al emperador Carlos V el descubrimiento de estos dominios, a los que llamó Nueva Andalucía, y solicitar su gobernación.

Mapa exploración río Amazonas Francisco Orellana
RECORRIDO DE LA EXPEDICIÓN DE ORELLANA

En mayo de 1543, Orellana llegó a Valladolid, sede de la Corte española. Allí, en ausencia del emperador Carlos V, pudo entrevistarse con el príncipe Felipe y sus consejeros, causando el asombro y admiración por el relato contado.

No todos fueron buenas noticias para Orellana, ya que fue denunciado por Gonzalo Pizarro desde Quito, quien lo acusaba de alta traición, por haberle abandonado en la selva. Sabía que iba a tener problemas con Gonzalo que era el verdadero líder de la expedición y, por tanto, tenía derecho sobre las nuevas tierras descubiertas. En su defensa, Orellana alegó que la corriente fluvial con la que se tuvo que enfrentar era demasiado fuerte y que todos los esfuerzos por regresar resultaron baldíos. Presentó un documento formado por sus hombres donde se demostraba que la decisión había sido tomada de común acuerdo entre todos. Algunos de sus hombres también declararon en el juicio a su favor, alabando la honestidad y valentía que demostró en la difícil toma de decisiones. El Consejo de Indias desestimó la acusación teniendo en cuenta las circunstancias excepcionales en que se encontró, que le impidieron el regreso, debiendo continuar la navegación para no perecer en la selva.

Tras las negociaciones, en febrero de 1544, se firmaron las Capitulaciones con las Corona y su Real Cédula por las que recibió el título de adelantado, gobernador y capitán general de los territorios descubiertos de la cuenca del Marañón, denominada Nueva Andalucía. Estaba dispuesto a regresar al Amazonas y colonizar aquellas tierras.

Desde Sevilla, ciudad donde se organizaban todas las expediciones a las Indias, comenzó su proyecto, buscando y contratado las naves y tripulaciones necesarias. Mientras tanto, tuvo tiempo para conocer y casarse con una joven sevillana de posición nobiliaria, Ana de Ayala, en noviembre de 1544.

Surgieron retrasos en la preparación debido a la falta de presupuesto. Orellana había empleado toda su recompensa, la Corona no pudo aportar nada, y a través de algunos familiares y diversas fuentes consiguió completar la financiación. Finalmente, la expedición estuvo compuesta por 4 barcos y unos 300 hombres.

Mapa río Amazonas Francisco de Orellana Trujillo
MAPA DEL RÍO AMAZONAS Y FRANCISCO DE ORELLANA

En mayo de 1545, Orellana zarpó junto a su mujer desde el puerto de Sanlúcar de Barrameda, en Cádiz, al mando de una nueva empresa. Esta nueva expedición tenía como objetivo remontar el río Amazonas desde su estuario, en el actual estado de Brasil, atravesar las tierras de Nueva Andalucía y establecer una línea de comunicación estable que llegara hasta Quito.

En este segundo viaje, la suerte no favoreció a Orellana. Fuertes tempestades hicieron que ya en las islas de Cabo Verde, antes de la travesía oceánica, tuvieran que abandonar la nave capitana gravemente dañada. Durante la singladura atlántica, otro de los barcos naufragó con 77 tripulantes.

En diciembre de 1545, dos de los cuatro iniciales llegaron a la desembocadura del Amazonas que fondearon con dificultades. Acamparon en una de las islas del delta, pero la mala alimentación y las enfermedades comienzan a reducar el número de tripulantes. Entonces, Orellana comenzó una expedición tratando de encontrar alimentos y el canal principal del río con una parte de sus hombres, sin conseguir resultados. Cuando regresó, el campamento estaba vacío y sus habitantes se habían dirigido a la isla Margarita. Durante la búsqueda, sufrieron un ataque de indios caribes con flechas envenenadas causando numerosas bajas.

Debido a unas fiebres sufridas en los pantanos en su intento de navegar río arriba, Orellana moría en noviembre de 1546, a los 46 años, siendo enterrado a orillas del gran río que había descubierto y recorrido por primera vez. Con él también moría el primer intento de colonizar aquella extensa región americana. De hecho, los europeos tardaron cerca de un siglo en volver a intentar la ocupación del valle del Amazonas. Y, de los 300 expedicionarios que partieron desde España, solo sobrevivieron 40, entre ellos Ana de Ayala, que se estableció en Panamá.

