DISCURSOS ARISTOTÉLICOS DE PEDRO JUAN NÚÑEZ


Pedro Juan Núñez fue filósofo humanista, helenista, retórico y aristotélico, precursor de la moderna crítica positiva de textos aristotélicos durante el Renacimiento. Su Oratio de causis obscuritatis Aristotelae, publicada 1554, es una interesante exposición de las causas de la oscuridad de Aristóteles, con el fin de deshacerlas y lograr así un mejor conocimiento del mismo y un mayor aprovechamiento para los estudios.

DISCURSOS ARISTOTÉLICOS DE PEDRO JUAN NÚÑEZ

Pedro Juan Núñez nació en Valencia 1522 y murió en 1602. Firmaba sus obras con sus nombres latinos: Pere Joan Nunyes y Petrus Iohannes Nunnesius Valentinus.

Estudió junto al filósofo Juan Bautista Monllor en la Universidad de Valencia, y después en París, con Pedro Ramus y Adriano Turnebus. De regreso a España, enseñó en las Universidades de Valencia, Zaragoza y Barcelona. Aunque sobresalió más como retórico y humanista, en cuyo campo se le considera un magnífico helenista también se dedicó a la filosofía. En este ámbito, se convirtió en un simple seguidor del pensamiento filosófico de Aristóteles con poca originalidad.

Marcial Solana, en su obra Historia de la filosofía española, dividió sus obras en gramaticales retóricas y filosóficas. Dentro de las filosóficas, hizo distinción entre obras metodológicas dialécticas, físicas e historia filosófica. Las obras metodológicas comprenden: Aviso para estudiar les Arts en particular; Ratio studii theologici; De methodo; y De studio philosophico.

El tratado De studio philosophico es probablemente el más interesante y el único que fue publicado, en 1621. Explicaba cómo se debe dar un curso de filosofía para lo cual analizó las cualidades que han de tener discípulos y maestros, qué disciplinas han de enseñarse, con qué orden y de qué modo. Siguiendo a Aristóteles, a los discípulos exigía ingenio, memoria, estudio asiduio y la necesaria preparación o conocimiento de estudios previos. El orden de las enseñanzas filosóficas debe ser el siguiente: Lógica, Filosofía especulativa y Filosofía práctica o Moral, todo esto basado sobre los libros de Aristóteles. En la exposición de estos deben siempre observarse tres reglas:

1. que la exposición se dirija a un fin y que este siempre sea el mismo.

2. que siempre se presente toda la doctrina concatenada y unida.

3. que el lenguaje sea apto y propio para la exposición.

Respecto de este último, sugirió utilizar la lengua materna de los alumnos y emplear una dicción sencilla y accesible a todos.

UNIVERSIDAD DE VALENCIA

Las obras dialécticas son dos: De Constitutione artes Dialecticae y Commentarius in libellum De constitutione artis Dialecticae. Fueron publicadas en Valencia en 1554, ambas en un volumen, junto con la Oratio de causis obscuritatis Aristotelae.

La obra De Constitutione artes Dialecticae es una introducción a la Dialéctica, un esquema para su estudio; tras rechazar la dialéctica en sentido platónico (método de definir y dividir), estoico (estudio exclusivo de silogismo) y aristotélico (arte de lo probable), la admitió en el sentido general y ampliamente admitido de "disciplina acerca de la invención y disposición de los argumentos".

La otra obra dialéctica, Commentarius in libellum De constitutione artis Dialecticae, es un simple comentario sobre aquellos puntos del De Constitutione artes Dialecticae que, a su juicio, se vieron necesitados de aclaración. El historiador ilustrado Gregorio Mayans y Siscar elogió mucho estos opúsculos; del primero llegó a escribir: "exquisita methodo, mirabili brevitate et perspicuitate scriptus est, secundum Aristotelem mentem." (Fue escrito con un método exquisito, con una brevedad y claridad maravillosas, según la mentalidad de Aristóteles.)

Entre las obras físicas, la más importante es la Institutionum Physicarum, publicada en Valencia, en 1554. Es una introducción a la Física, compuesta al estilo de Platón, si bien siguiendo la doctrina aristotélica.

Sin embargo, quizá de todas las obras filosóficas de Núñez ninguna tenga el interés de la Oratio de causis obscuritatis Aristotelae (Discurso de Aristóteles sobre las causas de la oscuridad), publicada en Valencia, en 1554. Se trata de una interesante exposición de las causas de la oscuridad de Aristóteles, con el fin de deshacerlas y lograr así un mejor conocimiento del mismo y un mayor aprovechamiento para los estudios. Antes de Aristóteles hubo también varias causas que produjeron oscuridad en la filosofía: los poetas, que la envolvieron en fábulas y mitologías; los pitagóricos, que la redujeron a números y fórmulas, retrayendo a muchos de su estudio; y Heráclito, que buscaba la oscuridad a propósito. Después, el mismo Aristóteles, que supo superar todas esas causas, dio lugar a otras, principalmente por su uso técnico de las palabras. Hay también causas extrínsecas de su oscuridad, como la negligencia de muchos de sus traductores y comentadores. Una causa también extrínseca es la variedad de textos de una misma obra del propio Estagirita, debida al azaroso destino de su producción.

En su Historia de la filosofía española, su Marcial Solana escribió:
"Según Plutarco y Estrabón, Aristóteles donó su biblioteca a Teofrasto; éste, a Neleo Escepsio; y este a hombres rudos y ambiciosos, quienes la vendieron en mucho precio a Apellicón, el cual se metió a enmendar los libros del Estagirita, y los mutiló lastimosamente, llenándolos de equivocaciones. La biblioteca de Aristóteles fue trasladada a Roma por Sila, y ordenada por Tiranio. De ella sacó varios ejemplares, ya corrompidos y depravados, Andrónico de Rodas."
Al objeto de remediar esta situación, se hizo inevitable comparar los textos griegos, según los códices y ejemplares que se tengan.

LIBROS DE PEDRO JUAN NÚÑEZ

De todos modos, hay una serie de causas intrínsecas en a oscuridad aristotélica, y a ellas se refirió Núñez con especial detalle. Entre estas destacan la variedad de voces para expresar una misma idea, el empleo de voces ambiguas, el tecnicismo con que se usan vocablos de la lengua diaria, la sintaxis, el peculiar enfoque aristotélicos de las cuestiones, el gran número de argumentos, la sobra de exposiciones redundantes y superfluas y la falta de otras necesarias, las dificultades u oscuridad del mismo objeto de estudio, la atribución a Aristóteles de opiniones que no son suyas y las equivocaciones en que a veces él también incurre. Naturalmente, son todas ellas dificultades que sólo una labor crítica textual, filosófica y bibliográfica, puede salvar.

Aunque, Núñez siguió fielmente a Aristóteles, tuvo algunos rasgos de originalidad, que Marcial Solana redujo a tres:

1. el anhelo de armonizar y conciliar las doctrinas platónica y aristotélica;

2. el relieve que suele dar en sus exposiciones a la historia de la filosofía;

3. el espíritu crítico que anima todas sus obras, sobre todo la última citada.

Sobre esta obra, el historiador Marcial Solana:
"Crítica textual, mediante el cotejo de códices e impresos, para purificar el texto del Estagirita cuando sea posible; crítica filológica, por la comparación mutua de las voces, sobre todo de las oscuras y ambiguas, para determinar así su genuino significado; crítica depurativa del lenguaje, escribiendo en latín correcto lo que se expresaba en modismo y giros bárbaros; crítica explicativa, que suple lo que falta a un texto, quita lo que de él sobra y ordena lo desordenado; crítica lógica, que declara los métodos, argumentos y silogismos que lo requieren; crítica bibliográfica, que separa pasajes y libros auténticos del Estagirita de los que no lo son: y crítica de sistemas y doctrinas, que señala lo que Aristóteles tomó de otros filósofos."

Por todo esto, cabe considerar a Núñez como un verdadero precursor de la moderna crítica positiva de textos, en la que indudablemente fue un hombre genial.

LARINGOSCOPIO POR MANUEL GARCÍA SITCHES


Manuel García Sitches fue un importante cantante de ópera barítono del siglo XIX, profesor de canto en el Conservatorio de París y en la Real Academia de Música de Londres. Fue el creador de la Laringología indirecta, fruto de sus investigaciones en el funcionamiento de la anatomía de la laringe humana aplicado al perfeccionamiento del canto.

En 1855, innovó el Laringoscopio, un instrumento que permitía visualizar la laringe y la faringe sin necesidad de una bisección, de gran utilidad tanto para médicos como para cantantes, y que permitió la fundación de decenas de sociedades laringoscópicas por los países occidentales en su época.

Su obra Tratado completo del arte de canto fue escrita en francés y traducida al inglés, alemán y español.