Guayaquil Francisco Orellana Gualopo
GUAYAQUIL Y FRANCISCO DE ORELLANA

LIBRO MECÁNICO POR ÁNGELA RUIZ ROBLES


Maestra y escritora, Ángela Ruiz Robles fue la inventora de una enciclopedia mecánica, que podría considerarse como el primer libro electrónico o e-book de la historia. Su Enciclopedia Mecánica, patentada en 1949, se había adelantado en dos décadas al dispositivo diseñado por el estadounidense Michael Hart en 1971 y más de medio siglo a los actuales e-books.

Sus otras contribuciones a la ingeniería de la docencia fueron el Atlas Científico Gramatical de la lengua española y un dispositivo mecánico para enseñar taquimecanográfica.

Ángela Ruiz Robles inventora enciclopedia mecánica libro electrónico
LIBRO MECÁNICO POR ÁNGELA RUIZ ROBLES

Ángela Ruiz Robles nació en Villamarín (León), en 1895. Era hija del farmacéutico Feliciano Ruiz y de Elena Robles. Realizó sus estudios superiores en la Escuela de Magisterio de su provincia, donde impartió sus primeras clases de taquigrafía, mecanografía y contabilidad mercantil entre 1915 y 1916. Al año siguiente, ya era directora de la Escuela de Gordón de esa ciudad. Plaza que abandonó cuando obtuvo el cargo de maestra en un colegio coruñés de Santa Eugenia de Mandía, villa cercana a Ferrol.

Desde 1918 hasta su jubilación en 1959, desempeñó diversos cargos docentes y administrativos en instituciones educativas en Galicia: en la Escuela Nacional de Niñas del Hospicio, en 1934; en la Escuela Obrera, en 1945; en el Colegio Ibáñez Martín, en 1959. Durante el desempeño de su profesión, fue una maestra muy querida y estimada por la comunidad estudiantil y el profesorado. Y llegó a gestionar su propia academia privada, Elmaca, para opositores a cuerpos de funcionarios: aduanas, correos, telégrafos, etc.

Entre 1938 y 1946, escribió, dio conferencias, editó y reeditó la mayor parte de su obra científica, un total de dieciséis libros especializados en gramática, ortografía, taquigrafía e, incluso, mecanografía.

ÁNGELA RUIZ ROBLES IMPARTIENDO CLASES

Pero sería su etapa comprendida entre 1944 y 1949 la que dio mayores frutos, y eso que vivió una época muy difícil en España debido a la posguerra. Además, siendo mujer y maestra suponía un obstáculo para alguien que quisiera desarrollar una actividad científica como era su caso.

En 1944, realizó el proyecto del Atlas Científico Gramatical, con el que quería presentar las características de la lengua española en sus siguientes aspectos: gramática, sintaxis, morfología, ortografía y fonética. Después presentó un dispositivo mecánico para enseñar taquimecanográfica.

En 1949, presentó su proyecto más relevante e innovador, que fue la elaboración del la primera Enciclopedia Mecánica. En la Oficina Española de Patentes y Marcas, fue patentado con fecha de 7 de diciembre de 1949, con número 190.698, y descrita por Ruiz Robles de esta manera:
"Un de procedimiento mecánico, eléctrico y a presión de aire para lectura de libros."
La visión que tenía Ruiz Robles sobre su libro mecánico se ajustaría a lo que en la actualidad es un e-book o un soporte para contenidos interactivos. Soñaba con hacer llegar el conocimiento a todo el mundo, con artilugios mecánicos que pudieran condensar materiales pedagógicos de todo tipo y que los enseñara de forma interactiva en un dispositivo pequeño, portátil y ligero para que no fuera un inconveniente su uso y su transporte y, por tanto, poder utilizarlo tanto en casa como en el colegio.

Posiblemente, su idea era sustituir el conjunto de libros de papel, que sus alumnos guardaban en las carteras, por un sólo libro mecánico, reduciendo el peso, y establecer un método de enseñanza más atractivo tanto para sus alumnos como para el profesor, adaptando los contenidos al nivel de aprendizaje de cada estudiante.

LIBRO MECÁNICO

En la Enciclopedia Mecánica aparecían abecedarios, textos en varios idiomas, contenidos de clase estructurados de forma lógica llenos de gráficos, planos técnicos, cuestionarios interactivos y espacios para escribir y dibujar. La descripción también incluía mapas o dibujos dotados de circuitos eléctricos capaces de iluminarse acorde a la respuesta de cada pregunta o a textos explicativos, como si fueran infografías interactivas.

El libro podría abrirse en dos partes. La primera estaba destinada a los conocimientos básicos como la lectura, escritura, numeración y cálculo, conocimientos en los que el alumno podía ejercitarse presionando letras y números para formar sílabas, palabras y realizar el cálculo.

La segunda parte estaría destinada a las materias formada por textos e ilustraciones, que eran expuestos mediante una especie de carrete de material plástico duro, que se insertaba en su interior. Su idea era emplear este material de poco coste pero resistentes a la humedad.

Cada cartucho de contenido podía ser controlado a través de un panel de botones (menú), pudiendo saltar entre capítulos o temas (pantallas), según lo requiera el usuario. Y estos contenidos se iban desarrollando girándolos sobre un tambor. Existía un índice interactivo con todo el temario.

LIBRO MECÁNICO

Algunos contenidos podían estar impresos en tinta luminiscente, para poder leerlos con poca luz, sin necesitad de encender un lámpara. Para personas con problemas visuales, podía añadirse un sistema para el aumento del tamaño de texto, haciendo efecto lupa.

Estos rollos deberían ser fabricados con unas precisas características estandarizadas, para que fueran compatibles con cualquier lector y fácil de manejar por cualquier usuario. Cuando el usuario terminase su tarea, debería extraer el cartucho y guardarlo en su envase protector, evitando que se ensuciase o dañara hasta nuevo uso.

Ruiz Robles imaginó en el nuevo desarrollo de la industria editorial a través de la producción y venta, una mercado de obras en forma de bobinas estandarizadas que comprarían alumnos e instituciones educativas para incorporarlos al libro mecánico. Además, como el tamaño de cada rollo era muy inferior al de un libro, las nuevas bibliotecas mecánicas reducirían el tamaño de las impresas.

LIBRO MECÁNICO Y ÁNGELA RUIZ ROBLES

Una descripción más exacta fue la realizada por la Gaceta de la Actualidad Técnica en su número 14, publicado en septiembre de 1955:
"Abierta, consta de dos partes. En la de la izquierda lleva una serie de abecedarios automáticos, en todos los idiomas: con una ligerísima presión sobre un pulsador se presentan las letras que se deseen, formando palabras, frases, lección o tema y toda clase de escritos. En la parte superior de los abecedarios lleva a la derecha una bobina con toda clase de dibujo lineal, y en la de la izquierda otra con dibujo de adorno y figura. En la parte inferior de los abecedarios, un plástico para escribir, operar o dibujar. En la parte interior, un estuche para guardar asignaturas. En la parte de la derecha van las asignaturas, pasando por debajo de una lámina transparente e irrompible, pudiendo llevar la propiedad de aumentos, pueden ser estos libros luminosos e iluminados para poder leerlos utilizando la propia luz. A la derecha e izquierda de la parte por donde pasan las materias lleva dos bobinas, donde se colocan los libros que se desee leer en cualquier idioma; por un movimiento de los misma van pasando todos los temas, haciendo las paradas que se quieran o queda recogido. Las bobinas son automáticas y puede desplazarse del estuche de la Enciclopedia y extenderse, quedando toda la asignatura a la vista; puede estar sobre una mesa (como los libros actuales) o perpendicular, facilitando comodidad al lector, evitando con ello gran número de esfuerzos intelectuales y físicos. Todas las piezas son recambiables. Cerrado, queda del tamaño de un libro corriente y de facilísimo manejo. Para autores y editores el coste de sus obras se aminora considerablemente, por no necesitar ni pasta ni encuadernado y queda impresa de una tirada, o cada una de sus parte (si consta de varias), resultando este procedimiento un bien general."

BOCETOS DEL LIBRO MECÁNICO

Ruiz Robles recibió elogios y premios por su proyecto tecnológico, que tardó bastante en materializarse. No sería un tarea fácil en la época de la posguerra, más aún siendo mujer y maestra. Era algo arriesgado, pero consiguió sacar a delante su prototipo de "robot" enciclopédico.