Manuel García Patricio laringoscopio laringe
LARINGOSCOPIO POR MANUEL PATRICIO GARCÍA SITCHES

Manuel Vicente Patricio Rodríguez Sitches, más conocido como Manuel García Sitches, nació en Madrid, en 1805. Sus padres se dedicaban a la ópera, consiguiendo éxito en los teatros de Madrid, París y Nápoles. Su padre era Manuel del Pópulo Vicente García, tenor predilecto de Gioacchino Rossini, y su madre fue Joaquina Sitches "la Briones". Sus hermanas María Malibrán y Pauline Viardot-García también obtuvieron un reconocimiento artístico en su tiempo. Contrajo matrimonio con Eugénie Mayer, que fue discípula suya y dedicada a la ópera en Londres y París, y tuvieron por hijo al barítono Gustave García.

En 1814, tras el final de la Guerra de la Independencia española, Manuel abandonó la casa de sus abuelos para se reunirse con sus padres en Nápoles. Allí inició sus estudios en Solfeo, según el método de Nicola Porpora. Debido a una epidemia de cólera en aquella ciudad italiana, la familia tuvo que marchar a París en 1816, permaneciendo nueve años. Durante esta etapa de su vida, García pudo aprender los secretos de la interpretación operística en el máximo esplendor del bel canto, desde los relacionados con las habilidades vocales hasta los derivados de la puesta en escena dramática.

familiares Manuel García ópera cantantes retratos
FAMILIARES DE MANUEL GARCÍA

En 1825, la familia viajó a América para emprender una gira artística con su propia compañía. Manuel García actuaba de barítono y bajo, su padre de tenor, su madre de segunda soprano y su hija María de contralto. Era la primera vez que se escucharon óperas de Mozart con gran maestría en teatros Nueva York y otras ciudades de Norte América, e incluso México.

A pensar de este éxito artístico, Manuel Patricio no sintió una profunda vocación por la ópera y decidió regresar a Europa para iniciar una brillante carrera profesional relacionada con la Medicina y la Pedagogía, tratando de investigar el arte del canto desde su vertiente científica, es decir la fisiología de la laringe.

Estaba de vuelta en París, coincidiendo con la Revolución de julio de 1830. Entonces, fue admitido en un hospital militar para ocuparse de los enfermos que padecían afecciones de la garganta. Pudo comprobar la relación que existía entre el buen funcionamiento de los órganos de la garganta y el tono de la voz.

Manuel García Sitches laringoscopio moderno
MANUEL GARCÍA Y EL LARINGOSCOPIO

Tras esta etapa de investigación científica práctica y su experiencia musical anterior, pudo ser contratado como maestro de canto en el Conservatorio de Música de París, en 1835. Allí, desarrolló una importante actividad científica.

En 1840, expuso la tesis Memoria sobre la voz humana en el Instituto de París, que resumía sus observaciones sobre los principios básicos de la producción vocal humana desde los puntos de vista anatómico, lingüístico y musical. La obra fue traducida al alemán, editada varias veces.

Y, en 1847, publicó un importante Tratado completo de canto, acerca de los aspectos estrictamente dramáticos y operísticos de la interpretación. Fue escrito en francés y traducido al inglés y al alemán.

Estas dos obras están recogidas en École de García. Traité complet de l’art du chant, considerado como el manual de técnica vocal e interpretación dramática operística de la historia del bel canto, tanto para el estudiante como para el profesional.

Manuel García Sitches Tratado completo canto
TRAITÉ COMPLET DE L'ART DU CHANT, POR MANUEL GARCÍA

En 1848, marchó a Londres, donde ingresó en la Real Academia de Música para trabajar de profesor, combinando su actividad profesional con la investigación científica. Interesado en la correcta respiración de sus alumnos, analizaba el funcionamiento de la anatomía de la laringe humana, especialmente la estructura de las fibras musculares.

En 1854, desarrolló un instrumento que permitía realizar un diagnóstico no invasivo en el interior de la laringe y de la faringe sin necesidad de una bisección, especialmente en las cuerdas vocales humanas en movimiento. Se había basado en la práctica de observar su propia laringe mediante un espejo de dentista y estudiar sus movimientos durante el proceso de canto. Había inventado el primer laringoscopio, también llamado como espejo laríngeo.

En realidad, los primeros diseños de proto-laringoscopios fueron realizados por Bozzini, en 1807; Cagnard de Latour, en 1825; y Ehrman, en 1854. Pero sería el de García Sitches el que permitía estudiar de una forma práctica la formación de la voz y los movimientos de la laringe, en 1854.

Un año antes, el médico francés P. Borel había ideado la utilización de la luz artificial reflejada para iluminar cavidades naturales por un espejo cóncavo. Pero, serían Türck y Czermak quienes compondrían el llamado "espejo frontal de Türck", un espejo laríngeo con luz artificial acoplado a los laringoscopios indirectos.

Manuel Patricio García examen laringoscópico Tratado completo Arte Canto
EXAMEN LARINGOSCÓPICO Y TRATADO COMPLETO DEL ARTE DEL CANTO

El profesor Antonio García-Tapia describió la influencia del científico español en la Laringología y en el arte del canto, según su libro publicado en 1905. En palabras escritas por Manuel García:
"Para estudiar bien la fisiología de la laringe del hombre yo estaba convencido de que ni las disecciones ni las vivisecciones resolverían nunca todos los problemas y que el secreto de la formación de la voz quedaría oculto, en tanto no se pudiera observar directamente la glotis en función. Y la idea de verme mi propia laringe me obsesionaba desde entonces."

"Conociendo la profunda situación de la laringe y su sitio inaccesible a la luz, creí que mi idea era irrealizable. Mil veces la rechacé y mil veces acudió a mi mente con mayor fuerza. Por entonces leía yo un filósofo, creo que era Bacón, que decía que todas las ideas, por estrambóticas que parezcan, deben intentar llevarse a la práctica, y esto me animaba a seguir buscando el medio de realizar mi intento."

"Por fin un día de sol espléndido (septiembre de 1854), paseando en París en el Palais Royal, vi en mi imaginación, como en un relámpago, el mecanismo de la laringoscopia. Corrí inmediatamente a casa del instrumentista Charriere y le dije que quería un pequeño espejo montado en un largo mango de alambre. Charriere me enseñó al instante un espejillo de dentista que había construido en 1851 para exponerlo en Londres; el tal espejillo respondía al que yo había visto en mi mente. Lo compré en seis francos y fui corriendo a un almacén donde adquirí un espejo de mano de los corrientes."

"Impaciente por comenzar mi experiencia, llegué a casa, templé el espejillo en agua caliente para que no se empañase y le introduje en la boca hasta apoyarle en la campanilla. Yo tengo un gañote muy dócil (textual) que me permitió esta maniobra sin protestas."

"Abierta completamente la boca, dirigí con el espejo de mano un rayo de sol al espejillo que tenía en el gañote. En otro gran espejo colocado enfrente de mí, vi en el acto mi glotis abierta y debajo una gran porción de mi tráquea. La sensación que experimenté es indescriptible. ¡Había conseguido dar vida real a la idea que durante tanto tiempo me obsesionó! Calmado de mi primera impresión, observé con detenimiento el modo de abrirse y cerrarse la glotis y la forma y actitud que tomaban las cuerdas durante la emisión de la voz."

laringoscopio Manuel García placa casa
LARINGOSCOPIO ORIGINAL Y PLACA HOMENAJE

En 24 de mayo de 1855, presentó ante los miembros de su institución académica londinense los resultados conseguidos, así como una memoria titulada Observations on the Human Voice.

El laringoscopio es un instrumento de gran utilidad tanto para médicos como para cantantes. Esta innovación hizo que se fundasen más de sesenta sociedades laringólogas por Europa en su época. Sin embargo, García siempre estuvo más interesado en su investigación de la laringe sobre su uso en el canto que en los aspectos médicos.

García consiguió gran prestigio entre los médicos científicos de Gran Bretaña y el resto de Europa, y varios premios y reconocimientos por su labor. Fue comendador honorario de la Orden Real de Victoria, concedido por el rey de Inglaterra.

Especial relevancia tuvo su ciencia en Alemania, siendo nombrado doctor honorario por la Universidad de Königsberg y la concesión de la Gran Medalla de Oro para la Ciencia del Emperador. Los médicos alemanes Johann Czermak y Ludwig Türck introdujeron en la práctica de la medicina del Hospital General de Viena, y hasta fue reconocido por Richard Wagner.

Manuel Patricio García Sitches Royal Society London
PORTADA Y DISCURSO DE MANUEL GARCÍA EN LA ROYAL SOCIETY OF LONDON

Su larga carrera musical se desarrolló durante buena parte del siglo XIX, teniendo como discípulos suyos, entre otros, a Oscar Lindhult, Adelaide Phillipps, Antoinette Sterling, Catherine Hayes, Julius Stockhausen, Salvador de Castrone Marchesi y Erminia Frezzolini. Fueron alumnas suyas su esposa Eugénie Mayer, la mezzosoprano alemana y maestra de canto, gran exponente del bel canto, Mathilde Marchesi, la poetisa alemana Elise Polko y el bajo austríaco Emile Scarla. Jenny Lind está considerada como su cantante discípulo más destacado de cuantos tuvo, algunos de los cuales siguieron activos hasta la Segunda Guerra Mundial.

En 1902, Manuel fue galardonado con la Gran Cruz de Alfonso XII, siendo ya presidente de honor de la Sociedad Laringológica Española y socio de honor de la Academia Médico-Quirúrgica Española.

El 17 de marzo de 1905, para felicitar sus cien años de vida y por iniciativa del doctor Félix Semon, la comunidad científica y política de la época le ofreció un homenaje en Londres, en reconocimiento a su dilatada carrera. Uno de los regalos fue el magnífico retrato al óleo pintado por John Singer Sargent, financiado por suscripción entre sus discípulos y los laringólogos estadounidenses.

Cuatro años más tarde, en 1906, falleció en su casa de Crikelwood, en Londres.

retrato John Singer Sargent Manuel García
RETRATO DE MANUEL GARCÍA

ERASMISMO ESPAÑOL


El Erasmismo fue un movimiento de carácter religioso, cuyo fin era la renovación de una espiritualidad que había decrecido en los últimos decenios de la Edad Media. La obra de Desiderio Erasmo ejerció una enorme influencia durante la primera mitad del siglo XVI, especialmente tras la Reforma luterana, ante la que se presentó primero como un esfuerzo de conciliación, y después como una alternativa. El año 1524, en el que Erasmo de Rotterdam se enfrentó a las tesis luteranas en su De libero arbitrio, marcó el paso entre una y otra actitud.

Pero el erasmismo fue también un movimiento cultural, político y filosófico, y tuvo en España una enorme difusión, especialmente entre 516 y 1559.

En Erasmo influyó la orden de los Hermanos de la vida común, y en España estuvo favorecido por los judíos conversos del siglo XV, la tendencia contemplativa de la Orden de los Jerónimos y las críticas populares a la inmoralidad eclesiástica.

ERASMISMO ESPAÑOL

La inmoralidad del clero era notoria desde finales del siglo XIV, con simonías o ventas de cargos eclesiásticos, desde el obispado al papado. En Roma existieron más de 6.000 prostitutas, y la venta de oficios, beneficios, bulas e indulgencias era escandalosa. Las órdenes monásticas eran algo más ejemplares, pero también merecedoras de reforma. Y en ellas comenzaron las reformas del cardenal Francisco Jiménez de Cisneros, que reformó la Orden franciscana, fundó la Universidad de Alcalá de Henares, e impulsó la Biblia Políglota.

Los franciscanos se habían dividido en conventuales y observantes, viviendo los primeros de sus rentas, y siendo fieles los segundos al voto de pobreza. Cisneros quitó a los conventuales sus monasterios, instalando en ellos a los observantes; lo que motivó el acercamiento de estos frailes al erasmismo, e incluso al evangelismo luterano. Cisneros favoreció además las reformas de los dominicos, benedictinos y jerónimos.

Dejó subordinada la Universidad de Alcalá de Henares al Colegio de San Ildefonso, cuyo rector lo era también de la universidad. Los primeros colegiales datan de 1508, aunque los estatutos de la universidad, a imitación de los de París, no se promulgaron hasta 1510. Esta universidad no tuvo Facultad de Derecho, porque Cisneros pensó que las de Salamanca y Valladolid eran suficientes. Pero dio mucha importancia a la Teología, con estudio directo de la Biblia. Se introdujo en esta universidad la doctrina de Duns Scoto, y cierto nominalismo, que en aquellos años compartía con el tomismo la primacía en las universidades europeas. La Biblia se estudió en hebreo y griego.

FRANCISCO JIMÉNEZ DE CISCEROS

El latín se estudiaba en la cátedra de Retórica, ocupada entre 1509 y 1513 por el humanista Hernando Alonso de Herrera, nacido en Talavera de la Reina y muerto en Salamanca, donde fue catedrático también. Su obra filosófica principal es Disputatio adversus Aristotelem Aristotelosque secuaces (1517), dedicada a Cisneros, donde discute si las oraciones son cantidades discretas, así como las de lugar, cuerpo y tiempo. Y son ocho diálogos, a cargo de Juan Versor, Boecio, Mártir de Anglería, el Comendador Hernán Núñez, Juan Mair, San Alberto Magno, Pedro Hispano y Aristóteles. Sostiene que no son categorías las oraciones, ni el cuerpo, lugar y tiempo; sólo el número. Su objetivo fue favorecer el Erasmismo, sin ser enemigo del aristotelismo. Escribió también Tres personae: brevis quaedam disputatio de personis nominum, prononimum et participoram adversus Priscianum gramaticum(1496).

La Biblia Políglota (1514) fue obra de un esfuerzo colectivo, y comprende seis tomos: los cuatro primeros referidos al Antiguo Testamento, el quinto al Nuevo y el sexto incluye vocabularios hebreo y caldeo, un diccionario latino-hebraico y una gramática hebrea. Los conversos Alfonso de Zamora, Pablo Coronel y Alfonso de Alcalá fijaron el texto hebreo y caldeo; Demetrio Ducas, Juan de Vergara, Diego López de Zúñiga, Hernán Núñez y Antonio Nebrija se ocuparon de los códices griegos.

ANTONIO DE NEBRIJA

Antonio Martínez de Cala y Jaraba de Hojo, Elio Antonio de Nebrija nació en Lebrina, (Sevilla) y murió en Alcalá de Henares. Estudió en Salamanca y Bolonia, y fue profesor en las Universidades de Sevilla (1443), Salamanca (1476-1488) y Alcalá de Henares (1513-1522). Sus obras principales son Lexicon latinum et hispanum, Introductiones latinae explicatae, Gramática castellana, Gramática latina, Lexicon iuris civilis, Quinguagenae locorum scripturae, De liberis educandis, Dicta philosophorum carminibus latinis reddita, Historia de la guerra de Granada e Historia de los Reyes Católicos.

Fue precursor del erasmismo, conocedor de Lorenzo de Valla y discípulo de Pedro de Osma. El inquisidor general fray Diego de Deza confiscó sus papeles, alarmado por sus investigaciones sobre el texto bíblico. Tuvo también problemas con los eruditos de Alcalá de Henares, pues se le pedía que revisase la Vulgata sin confrontarla con los textos hebreos, caldeos y griegos.

Al lado de los erasmistas tuvo también importancia, durante los años 1519 y 1529, el movimiento de los alumbrados, con centro en el palacio renacentista de los Mendoza en Guadalajara, por lo que no hay que confundirlos con los que hubo, a finales del siglo XVI, en Llerena (Badajoz), Jaén y Córdoba. Influyeron hasta Valladolid y Toledo, y también en Santa Teresa de Jesús y Francisca Hernández.

El movimiento partió pues de los Mendoza de Guadalajara, conversos, y sus denunciantes fueron cristianos viejos. Fueron autodidactas, por lo que los inquisidores los tacharon de idiotas y sin letras. Pero también hubo entre ellos un grupo urbano y palaciego de fina sensibilidad y sutileza. Fueron a la vez anárquicos y aristocráticos, y su mejor representante fue Juan de Valdés.

Al igual que los recogidos proponían una vía mística de unión con Dios, basada en el amor desinteresado y en la experiencia personal; pero esta mística terminaba en los alumbrados en inacción y quietismo, dejamiento, mientras en los recogidos entraña una atención a Dios cargada de doctrina.

Los alumbrados despreciaban las obras externas, que consideraban ataduras; y los recogidos las consideraban medios de unión con Dios. Los alumbrados no rezaban en voz alta, los recogidos sí. Los alumbrados rechazaban la autoridad de los teólogos, y creían que el amor de Dios en el hombre es Dios; con lo que llegaron a la doctrina de la impecabilidad, y a un teocentrismo en el que desaparece el carácter mediador de Cristo, por lo que no aparece en ellos la doctrina del cuerpo místico de Cristo, núcleo del Erasmismo. Se les tuvo por sexualmente desordenados por sus teorías sobre el Ágape cristiano y la libidinización del eros platónico; pero entre ellos no se produjo ningún caso de inmoralidad.

Pertenecieron a este movimiento Isabel de la Cruz, amiga de los duques del Infantado y de la burguesía de Guadalajara; Pedro Ruiz de Alcaraz, contador y predicador laico, criado en el palacio del Infantado y paje de Juan Valdés en el castillo de Escalona; María Cazalla, instruida por Isabel de la Cruz; Gaspar de Bedoya, clérigo de Pastrana; Luis de la Cerda, defensor de Erasmo en la Junta de Valladolid.