Años más tarde, se construyó un prototipo de enciclopedia mecánica en el Parque de Artillería de Ferrol, siendo Ruiz Robles la directora de los trabajos. La patente tuvo número 276.346, con fecha del 10 de abril de 1962. Estaba fabricado en varios metales y madera. Tenía unas medidas de 24 centímetros de alto, 22 de ancho y 6 de grosor, y pesaba caso 5 kilos. Todo un logro para el nivel de la técnica de la época. En la actualidad se expone en el Museo Nacional de Ciencia y Tecnología de La Coruña.

Este llamado "aparato para lectura y ejercicios diversos" era una versión realista y simplificada de su idealizada enciclopedia mecánica, que estaba recubierta por un chasis de metal. Tenía el tamaño de un libro normal y funcionaba de manera eficiente, siendo posible su fabricación en masa, en definitiva reunía todas las características que su proyecto inicial había descrito.

Además, el mecanismo se había simplificado, mejorado su accesibilidad y usabilidad, e incorporaba un sistema de sonido por el que el usuario podía leer el texto pulsando un botón.

Este dispositivo sirvió de demostración para posibles interesados en su desarrollo y comercialización pero aún así fracasó en su intento. Por eso, su inventora trató de crear un versión en plástico, fabricada en masa y bajo precio, que pudiera llegar a cualquier estudiante de España.

Bien es cierto que aquel libro mecánico difiere mucho del actual libro electrónico en cuanto a su tecnología, pero fue una precursora y visionaria por idear un novedoso lector portátil interactivo como medio de enseñanza y recurso didáctico. Se había adelantado en dos décadas al dispositivo diseñado por el estadounidense Michael Hart, en Illinois, en 1971 y más de medio siglo a los actuales e-books.

LIBRO MECÁNICO Y ATLAS GRAMATICAL

Ángela Ruiz Robles murió en 1975, en Ferrol, donde fue enterrada su panteón familiar del cementerio de Serantes. Nunca vio hecho su sueño en una realidad, pero no quedó exenta de reconocimiento, ganando premios en certámenes de invenciones e ingenios y ocupando cargos de relevancia en instituciones científicas.

Por su labor social y sus innovaciones en el ámbito de la pedagogía y docencia, recibió la Cruz de Alfonso X el Sabio, en 1950, y el Lazo de la Orden de Alfonso X el Sabio, en 1956.

Fue gestora delegada de los Inventores Españoles para la Región de Galicia, en 1959; y miembro de la Federación Politécnica Científica de la Inventiva Internacional con el cargo de ingeniero en inventiva e investigación científica, en 1973.

En concursos nacionales consiguió la medalla de oro y diploma en la Exposición Nacional de Inventores Españoles, en 1952; el óscar a la invención en la Feria Oficial y Nacional de Zaragoza, en 1957; diploma y medalla en la Exposición de Sevilla en 1964.

En cuanto a certámenes internacionales fue galardonada con la medalla de bronce en la Exposición Internacional de Bruselas, en 1957; medalla de bronce por las novedades pedagógicas de Bruselas, en 1958; medalla de plata en la Exposición Internacional de Invenciones de Bruselas, en 1963; medalla de Ginebra a los inventores españoles, en 1968.

La Biblioteca de la Real Academia de la Lengua Española admitió trece de sus obras, en 1947, una de las cuales fue el Atlas Gramatical.

LIBRO MECÁNICO

PRIMER TRATADO SOBRE INVERSIÓN BURSATIL POR JOSÉ DE LA VEGA


José de la Vega fue un comerciante, financiero y literato de origen judío español que se estableció en Amsterdam en la segunda mitad del siglo XVII, llegando a ser uno de los pioneros en la literatura financiera universal.

En 1688, publicó el primer libro sobre el mercado bursátil Confusión de confusiones. Escrito en lengua española, fue el primer tratado fundamental de la inversión en Bolsa que analiza el sector y aporta consejos al inversor en acciones de compañías mercantilistas de los Países Bajos de la época.