En realidad, durante este tiempo erasmismo, franciscanismo e iluminismo se confundían, pues Erasmo de Rotterdam tuvo más influencia en España que en otras naciones, dada la corrupción del clero. La fornicación fue tan grande que el obispo Francisco de Bobadilla prohibió que sus hijos bastardos y espureos les sirvieran en la Iglesia, a partir de 1537. Fray Pablo de León dijo que todas las catedrales y colegiatas estaban amancebadas, y fray Francisco de Osuna llamaba a los obispos por obispotes, llenos de buenos bocados que malgastaban las limosnas en soberbia y lujuria.

Volviendo a Erasmo se tradujeron sus obras en muchos lugares, siendo las más conocidas las de Diego de Alcocer, Diego López de Cartagena, Alonso Fernández de Madrid, Alonso de Virués y Luis Mexía. La reforma erasmista fue más mental que de costumbres, pero divulgó la figura de Cristo como arquetipo de perfección humana.

DIEGO LÓPEZ DE ZÚÑIGA

Diego López de Zúñiga, colaborador en la Biblia Políglota, encontró errores en la traducción que Erasmo hizo del Nuevo Testamento, y escribió Annotaciones contra Erasmum Roterodamun (1520), a lo que Erasmo contestó en su Apología, originándose una disputa descortés entre ambos.

El franciscano Luis de Carvajal defendió a las órdenes religiosas, tan atacadas por Erasmo, en su Apología monasticae professionis diluens nugas Erasmi (1528), a la que contestó también Erasmo en Adversus cujasdam febricitatem libellum.

Alfonso García Matamoros, profesor de Retórica en Alcalá, escribió una apología de la nación española Laus Hispaniae, en 1553, al objeto de acabar con el desprecio que tenían algunas naciones de Europa a los humanistas españoles, consecuencia de ligerezas e injusticias. Este opúsculo expone con mayor claridad la aportación y repercusión de las letras españolas a lo largo de la historia.

Pero Alcalá de Henares y Sevilla fueron focos de erasmismo con multitud de autores y escritos. La propia Corte real fue muy erasmista, con Alfonso de Valdés como ejemplo.

Fueron igualmente erasmistas Juan Luis Vives, Juan de Vergara, Luis Núñez Coronel, Cristóbal de Villalón, Andrés Laguna, Juan Maldonado, Bernardino de Tovar, Pedro de Lerma, Miguel de Egía, Mateo Pascual, fray Alonso Ruiz de Virués, los hermanos Valdés, etc.

Los enemigos de Erasmo consiguieron que se celebrara en Valladolid en 1527 una junta de teólogos que pusiera en duda la ortodoxia de Erasmo. Pero Erasmo salió fortalecido, proliferando durante cinco años más las traducciones de sus obras. Tras la muerte de Erasmo en 1536, se produjeron procesos contra erasmistas como Juan de Vergara, María Cazalla, Bernardino Tovar, Miguel de Eguía, fray Alonso Virués, etc., pero sólo se consiguió un Rrasmismo más cauto entre 1536 y 1566. Paulo IV manifestó hostilidad contra los spiritualli, pero en España sólo influyó en represiones contra luteranos e iluminados.

En 1588, la Inquisición persiguió núcleos pietistas en Valladolid, Salamanca; Palencia, Zamora, Toro, Logroño y Sevilla, y murieron en la hoguera Francisca de Chaves, Lulianillo Hernández, Juan Ponce de León y Agustín Cazalla. Paulo IV delegó en el inquisidor general Valdés poderes contra obispos, arzobispos, patriarcas y primados pietistas.

BARTOLOMÉ DE CARRANZA

El caso más resonado de esta persecución fue el del arzobispo de Toledo Bartolomé Carranza, porque Melchor Cano denunció sus Comentarios sobre el Catecismo christiano, publicado en 1558, en el que los censores encontraron dos mil proposiciones heréticas, por lo que su autor estuvo preso 17 años; declararon igualmente herético un lenguaje paulino, por el sólo hecho de parecer luterano; al final se declaró herético al catecismo, y a su autor sólo sospechoso de herejía; pero se le sacó de la cárcel viejo, enfermo y achacoso, por lo que murió poco después; y todo lo que contenía el Catecismo eran doctrinas e ideas aceptadas por el Concilio Vaticano II.

Con igual rigor se prohibieron, en el Catalogus librorum qui prohibentur, obras del beato Juan de Ávila, San Francisco de Borja y fray Luis de Granada. De acuerdo con las conclusiones del Concilio de Trento, clausurado en 1563, en 1969 apareció el Índice de libros prohibidos, y en 1571 el Index expurgatorius librorum qui hoc saeculo prodierunt privó a Erasmo de sus proposiciones más originales. Con todo se prolongó la influencia de Erasmo, encontrándose erasmismo hasta en el Quijote y Los nombres de Cristo de fray Luis de León.

ALFONSO VALDÉS

Los hermanos Alfonso y Juan de Valdés son los mayores erasmistas españoles, Alfonso en Diálogo de las cosas ocurridas en Roma (1528) y Diálogo de Mercurio y Carón (1529), y Juan en Diálogo de la doctrina cristiana (1529), pues el resto de sus obras son más bien iluministas.

Alfonso de Valdés nació en Cuenca, y debió estudiar en Alcalá de Henares. Desde muy joven Pedro Mártir de Anghiera le inició en las humanidades y estudios literarios. En 1520 acompañó a Carlos I a su coronación en Aachen, y en 1521 a la Dieta de Worms. En 1521 era escribiente de la Corte de Carlos I, desde 1522 secretario de la cancillería imperial, y en 1524 registrador y contrarrelator. En febrero de 1526 fue nombrado latinista oficial, con salario de 100.000 maravedíes anuales, encargado de la correspondencia romana e italiana. Ascendió enseguida a secretario imperial, muy ligado al canciller Mercurino de Gattinara. Cuando en 1529 la Corte abandona España, Alfonso Valdés la acompaña, conservándose cartas suyas fechadas en Piacenza, Bolonia, Mántua, Innsbruck y Augburgo, donde mantuvo conversaciones con Melanchthon, durante los días de la Dieta de Augsburgo. Las conversaciones con los protestantes fracasaron cuando el prestigio de Erasmo había decaído en Europa, especialmente en Bélgica, Francia y Roma. Los erasmistas pusieron entonces sus esperanzas en la convocatoria de un Concilio ecuménico, pero se declaró la peste en Viena, y la Corte huyó, muriendo Alfonso Valdés en 1532.

Diálogo de las cosas ocurridas en Roma es una conversación entre Lactancio, caballero de la Corte, y el Arcediano del Viso, en la plaza de Valladolid; en la primera parte se intenta salvar la responsabilidad directa del Emperador en la toma de Roma, y la segunda trata del carácter providencial de esta intervención. Mientras Diálogo de Mercurio y Carón es una justificación de la política imperial en sus rivalidades con Francisco I de Francia, Enrique VIII de Inglaterra y el Papa Clemente VII, denunciando las actitudes de los eclesiásticos en el mundo temporal, criticando la religiosidad intolerante y señalando como imperio ideal el que tiene como propósito la fraternidad de todas las naciones cristianas, regidas por el emperador.

En 1531 escribió desde Bruselas la carta de felicitación a los católicos suizos por la victoria sobre Zwinglio. La importancia pues de ambos Diálogosson los predicadores, frailes, obispos, reyes, monjas, cardenales y duques, criticando la sociedad de la época; con la curiosidad de que la mayoría de los eclesiásticos se condenan por haber predicado una religiosidad falsa, externa, basada en ceremonias y cultos, mientras las gentes sencillas se salvan trabajando en su oficio honesta y caritativamente.

Una de las características principales del erasmismo es la crítica de la corrupción y abusos de la Iglesia católica, enlazando con la reforma cisneriana, que tenía la misma intención. La Corte papal se había paganizado, predominando en ella la inmoralidad, la ambición y la codicia, y esta situación era propia de toda la cristiandad. Las alusiones a los clérigos amancebados eran constantes en los dos Diálogos.

Alfonso de Valdés entiende el cristianismo como una religión de amor y concordia entre los hombres, y considera nociva la guerra no sólo por sentimiento cristiano, sino por contraria a la naturaleza humana. En el Diálogo de Mercurio y Carón identifica la buena conducta con la voluntad de Dios, y llama camino real a seguir la voluntad de Jesús, pues ideal de Cristo fue que sus súbditos no se identifiquen por nada externo, sino por la actitud interior, que es de caridad para todo y con todo.

El Diálogo de la doctrina cristiana, de Juan de Valdés, se desarrolla entre un sacerdote ignorante, Antonio, un religioso sabio, Eusebio, y fray Pedro de Alba, arzobispo de Granada, fallecido recientemente, a quien Juan de Valdés confía la enseñanza de las verdades de la fe cristiana. La idea que se va desprendiendo de las enseñanzas del arzobispo es la de un cristianismo interior en el que se presta especial atención a la fe justificante, como se demuestra en la interpretación del Credo, donde Juan de Valdés sigue casi literalmente el coloquio Inquisitio de fide de Erasmo; exalta al varón espiritual, y confronta la fe-certidumbre y la fe-confianza, con primacía de la segunda, a la que identifica con la fe viva. Cristianismo es entrega al bien, y erasmismo vuelve a ser la crítica de los hermanos Valdés a la devoción a las imágenes, oración verbal, censura de los clérigos, reliquias, confesión auricular y misa oída sin devoción. El alma cristiana es templo, y eje del cristianismo interior es el cuerpo místico, considerarnos miembros de un solo cuerpo, cuya cabeza es Cristo.

En el siglo XVI la política era religiosa, aunque erasmista. En Erasmo se inspiró Carlos I, y erasmistas fueron los altos clérigos y teólogos de su reinado.

El erasmismo gira en torno al ser humano: su función en el mundo, su deber, su relación con los demás. Y la espiritualidad que predican supone una actitud experimental ante los valores religiosos.

ANDRÉS LAGUNA

Andrés Laguna fue médico helenista, farmacólogo, botánico y humanista, conocedor de Italia, doctor honoris causa por Bolonia, hablante de seis idiomas, erasmista, avituallador del ejército imperial en Metz, mercader al tanto de la hacienda pública turca y pacifista.

Nació en Segovia, hijo de Diego Fernández Laguna, médico judeoconverso; estudió dos años de Artes en Salamanca, y en 1530 marchó a París, donde estudió medicina y se graduó en Artes en el Colegio de Francia, siendo discípulo de Pedro Danes, Jacques Toussaint y Juan Gédida en Artes, y de Silvio, Juan Winter y Juan Ruelio en medicina. Invitado por la Universidad de Köln pronunció el discurso Europa sese discrucians, defendiendo la unidad europea, y aludiendo a la paz. Estudió también lenguas clásicas, y leía en el original a Dioscórides. Regresó a España en 1536, manteniendo contactos con la universidad de Alcalá, y viajó a Inglaterra, viviendo algunos años en los Países Bajos y haciendo herbolarios en todos los lugares a los que iba, para comprobar las prescripciones de Dioscórides. Entre 1540 y 1545 residió en Metz, contratado como médico por la ciudad, y desde 1545 a 1554 permaneció en Italia, donde la universidad de Bolonia le nombró doctor honoris causa, y le honraron los papas Pablo III, que le nombró soldado de San Pedro, caballero de la Espuela Dorada y conde palatino; desde 1551 fue médico de Julio III. Estuvo hospedado en Venecia en casa del embajador español Diego Hurtado de Mendoza, humanista propietario de una nutrida biblioteca. Regresó a España a finales de 1557, tras tres años de estancia en los Países Bajos. Fue médico de Carlos I y Felipe II, logrando que Felipe II creara el Jardín Botánico de Aranjuez. Falleció en Guadalajara, y sus restos están depositados en Segovia, en la iglesia de San Miguel.

Trató temas literarios, históricos, filosóficos, políticos y médicos. Tradujo Materia médica de Dioscórides, con el título de Annotationes in Dioscoridem Anazarbeum (Lyon, 1554). En ella señala los errores cometidos por Ruelle. Consideró vigentes la teoría de los cuatro humores, pero se mostró escéptico respecto a la alquimia, rechazando cuanto no tuviera confirmación empírica; excepto lo referente a productos americanos, como el antisifilítico guayaco.

Sus obras principales son Europa heautentimorumene, De articulari morbo Commentarius (1551), Discurso breve sobre la cura y preservación de la peste (1556), Anatomia Methodus, sive de sectione humani corporis (1551); Methodus cognoscendi extirpandique excrecentes in vesicae collo corunculus (1551), Sobre la vida de Galeno; Tratado de pesos y medidas medicinales; Abecedario de los dogmas o sentencias de Galeno sobre Hipócrates; Viaje a Turquía (1557), etc.

Su libro más erasmista es Viaje a Turquía (1557), con repudio de las reliquias y simonías, tendencia realista y positivista, empírica y experimental.

JUAN LUIS VIVES

Juan Luis Vives es el más importante del Renacimiento filosófico español, nacido en Valencia y muerto en Brujas. Fue judío converso, pues su padre fue quemado en 1526, y su madre Blanca March enterrada en 1508, y desenterrada y quemada en 1529. Desde 1507 a 1509 estudió en Valencia, pero los procesos de la Inquisición contra su familia aconsejaron a su padre a mandarlo a París, donde llegó en 1511, y no regresó a España, aunque se le ofreció una cátedra en Alcalá de Henares en 1522, pues no sólo sus padres sino ascendientes paternos y maternos habían sido exterminados por el Santo Oficio, confiscándoseles sus bienes, quedando tres hermanas suyas en la más extremada pobreza. Con todo Juan Luis Vives predicó siempre el amor, la concordia y la pacificación. Vivió en el centro de los litigios de su tiempo, sin perder nunca la calma, tratando de comprender y conciliar.

Llegó a París en 1511, con 19 años, estudió en los colegios de Bauvais y Montaigu, siendo compañero de Luis Núñez Coronel, Gaspar Lax y Fernando de Enzinas, y discípulo de Dullaert, cuya vida escribió más tarde. Eran tiempos en los que había desaparecido la distinción entre lógica y metafísica, y de una sofística baladí, contra la que Juan Luis Vives redactó In pseudo-dialécticos, dirigido a su condiscípulo Juan Fort, en el que repudia a cuantos hacían de la filosofía una logomaquia de palabras incomprensibles. Concibe la metafísica como disciplina de lo real, y la lógica de lo formal. Terminados sus estudios parisinos en 1512 se instaló en Brujas, ciudad que consideró su patria, siendo preceptor de Guillermo de Croy (1517), uno de los flamencos que vinieron a España y acompañaron a Carlos I, siendo nombrado arzobispo de Toledo. En Brujas mantuvo correspondencia con Erasmo, Linacre, Tomás Moro, Guillaume Budé, Damián de Gois, Joäo de Barros, etc. Fue también preceptor de la familia española Valldaura, de judíos conversos, casándose con Margarita en 1524.

En 1519, enseñó en la Universidad de Lovaina, en amistad con Erasmo, que le asoció a la edición de las obras de San Agustín: revisando y comentando La ciudad de Dios, publicada en Basilea en 1522-1529, y retirada después por algunas frases erasmistas. En 1523, Enrique VIII le nombró preceptor de la princesa María Tudor, y lector de la reina Catalina de Aragón; protegido de Wolsey enseñó en el colegio Corpus Christi de Oxford, y publicó De institutione feminae christianae (1524) e Introductio ad Sapiantiam (1524).

Desde mayo de 1526 a junio de 1527, residió de nuevo en Brujas, donde escribió De subventione pauperum (1525), De Europae dissidis et Republica (1526), De pacificatione (1529) y Quam misera esset vita christianorum sub Turca (1929). De nuevo en Lovaina escribió De disciplinis (1531), Exertitatio linguae latinae, De anima et vitae (1538), Diálogos sobre la educación y De Europeae statu et tumultibus. Muriendo en Brujas el 6.5.1540.

En De disciplinis examinó las causas de la decadencia de los estudios y establece los métodos adecuados para la reforma de la enseñanza. Es una enciclopedia de la época, dividida en tres apartados: 1. De corruptis artibus, 2. De tradendis disciplinis y 3. De artibus.

Criticó a Aristóteles con respeto, y fue precursor de Bacon en el uso de la inducción. En psicología escribió De anima et vitae (1538), separando psicología y metafísica, e investigando las manifestaciones del alma. En Tratado del alma distingue la ratio especulativa, cuyo fin es la verdad, y la práctica, dirigida al bien. Llamaba anticipaciones a una serie de informaciones naturales que recibimos de la existencia sensible. Distinguió los juicios naturales y artificiales, y cultivó las asociaciones de ideas, estudiando la memoria, el olvido y los temperamentos. Fue precursor de la psicología diferencial y de la orientación profesional. Dedicó el libro III de De anima al estudio de las pasiones, inspirándose en Santo Tomás de Aquino.

En Juan Luis Vives, mens y cogitatio ejercen una función similar al entendimiento y la razón de Kant, y senile y sensatum a fenómeno y númeno.