CONFUSIÓN DE CONFUSIONES POR JOSÉ DE LA VEGA

José Penso de la Vega, también llamado Joseph de la Vega Pasariño, nació en Espejo, Córdoba, en 1650. Provenía de una familia de judíos conversos dedicados a los negocios comerciales y bancarios, su padre fue el banquero Isaac Penso Félix y su madre Esther de la Vega.

Estudió en Córdoba y en Alcalá de Henares. Tras ser arrestado su padre por la Inquisición de Sevilla, la familia de De la Vega se trasladó a Holanda, donde pudieron retomar la fe mosaica. Tuvo una sólida formación clásica, estudió con Isaac Aboab y con Mosés Raphael de Aguilar. Excelente conocedor de los autores españoles e italianos barrocos de su tiempo, estuvo influenciado por Lope de Vega y Calderón de la Barca.

A los diecisiete años, escribió su primer y único texto literario en hebreo: Asiré ha-Tikwah (Los prisioneros de la esperanza). Se trata de una obra dramática con intención didáctica, que narra el triunfo de la voluntad sobre las pasiones. El argumento es la historia de un rey que quiere gobernar justamente pero se ve tentado por Satanás, una mujer y sus propias pasiones, que logra domeñar triunfalmente. También escribió poesías, narrativa y ensayos fueron publicándose en Holanda. Había estado viviendo en Amberes, Hamburgo, Livorno y, finalmente, en Amsterdam.

JOSÉ DE LA VEGA Y LA BOLSA DE AMSTERDAM

José de la Vega fue miembro de varias academias literarias judeizantes de Amsterdam (Academia de los Sitibundos y Academia de los Floridos). Eran entidades características de España, Italia y Holanda en esa época, en las que se reunían eruditos, para la lectura, la oratoria y la retórica. De esta manera, los judíos españoles mantenían la relación identitaria entre ellos y con su tierra de origen. Además, fue convirtiéndose en un miembro destacado de la comunidad sefardita de la ciudad, que era una de las más grandes y ricas de Europa. En esa comunidad sólo se admitía a judíos de origen español; los miembros mantuvieron sus nombres hispanos y también la unidad idiomática, una variante del español.

En sus obras, De la Vega siempre escribió en español y sintió en español, llamaba al castellano como "nuestra lengua", haciendo referencias a la geografía de España, juegos, refranes y tradiciones. Aunque algunos de sus libros fueran publicados en Amberes, la mayoría fueron impresos en Amsterdam, por la imprenta clandestina de David de Castro Tartaz. Trataba de esquivar la censura de los rabinos más heterodoxos, que requerían la aprobación de una junta directiva para las publicaciones de la comunidad sefardita.

Como escritor del Barroco, cultivó el Conceptismo, cuyo máximo representante fue Baltasar Gracián, con afición a las comparaciones raras, los períodos complicados y los juegos de palabras.

Amsterdam siglo XVII mapa callejero
MAPA DE AMSTERDAM

Escribió discursos recitados para las academias de las que era miembro, que fueron después publicados en Amsterdam: Discurso académico moral. Hecho en la Insigne Academia de los Sitibundos (1683) y Discursos académicos, morales, retóricos, y sagrados. Recitados en la Florida Academia de los Floridos (1685).

Sus principales obras fueron:

Rumbos peligrosos (1683), que es un conjunto de tres novelas cortesanas: Fineza de la amistad y triunfo de la inocencia; Retratos de la confusión y confusión de los retratos; y Luchas de ingenio y desafíos de amor; reunidas en con el título

Triunfos del águila y eclipses de la luna (1683)

Alientos de la verdad en los clarines de la fama (1687) bajo el pseudónimo de Yácomo de Córdoba

Retrato de la Prudencia, y simulacro del Valor, al Augusto Monarca Guilielmo Tercero, Rey de la Gran Bretaña (1690)

Ideas possibles de que se compone un curioso ramillete de fragantes flores cultivadas y cogidas por Joseph Penso de la Vega (1692)

Esta fue su última obra, ya que murió a finales de 1692, y enterrado en el cementerio judío portugués Beth Haim, en el pueblo de Ouderkerk aan de Amstel, cerca de Amsterdam, con el nombre de Joseph Penso Félix.

pintura embarcando compañía mercante indias holandesas
EMBARCANDO HACIA EL ESTE

Desde mediados del siglo XVII, Amsterdam se había convertido en el principal centro financiero de Europa, y en esta ciudad José de la Vega se dedicó al comercio y a las finanzas junto a su familia. Los cambios político en Flandes, la parte sur de los Países Bajos, convirtieron a Amsterdam en la ciudad más importante de Holanda. Mediante la Paz de Wesfalia y tras décadas de guerras con el Imperio español, las Provincias Unidas se reconocieron como país independiente en 1648. Al igual que Inglaterra, adoptaban el Mercantilismo como modelo económico, favoreciendo la libertad de comercio y emprendimiento dentro del territorio, en oposición al Intervencionismo del Estado en la industria y el comercio, como hacía Francia.