Es la gran figura del Erasmismo español, es también avanzadilla de lo más típico del renacimiento: crítica de la autoridad, preocupación por el hombre, regreso a las fuentes clásicas, prédica de la observación y expresión, espíritu crítico y curioso, precursor de doctrinas que se convirtieron enseguida en tópicos de la época.

Amigo de Erasmo y Tomás Moro, cita e invoca mucho a Cristo, al modo de la Philosophia Cristi típicamente erasmista. En De concordia y discordia pide a Carlos I un Concilio general que atajara los males que sufría la cristiandad, aunque odia la guerra y no alaba al Imperio; pero le preocupaba la división de la cristiandad tras la escisión protestante, y la amenaza de los turcos. Por lo que escribió cartas a Adriano VI, Enrique VIII y Carlos I, y obras como De la insolidaridad de Europa y de la guerra contra el turco, De la condición de los cristianos bajo el turco, De concordia y discordisen el linaje humano y De la pacificación.

El Erasmismo influyó en el anticlericalismo español, en la preferencia de lo cristiano frente a lo católico y en la tendencia al individualismo.

MIGUEL DE CERVANTES

Especial fue el legado del pensamiento de Erasmo en la literatura de Miguel de Cervantes, pues sin el Elogio de la locura no habría existido el Quijote, por más que se diga que fue reacción contra los libros de caballería. La moral del amor, la comprensión y tolerancia, la preferencia por lo sencillo y espontáneo, las alusiones a la caridad, el episodio de los galeotes, muchas conversaciones entre Quijote y Sancho, e incluso el tema pastoril son temas erasmistas. También pudo conocer Cervantes el Monacatus non est pietas, como muestran los episodios de los frailes benitos, el ermitaño, las pláticas camino del Toboso y el eclesiástico de los duques. Batallón ve aurea mediocritas en don Diego de Miranda, ideal erasmista.

Pero en el Quijote hay también rebeldía contra el sistema político y social de la época, que hace que los grandes (clérigos, autoridades, duques, ricos) salgan malparados, o Sancho Panza sobresalga moral y políticamente por encima de los duques: lo que es otro rasgo de erasmismo. La ascendencia judía de Cervantes influyó también en la exaltación de la libertad que a veces se hace en el Quijote, además del concepto renacentista del hombre. Hay pues que aceptar que Cervantes fue de carácter erasmista, y que supo transmitir erasmismo a muchos pasajes del Quijote.

DESIDERIO ERASMO DE ROTTERDAM

CARTOGRAFÍA Y COSMOGRAFÍA DE ALONSO DE SANTA CRUZ


El cronista, geógrafo, cartógrafo y cosmógrafo de la Casa de Contratación de Sevilla Alonso de Santa Cruz pasó a la historia de la cartografía y geografía por hallar un modo de trazar los intervalos entre los paralelos de las proyecciones esféricas, evitando los errores que se producían en las cartas planas. Por ello, es considerado el gran precursor de los mapas de variaciones magnéticas, a mediados del siglo XVI.

Su gran obra cartográfica fue el Islario General de todas las islas del Mundo, escrita en 1560, que representan todas las islas y penínsulas del mundo, y muestran todos los descubrimientos realizados por los exploradores europeos desde 1400 hasta mediados del siglo XVI. Es el primer atlas realizado sobre papel, en lugar de pergamino, y posee un diseño más funcional, menos estético que los portulanos del siglo XV.

Además, pudo hacer novedosas aportaciones a la náutica y cosmografía en el Libro de las Longitudines, primera recopilación del conjunto de planteamientos y soluciones en la determinación de la longitud marítima. Además, inventó instrumentos náuticos para la determinación de las longitudes en la técnica de marear.

CATOGRAFÍA Y COSMOGRAFÍA DE ALONSO DE SANTA CRUZ

Alonso de Santa Cruz nació en Sevilla, en 1505. Su familia se dedicaba a los negocios de la Casa de Contratación de Indias y vivían en el Real Alcázar de Sevilla, centro administrativo de las expediciones descubridoras y mercantiles que España enviaba al Nuevo Mundo. Su padre era el como funcionario y comerciante Francisco de Santa Cruz, tomó parte de la expedición que Fernando el Católico envío sobre el norte de África, en 1510.

La residencia en el Real Alcázar y la profesión de su padre, le sirvió a Alonso para adquirir conocimientos en cosmografía y astronomía. Su formación en Cosmografía y Cartografía fue adquirida de la lectura de libros y alguna formación que recibiera de Hernando de Colón y otros pilotos de la Casa de Contratación. Según reconoció en su obra Islario, aprendió de hasta 46 científicos entre los que destacan Plinio, Ptolomeo y Estrabón, entre los clásicos, o Mártir de Anglería, Vespucio, Fernández de Oviedo, entre los más renacentistas.

Durante sus años de juventud, vivió el ambiente sevillano de las expediciones hacia las tierras descubiertas y por descubrir, los nuevos negocios emprendidos por comerciantes, funcionarios y administradores de la Casa de Contratación, y las novedosas técnicas sobre náutica, cosmografía, astronomía y geografía desarrolladas por marinos y científicos renacentistas.

PUERTO MERCANTE DE SEVILLA

A la edad de veinte años, Alonso de Santa Cruz tomó parte en uno de aquellos viajes transoceánicos junto a su padre. Fue la Expedición de Sebastián Caboto a las islas de la Especiería (Tarsis, Ofir, Cipango y Catayo), rumbo oriente, que debería buscar primero un paso entre los océanos Atlántico y el Pacífico. Era capitán de la nao Santa María del Espinar, pequeño socio capitalista y veedor por los armadores, siendo su padre que más financiación aportó al proyecto.

En abril de 1526, la escuadra partió desde Sanlúcar de Barrameda, llegando a Pernambuco, en el actual Brasil, en junio. Después, avanzó por el litoral sur hasta arribar al puerto de los Patos en busca de los náufragos de la expedición de Díaz de Solís. El viaje de cabotaje continuó pasando por los accidentes litorales del cabo de San Agustín, el río San Miguel, representado por vez primera en la cartografía de Santa Cruz, la isla de Buen Abrigo, donde se resguardó de un temporal, y el cabo de Santa María. En febrero de 1527, se produjo "el descubrimiento del río de la Plata y en toda aquella tierra hasta la provincia de Charcas, en la tierra del Perú".

El regreso de la expedición fue lago y problemático. En marzo de 1528, pasaron por cabo de San Vicente (Brasil), donde quedó arribada la nao Santa María del Espinar, isla La Española (Santo Domingo), Nombre de Dios (Panamá), Veracruz (México) y canal de Bahamas, del cual escribió "que fuimos los primeros que vieron a pasar la dicha canal para venir a España". En julio de 1530, llegó a Sevilla.

EXPEDICIÓN DE SEBASTIÁN CABOTO

Aquel viaje de cinco años "con muchas guerras y hambres y demasiados trabajos" resultó una escuela práctica de náutica y cosmografía para Santa Cruz, pues había podido observar el mar, la costa y el medio terrestre, anotar datos, describir accidentes geográficos e incrementar sus conocimientos náuticos.

Y tras aquella experiencia práctica, comenzó una etapa de proyección especulativa basada en el estudio de la cartografía, astronomía y cosmografía. Insatisfecho por los sistemas de proyección cilíndrica, para Santa Cruz era muy necesaria la exactitud de todos los datos obtenidos en sus expediciones, así como las variaciones de la aguja de marear para poder regresar por el mismo itinerario. Los marinos debían por al detalle los accidentes geográficos y límites territoriales por los que pasaba, incluyendo aspectos antropológicos, culturales y toponímicos.

Para tal fin, redactó libros de carácter didáctico y construyó instrumentos que permitiesen mejoras en la determinación del rumbo y la ejecución de cartografías.

ALONSO DE SANTA CRUZ

En 1533, se celebró una comisión de expertos del Consejo de Indias con Francisco Falero, Sebastián Caboto, Hernando Colón y Alonso de Santa Cruz. El objetivo era examinar los instrumentos náuticos que presentara Gaspar Revello. Además, Santa Cruz puso a prueba sus cartas e instrumentos náuticos relacionados con la expedición a la Especiería. Entre estos inventos había un aparato para determinar la longitud por distancias entre la luna y los planetas. Un año después, innovó un instrumento para hallar la longitud por las desviaciones de la brújula.

Entre esos mapas destacó la Carta abierta por los meridianos desde la Equinocial a los Polos..., que fue considerada por Fernández de Navarrete como principio teórico para la construcción de cartas esféricas, sistema cartográfico que fue perfeccionándose.

En otra carta, reflejó el resultado de una medición sobre un grado terrestre por distancia de 17 leguas y media, criterio que defendió en las Juntas de Badajoz-Elvas, en 1524. También realizó su primera carta de carácter magnético con indicaciones de las desviaciones de la aguja.