Amsterdam se transformó en el principal centro de distribución de Europa, por su estratégica situación entre los mares del Norte, el Báltico y el Atlántico. Su puerto marítimo en la desembocadura el río Ámstel era punto neurálgico de su comercio con países del mar Báltico, del mar Mediterráneo y de las las Indias Holandesas (Indonesia). En 1602, se fundó la Compañía Unida de Indias Orientales y, en 1621, la Compañía de Indias Occidentales, ambas con sede en Amsterdam, cuyas acciones tantas veces se refería De la Vega en su obra.

flota mercante Compañía holandesa Indias Amsterdam
COMPAÑÍA DE INDIAS ORIENTALES

No fue casualidad que, en una ciudad del entorno neerlandés perteneciente a Flandes, llamada Brujas, surgió la palabra "bolsa" para referirse al lugar donde los comerciantes se reúnen para realizar compraventas de acciones. Se trataba de la plaza de la Bolsa (van der Burse), un espacio cercano a los edificios que usaban los mercaderes genoveses, venecianos y florentinos. Aludía al saco de cuero en el que se transportaba el dinero, pero no se relaciona directamente con ese objeto, sino con su representación en la puerta de un hotel. Era la casa de los Van der Burse, edificio construido en 1423 que existe en la actualidad, y el escudo de la familia que estaba en la puerta, expuesto en un museo de la ciudad. Un siglo después, otro judío español Juan Luis Vives realizaría en esta ciudad una labor humanista con importantes innovaciones en el campo de la psicología y la obra social.

La palabra bolsa se fue expandiendo desde Brujas a otras muchas ciudades europeas (Amberes, Bergen-op-Zoom, Londres, Ruán, Toulose, etc.) con variantes, para designar a plazas y lugares mercantiles de bienes y divisas a través de letras de cambio, y después de títulos, como bonos y acciones.

plaza bolsa brujas burse
PLAZA DE LA BOLSA

En este ambiente de comercio mercantil y de inversión bursátil, José de la Vega publicó su única obra de tema económico en Amsterdam, en mayo de 1688, por el cual ha pasado a la historia. Confusión de confusiones es considerada la primera guía formativa para la inversión en la Bolsa de valores, que tiene el amplio subtítulo Diálogos curiosos entre un philosopho agudo, un mercader discreto, y un accionista erudito, describiendo el negocio de las acciones, su origen, su ethimologia, su realidad, su juego, y su enredo.

Fue escrito de forma satírica y basada en cuatro diálogos entre un accionista que trata de convencer a un filósofo, el cual es muy reacio a la especulación, y un comerciante que ya conoce ese sector, tratando de explicarle el funcionamiento del mercado de títulos y los secretos de la bolsa. Aunque expresada con ironía, De la Vega describió las operaciones más corrientes de los negocios, la bolsa y la banca, basadas en tratos con valores y acciones.

El título de Confusión de confusiones es un superlativo hebraico, muy utilizado en expresiones y obras, como Rey de Reyes, Cantar de Cantares, Libro de Libros. En este caso significa la mayor de las confusiones, porque según narraba en el prólogo el juego de la inversión bursátil era extremadamente complicado y confuso entender.

Su motivación fue la de resolver la confusión que existía en torno a un mercado de valores bursátiles, donde la gente no entendía sus complejidades. Por eso, la forma literaria de la discusión permitió a De la Vega exponer los diversos aspectos del problema, y hacerlo sin la monotonía de la exposición directa. Le permitía mantener una cierta objetividad y manifestar sus propias opiniones a través de sus personajes.