En 1535, inició su carrera en la Casa de Contratación de Sevilla con el cargo de "cosmógrafo de hacer cartas y fabricar instrumentos para la navegación", y contino de la Casa Real. A petición de la Junta de Pilotos, elaboró instrumentos náuticos para determinar la longitud magnética y la trazada, y realizó el perfeccionamiento del Padrón Real.

Fue requerido por el emperador Carlos V para que residiera en la Corte, donde debía formarle en sus conocimientos científicos, y así escribió en su Memorial que en Valladolid:
"… he estado más de siete años, donde traje muchas cartas de Geografía y libros de Astrología y Cosmografía y Filosofía, que había hecho estando en Sevilla …"
Aquellas cartas eran planisferios con diversas proyecciones "de toda España y de todas las provincias de las Indias Occidentales, de punto muy grande que, cuando vuestra señoría fuere servido, las podrá ver, con los instrumentos para el tomar de la longitud".

ISLARIO GENERAL DE ALONSO DE SANTA CRUZ

La obra geográfica más importante de Santa Cruz fue Islario general de todas las islas del mundo, iniciada en 1560 por encargo de Felipe II. Probablemente fue ideada para formar parte de una futura obra mayor llamada Geografía Universal, que pretendía ser histórica, descriptiva y humana, y que a su vez debía englobarse en la Historia Universal, y que no pudo dejar terminada.

Es el primer atlas geográfico impreso en papel en lugar del tradicional pergamino. En cuanto a su diseño es más funcional, y menos estético y ornamentado que los portulanos del siglo XV estaban ornamentados con rosas de los vientos y personajes mitológicos. Desde el punto de vista técnico, fue el gran avance desde las cartas planas (portulanos) a las novedosas cartas esféricas (mapas de latitudes aumentadas) de mediados del siglo XVI, evitado en buena medida la deformación que experimentaba la esfericidad de la Tierra llevada al plano.

El Islario está compuesto de poco más de cien mapas que representan todas las islas y penínsulas del mundo, y muestran todos los descubrimientos realizados por los exploradores europeos desde 1400 hasta mediados del siglo XVI, incluyendo unos mapas de las ciudades de Cádiz, Venecia y México.

ISLARIO GENERAL DE ALONSO DE SANTA CRUZ

Los mapas están agrupados según su localización geográfica a través de ocho tablas de doble hojas.

La primera tabla abarca las islas de las Indias Occidentales donde están La Española, Cuba y Jamaica con la península de Yucatán y otras muchas islas junto a ellas. Se trata de la América Central y Antillana con la Nueva España al Norte y el cuadrante noroccidental de América del Sur.

La tabla segunda presenta a costa del Brasil y las islas del río Marañón, de la Plata, del estrecho de Magallanes y de la costa del Perú.

La tabla tercera contiene lo fundamental del Atlántico norte entre Islandia y Canarias por el oriente y las costas del Labrador y las Bermudas por el occidente.

La tabla cuarta contiene las islas del Mediterráneo hasta el mar Negro, incluyendo la península de Azof, toda la península ibérica, islas del Atlántico europeo hasta Bretaña, y la parte septentrional de África e islas próximas.

La tabla quinta refleja la parte meridional de África, incorporando las islas del Índico africano como Madagascar.

La tabla sexta contiene los mares Rojo y Pérsico y las islas contenidas en ellos, la península de Arabia, la costa de la India oriental y las islas que están junto a ella con Sri Lanka.

La tabla séptima representa al resto del Índico, la península de Indochina y Sumatra, las islas del Extremo Oriente, escasamente conocidas, y por tanto, dibujadas sin definir el contorno de sus costas como las islas de Java, Filipinas y las famosas Molucas.

La tabla octava hace énfasis en el espacio Mediterráneo oriental, con especial atención al escenario greco-céntrico, a las islas que se hallan entre Italia y Turquía, y los archipiélagos del Egeo y su entorno inmediato.

Los mapas incluyen escalas en latitud y algunas en longitud, y cuerpos de agua con escalas variadas y orientadas con rosas de los vientos. A pensar de elaborar esta enorme obra cartográfica, Santa Cruz realizó un escaso trabajo de campo. Se basó en documentos y planos que llegaban a la Casa de Contratación procedentes de los diversos orígenes. En 1545, se trasladó a Lisboa de forma momentánea para recoger una valiosa información cartográfica, después de haber vivido en la Corte vallisoletana y regresar a su Sevilla natal para completar los proyectos científicos y literarios.

La Biblioteca Nacional de Madrid, de Viena y de Besançon conserva un ejemplar. Nunca fue publicado por su alto valor estratégico para el Imperio español.

ISLARIO GENERAL DE ALONSO DE SANTA CRUZ

Las Instrucciones a los descubridores, que presentó al rey Felipe II en 1556, tenía por objetivo era la formación a los españoles destinados en los virreinatos de América.

Defendía la dirección de los proyectos mercantiles por parte de la Monarquía por motivos económicos y estratégicos; que las autoridades virreinales debían realizar un detallado estudio de campo por los capitanes y científicos, mediante una buena formación y útiles básicos de cartografía. Este conjunto de instrucciones imponía la exploración de la toponimia, la fisiografía y la hidrografía, complementados con estudios sobre etnografía, zoología, minería, agricultura, religión, etc., tanto de los territorios como de sus habitantes.

Sus obras más logradas sobre geografía son el Islario general y las Instrucciones para descubridores, ambas formarían parte de su Geografía Universal, y que han convertido a Santa Cruz en uno de los más destacados científicos de la historia de la geografía, gracias además al valor de sus aportaciones a la cartografía. La obra cartográfica quedaba englobada dentro de los términos de "geografía y descripción".

El propio Cruz subraya, conforme al estado de la ciencia, los conceptos básicos sobre cosmografía, geografía y corografía (histórica, descriptiva y humana) que también se aprecia en su Libro de las Longitudines, sobre astronomía, donde declaraba brevemente su concepto.

De carácter complementario fue elaborando otros trabajos cartográficos como los mapas de México, de Estocolmo o de El Escorial.

MAPA DE ESTOCOLMO

El Mapa de México-Tenochtitlán tuvo su origen en testimonios indígenas mexicanos del Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, donde se recreaban las imágenes y eran remitidas por el virrey Antonio de Mendoza a Alonso de Santa Cruz. Por lo que respecta a esta ciudad-isla, capital del Virreinato de la Nueva España, la tradición pictográfica azteca permitía disponer de información de amplios territorios del Virreinato de la Nueva España.

El Atlas de Estocolmo es un mapamundi de 1542, que está coloreado sobre pergamino y presenta una proyección hemisférica polar. Se conserva un ejemplar en la Real Biblioteca de Estocolmo.

El Atlas de El Escorial constituye un conjunto de 21 hojas plegadas, enmarcadas y numeradas en los aparecen mapas de la península Ibérica pintados a pluma, en tinta negra por una sola cara. Iniciado de forma anónima por encargo de Carlos V a mediados del siglo XVI, fue recuperado por Santa Cruz, quien fue añadiendo nuevos documentos y corrigiendo errores. El resultado fue el mapa de España con mayor escala de todos los que se conservan del Renacimiento. La biblioteca de la Real Academia de la Historia posee un ejemplar.

Además de este gran mapa de España, realizó otros de Francia, Inglaterra, Escocia, Irlanda, Alemania, Flandes, Hungría, Grecia, Italia, Córcega, Sicilia, etc.

La Geografía del Perú fue presentada al príncipe Carlos y a los miembros de una Junta de experto durante su estancia en la Corte de Felipe II, en 1554.

MAPA DE MÉXICO-TENOCHTITLÁN

Su presencia en la Corte de Valladolid fue debida a que fue requerido por el rey para tomar parte de una Junta de Cosmógrafos y Astrónomos presidida por el jefe del Consejo de Indias, Luis Hurtado de Mendoza. Además de aquella Geografía, expuso un interesante grupo de astrolabios, cuadrantes, relojes y bolas del mundo. Durante su larga permanencia en la Corte, se encargó de la formación del príncipe Carlos, hijo de Felipe II, en sus especialidades. Así escribió en su Memorial:
"… siendo llamado para venir a esta corte por mandado de su majestad parecióme no ser justo presentarme ante vuestra alteza sin traer cosas que le agradasen y diesen algún contento y así traje muchas cartas de geografía en diversas formas hechas y muchos libros de historia y crónicas, así de los reyes católicos … como del Emperador vuestra abuelo y otros libros de filosofía, astrología y cosmografía, todos los cuales yo tengo hechos con mucho trabajo y diligencia después de la partida de su majestad de estos reinos; y no menos traje puestas en árboles las siete artes liberales en romance castellano para mejor se poder entender, y de la propia manera la genealogía de los dieciséis abuelos de vuestra alteza traídos casi desde Noé y de todos los reyes y señores de la Asia, África y Europa, Indias Orientales Occidentales y toda la pintura y geografía de estas dichas partes de tierras de forma muy grande para mejor se poder entender las particularidades de ellas. Traje asimismo muchos instrumentos de astrolabios, cuadrantes, relojes y otros de diversas maneras hechos por los cuales se puede fácilmente saber la distancia o apartamiento de cualesquier dos lugares, así en longitud como latitud, por muy apartados que sean, muy provechos a los que navegan y no menos a vuestra alteza otras muchas cosas gustosas y provechosas."

LIBRO DE LAS LONGITUDINES POR ALONSO DE SANTA CRUZ

Pero el objetivo principal de su participación en aquella Junta de Cosmógrafos y Astrónomos, celebrada el 7 de agosto de 1554 en Valladolid, fue el análisis y valoración sobre la idoneidad de algunos instrumentos metálicos para el cálculo de longitudes magnéticas en el mar que había traído el alemán Pedro Apiano. El informe de aquel análisis fue su Libro de las longitudines y manera que hasta ahora se ha tenido de navegar, con sus demostraciones y ejemplos, dirigido al muy alto y muy poderoso Señor Don Philipe II, de este nombre rey de España. La Biblioteca Nacional guarda un manuscrito parcial de esta obra.

El Libro de las longitudes aportaba un sistema para calcular la longitud en el mar, también llamada altura "este-oeste". Fue la primera síntesis que recogía de manera sistematizada todos los conocimientos sobre la longitud, desde la antigüedad hasta mediados del siglo XVI.

Demuestra la importancia que Santa Cruz tiene en la historiografía náutica española y universal, anticipándose en buena medida al propio Mercator.

Los contenidos del libro se estructuran en una carta de presentación, una primera parte de entidad propia y elaboración personal, y una segunda parte de contenidos muy diversos.

La primera parte explica las doce maneras para calcular la longitud, con todas las medidas conocidas, y su provecho para la navegación. Santa Cruz ideó un procedimiento práctico en el que los rumbos seguían líneas rectas cruzando meridianos (líneas norte-sur) paralelos llegando a obtener trazados de rumbos.

Una de sus conclusiones más interesantes, para la época, es su corolario, apoyado en el tratado de Tordesillas de 1494, por el cual las islas de las Especias (Molucas) pertenecerían a España.

También construyó una carta marina, con las líneas isogónicas, que fue presentada en Corte junto a los instrumentos elaborados por él para el cálculo longitudinal, mediante un proyecto de expedición al estrecho de Magallanes.

La segunda recogió los contenidos del libro primero de la Geografía de Ptolomeo añadiendo sus anotaciones explicativas, comentarios y demostraciones geométricas, según su criterio.

ESQUEMAS DEL LIBRO DE LAS LONGITUDES

Además del Astronómico Real, otra gran obra cosmográfica fue el Libro de las longitúdines, y en menor medida el Tratado de la Sphera.


El Astronómico Imperial comienza con una breve introducción astrológica e histórica y una explicación del objeto. En una primar parte aborda el mundo y el cielo, composición, movimientos, etc.; en la segunda parte, los planetas, el zodiaco, etc.; y la última parte, las conjunciones de Sol y Luna, el calendario, el cálculo de los días, etc. La Biblioteca de la Universidad de Salamanca conserva un manuscrito cosmográfico de 1550.

La Breve introducción a la Sphera fue calificada de "epítome de astronomía náutica" y en verdad es una síntesis y recopilación del pensamiento astronómico de Santa Cruz, de cómo la Tierra se inscribe en el Universo. Seguía el sistema astronómico ptolemaico: la Tierra está en el centro del Universo y los sucesivos cielos u orbes en el siguiente orden.

Su principal obra literaria fue la dedicada a la geografía y cartografía, la cosmografía y náutica, y en menor medida a la historiográfica y otros géneros de la erudición.

COORDENADAS GEOGRÁFICAS

Como historiador, fue continuista de la obra de Hernando de Pulgar, cronista de Isabel y Fernando, desde 1490 hasta el fin de su reinado. Esta Crónica de los Reyes Católicos fue una obra poco elaborada y escasamente original, escrita en 1542.

En 1546, redactó una introducción a la Historia Universal. Entre 1550 y 1552, escribió su personal Crónica del Emperador Carlos V, compuesta de cinco volúmenes. La Real Academia de la Historia conserva un ejemplar de 1920.

En estos años, reunió información para la ejecución de cuadros sinópticos llamados Árboles de los linajes de España, que ofreció a Felipe II, y de Árboles de las Ciencias.

En 1562, hizo una traducción de la Crónica de España de Francisco Tarapha, único documento que pudo ver publicado en vida y considerado el peor de todos; y, en 1563, una crítica a los Anales de Aragón de Jerónimo de Zurita en 1563. También hizo una traducción al castellano del De origine ac rebus gestis regum Hispaniae, de la versión al catalán que publicó Francesc Tarafa en Barcelona, en 1562.

De carácter arbitrista, en 1555, escribió un Abecedario virtuoso para el príncipe Carlos, hijo de Felipe II, para su correcta educación. Fue redactada durante su estancia en la Corte de Valladolid.

Dentro la literatura arbitrista de la época existe una respuesta a las Consultas de Carlos V sobre el impuesto de alcabalas, sobre reformas jurídicas y creación de juzgados de paz, sobre la navegabilidad de los ríos, sobre el desarrollo de la agricultura, sobre el mantenimiento del sistema de encomiendas, sobre la mayor explotación minera y la búsqueda de nuevos recursos como el hierro, etc.

Otra obra arbitrista fue el Memorial sobre la Demarcación del Maluco y Filipinas, una opinión del territorio filipino de 1566.

Sobre filosofía, hizo la Traducción y glosas de Aristóteles, sobre algunos textos, en 1542.

Además, hay que incluir entre su amplia obra sin publicar: Lo que sucedió en Sevilla en tiempos de las comunidades; De la caballería del Toisón; El libro de blasones; y Nobiliario general.

ISLARIO GENERAL DE ALONSO DE SANTA CRUZ

Sus documentos tuvieron una finalidad eminentemente docente especialmente para pilotos y demás hombres de la mar. A pesar de trabajar en la Corte en dos ocasiones y de ser un auténtico polígrafo, consiguió publicar tan solo una de sus obras, y de menor nivel. Tuvo en contra el carácter secreto y confidencial de su información, ya que si esta llegaba a manos de otras cortes europeas ponía en riesgo el estado de las rutas marítimas y permitiría que estos países alcanzaran el alto nivel tecnológico y científico que tenía España durante el reinado de Felipe II.

En 1563, Felipe II envió una carta al Consejo de Indias advirtiendo en la publicación de los libros de Santa Cruz de esta manera:
"Y quanto a lo de los libros que el dicho Alonso de Santa Cruz ha ofrecido que imprimirá tocantes a la declaración de las Indias que dezís serán de provecho para tener noticia más en particular de aquellas partes, aunque esto sea así, havéis de mirar que por esta misma razón podría traer mucho inconveniente en que los dichos libros se imprimiesen por la noticia y claridad que por ellos hallarían extranjeros y otras personas que no fuesen súbditos ni vasallos nuestros de las dichas Indias que es punto de consideración, y por esto os encargo lo miréis y tratéis y me aviséis de vuestro parecer."

En 1567, Alonso de Santa Cruz fallecía en Madrid, dejando sin finalizar el Atlas del Escorial y el Islario General.

ISLARIO GENERAL DE ALONSO DE SANTA CRUZ

Por orden real, se recogieron todos sus mapas y documentos, que pasaron a manos del doctor Francisco Hernández Liébana y fueron entregados al cosmógrafo y cartógrafo Juan López de Velasco. Este publicó como autor las Relaciones topográficas (Geografía de las Indias) y el Atlas de El Escorial.

El cronista Gonzalo Fernández de Oviedo pudo conocer la ciencia de Santa Cruz de forma oral y llegó la documentación alguna vez. El resultado fue una excelente fuente económica, geográfica y cosmográfica para su obra, donde reconoció su excelente opinión sobre el cartógrafo sevillano a la que "se da entero crédito, porque es hombre de honra".

El cosmógrafo mayor del Consejo de Indias y catedrático de la Academia de Matemáticas Andrés García de Céspedes tuvo en su poder los trabajos de Santa Cruz, a comienzos del siglo XVII. Quiso atribuirse la autoría del Islario General, con dedicatoria a Felipe III, y el Astronómico Real.

La influencia de la obra de Santa Cruz hizo posible que los estatutos de la Universidad de Salamanca de 1561 permitieran estudiar a Nicolás Copérnico en la cátedra de Astronomía, y los de 1594 obligaron su enseñanza.