Los cuatro diálogos que describen las actividades de la Bolsa están llenos de referencias a la mitología, la filosofía, el antiguo testamento, las fuentes clásicas y autores de herencia grecorromana como Homero, Virgilio, Séneca, Plinio, Suetonio, etc. Por eso su estilo literario está considerado, además de culto y original, de difícil en comprensión, utilizando un lenguaje un tanto oscuro e hiperbólico y una lengua española algo arcaica para la época, sin imitar a nadie pero sin conseguir influencia en sucesores.

Confusión confusiones bolsa José Vega inversión
CONFUSIÓN DE CONFUSIONES

De la Vega describió los contenidos de cada diálogo al comienzo del cuarto, de la siguiente manera.

En el primer discurso describió:
"el origen y la etimología de las acciones, la opulencia de la Compañía de Indias Orientales, el metafórico inventor del juego, la generalidad de la práctica, el significado de los opsies y el preludio de los engaños."
En el segundo discurso explicó:
"la volatilidad del precio, las razones de la inestabilidad, los consejos para acertar, las causas de los cambios, la timidez de los contraminores (bajistas), el arrojo de los liefhebberen (alcistas), el epílogo de aquellos temores, el compendio de estas victorias, los símbolos de estas metamorfosis, lo incomprensible de estas transformaciones, los delirios que se usan, los disparates que se inventan, las frases que se utilizan y los adagios que se veneran."
En el tercer discurso trató de:
"descubriros algunos bosquejos, a enseñaros algunas leyes, a explicaros algunas reglamentaciones, la realidad de los contratos, la firmeza de los acuerdos, el modo en que se negocian las partidas, cómo se firman, cuándo se reciben, dónde se transfieren, el lugar de la batalla, la indecencia del combate, los apuros, los alivios, las palmadas, la imposibilidad de huir de estos lugares, quién comenzó a frecuentar estas reuniones, la descripción de la Compañía de las Indias Occidentales, el comienzo de la especulación de ducatón, las clases de mercaderes, las dilaciones de los rescontrantes, los tipos de los corredores, sus lealtades, sus riesgos y su temeridad."
En el cuatro y último discurso, De la Vega terminó por:
"mostraros lo más especulativo del negocio, lo más fino de estos pensamientos, lo más delicado de estas inquietudes, lo más sutil de estas agudezas y lo más intrincado de estos laberintos."
bolsa Amsterdam pintura grabado
BOLSA DE AMSTERDAM

En Confusión de confusiones, De la Vega presentó el origen y las características de las acciones, y las modalidades de las transacciones especulativas, y cómo con ello demostraba que la mayoría de las estrategias del mercado bursátil actual ya se practicaba en el siglo XVII. Así, en su obra se encuentran expresiones que los financieros y mercaderes holandeses desarrollaron por el mundo, tales como diferencia, prolongación, liquidación, límites o corretaje.

En un estilo muy retórico, De la Vega retrató la conducta del inversor del siglo XVII, siendo esta muy parecida a la conducta del inversor moderno. Planteó que existían evidencia de tres sesgos de los inversores: comportamiento de rebaño (herding behavior), exceso de confianza (overconfidence) y aversión al arrepentimiento (regret aversion).

Explicó al detalle las transacciones con acciones de las dos compañías mercantilistas holandesas de las Indias, describiendo la forma en que se realizaban las operaciones y el modo en que se tomaban las órdenes y se cerraban las transacciones, y también las modalidades de la especulación. Se ocupó de las operaciones a plazo, incluyendo ventas a corto, de las compras de acciones con préstamo, y de las opciones de compra y de venta.

Pintura plaza Dam Amsterdam Museo Municipal
MERCADERES EN LA PLAZA DEL DAM

Para De la Vega, la inversión en la Bolsa era un juego, describiendo la especulación con unidades de cuenta, basadas en las acciones reales. 
"... es un negocio enigmático, que es a la vez el más real y el más falso de Europa, el más noble y el más infame que conoce el mundo, el más fino y el más grosero que se practica en el orbe. Conjunto de ciencias y compendio de enredos, piedra de toque de los sagaces y piedra de túmulo de los atrevidos, tesoro de ganancias y causa de desastres."
Pero también analizó los factores exógenos que afectan a las variaciones del precio de las acciones. Un factor importante era la información veraz y real de la compañía y de la situación política y económica de Europa y de las Indias, como por ejemplo la piratería, el comercio colonial, los naufragios, etc. Aconsejaba a los inversores que:
"El que quiere enriquecerse en este negocio ha de tener paciencia y dinero, porque como hay tan poca estabilidad en los precios y menos fundamento en las noticias, quien sabe aguantar los golpes sin aturdirse después en las respuestas, necesariamente al esperar vencerá, y si tiene dinero para esperar, ganará. Estos mismos cambios obligan a muchos a ser ridículos, guiándose unos por sueños, otros por presagios, éstos por ilusiones, aquellos por caprichos, y muchísimos por quimeras."
También destacó el factor psicológico, incluyendo el estado de ánimo colectivo, que acentúa las tendencias bursátiles.
"El problema psicológico de la Bolsa está en que (…) cuando uno pierde, suele haber otro que gana, y el jugador de Bolsa piensa siempre, sin excepción, que el ganador será él. Esa es su ilusión, su sueño y su veneno."
LA RUEDA DE LA FORTUNA

El objetivo último del libro fue describir la caída de los precios de las acciones en 1687 y que afectó principalmente a la especulación con las acciones de cuenta. Aquella situación de burbuja bursátil se hubiese solucionado, según De la Vega, mediante una regeneración del orden económico desde adentro.

Pero su obra no tuvo una gran relevancia en su tiempo, debido a que estuviera escrita en español y no en holandés, el idioma que hablaban la mayoría de los inversores bursátiles, y a que su estilo hizo que pasara de ser un sencillo manual de pedagogía a una extravagante obra literaria.

En 1892, Confusión de confusiones fue recuperada del ostracismo por el historiador Richard Ehrenberg mediante su artículo La especulación con acciones en Amsterdam en el siglo XVII.

En 1919, se publicó una traducción al alemán por Otto Pringsheim: Die Verwirrung der Verwirrungen: vier Dialoge über Börse in Amsterdam. Ese mismo año, Marius Franciscus Johannes Smith se había referido a Confusión de confusiones en un libro dedicado a las operaciones a plazo en la Bolsa de Amsterdam.

En 1925, el académico portugués Moses Bensabat Amzalak publicó un breve estudio de divulgación: Joseph de la Vega eo Seu Livro Confusion de Confusiones.

En 1928, se publicó la versión en inglés Capital and Finance in the Age of the Renaissance: A Study of the Fuggers and Their Connections.

En 1939, el hispanista holandés Gerardus Johannes Geers lo tradujo al idioma neerlandés: Verwarring der verwarringen. En ella M. F. J. Smith escrib una detallada introducción.

Confusión de confusiones fue seleccionada para la biblioteca básica de textos que han conformado la historia cultural holandesa. Lodewijk Petram reconoció que fue un hecho destacable para ser un libro escrito originalmente en español.

En 1957, Hermann Kellenbenz publicó una versión resumida en inglés, con una cuidada introducción: Confusion of Confusions: Portions Descriptive of the Amsterdam Stock Exchange. Este resumen ha sido reeditado en 1996 por Wiley, con un estudio de Martin S. Fridson, y es la referencia habitual que se usa en inglés para la obra. También es la base de una versión resumida en español, que se publicó en 2009.

Pintura puerto Amsterdam Commelin
PUERTO DE AMSTERDAM

En 1980, la Bolsa de Madrid publicó el estudio de José Antonio Torrente Fortuño: La Bolsa en José de la Vega, Confusión de confusiones, Amsterdam 1688: que está basado en su tesis doctoral presentada en 1979. También publicó una edición de Confusión de confusiones adaptada a la grafía del español moderno, en 1997.

En 2000, la Universidad Europea-CEES publicó una edición modernizada y con estudios filológicos e históricos.

En 2007, la editorial Macanaz publicó una versión de José Félix Botella adaptada al español moderno, con un diccionario para aclarar algunas palabras e informar sobre los autores que menciona De la Vega, y con otros complementos.

Desde 2000, la Federación Europea de Bolsas concede anualmente el galardón Joseph de la Vega Prize, a la investigación sobre mercados de títulos en este continente. Una forma de homenajear al primer investigador de los efectos de la especulación bursátil y divulgador de la pedagogía de inversión.

Ediciones Confusión Confusiones José Vega

CONFUSIÓN DE CONFUSIONES