Teniente de fragata de la Real Armada española, Andrés de Oyarvide fue geógrafo y cartógrafo náutico de la Segunda Expedición al Río Grande en 1776, y en la Expedición de Límites del Río de la Plata en 1783, levantó la Carta Esférica del Río Uruguay en 1802 y la Carta Esférica del Río de la Plata en 1804.
![]() |
| ANDRÉS DE OYARVIDE |
Andrés de Oyarvide, también escrito Oyarbide, nació en alguna villa de la Provincia de Guipúzcoa a mediados del siglo XVIII.
Debió pertenecer a algún linaje de la nobleza vasca relacionado con las actividades marítimas, pues comenzó una carrera profesional en la Real Armada española. Y, tras demostrar su hidalguía, cursó estudios náuticos en la Academia de Guardiamarinas de Cádiz, graduándose como piloto de primera clase con el rango de alférez de fragata, en 1771.
Su primera operación naval estuvo en la armada del general Luis de Córdova y Córdova, con el cargo de tercer oficial en la fragata Santa Teresa de Jesús, de 30 cañones, al mando del capitán Basco Díaz de Morales. En 1772, cruzó el océano Atlántico desde Cádiz a Veracruz, de cuya derrota realizó su primera obra hidrográfica ultramarina.
Continuó con algunas operaciones en el Mediterráneo, primero en la expedición de auxilio de Melilla, en 1774, y una vez traspasado a la armada del general Pedro González de Castejón y Salazar en el infructuoso asedio de Argel, en 1776.
En 1776, fue seleccionado para tomar parte de la Segunda Expedición al Río Grande del virrey del Perú, Pedro de Cevallos Cortés y Calderón. Se trataba de una potente armada formada por 20 buques navales y 96 embarcaciones de transporte que llevaban a 9.000 soldados, además de pertrechos de guerra y materiales de defensa para fuertes y puertos, al mando del teniente general Francisco Javier de Everando-Tilly. El objetivo era terminar con el expansionismo territorial del Reino de Brasil que los portugueses estaban efectuando sobre el cono sur de América.
El 13 de noviembre, partió desde el Departamento Naval de Cádiz a bordo de la fragata Santa Clara, de 30 cañones, con la función de piloto, al mando del capitán Pedro de Cárdenas. Tras tomar la isla de Santa Catalina, el 22 de febrero de 1777, la fragata sufrió un naufragio en el estuario del Río de la Plata, el 26 de julio, en el que Oyarvide consiguió sobrevivir.
![]() |
| TRATADO DE SAN ILDEFONSO POR CARLOS III DE Y MARÍA I |
La firma del Tratado de San Ildefonso, en 1 de octubre de 1777, puso fin a las hostilidades entre los Ejércitos de España y Portugal en Suramérica y el comienzo de la Expedición de Límites del Río de la Plata que delimitaría la definitiva frontera entre el Virreinato rioplatense y el Reino brasileño.
La expedición estaría formada por cuatro partidas delimitadoras, cada una al mando de un comisario que sería un oficial de la Real Armada y acompañados de científicos y soldados, que se pondrían de acuerdo con su correspondiente partida portuguesa sobre el terreno fronterizo entre las cuencas de los ríos Uruguay y Amazonas, incluyendo el litoral entre el estuario de La Plata y la isla Santa Catalina. Además de las cuestiones delimitadoras, las comisiones debían realizar observaciones y estudios sobre la naturaleza y la etnografía del territorio, el desarrollo económico y las posibilidades de explotación minera, ganadera, agrícola, etc.
En 1783, Oyarvide fue integrado en la segunda partida de la Comisión Delimitadora, cuyo comisario era el teniente de navío Diego de Alvear y Ponce de León, junto al geógrafo e ingeniero militar José María Cabrer. Se encargarían del trazado fronterizo desde la ciudad de Montevideo, hacia el interior siguiendo el estuario del Río de la Plata y el río Uruguay, hasta la desembocadura del afluente Pepirí Guazú, y hasta la Barra de Chuy por la costa atlántica.
![]() |
| VIRREINATO DEL RÍO DE LA PLATA |
El 23 de diciembre de 1783, la comisión partió del puerto de Buenos Aires con destino a Colonia Sacramento, donde se reunió con la partida portuguesa al mando del comisario Juan Francisco Roscio, dando comienzo los trabajos.
El 21 de enero de 1784, zarpó desde San Fernando de Maldonado para repasar el litoral atlántico hasta Barra del Chuy.
En algún momento hubo una parálisis de la comisión portuguesa debido a sus discrepancias sobre los criterios utilizados en los estudios y trazados cartográficos. De todas formas, la expedición española entró por el estuario de La Playa, poniendo rumbo norte por el río Uruguay y, en 1786, alcanzaba el río Grande del sur, Monte Grande y Misiones Orientales.
En 1787, se realizaron amplios trabajos en el Alto Uruguay y, en 1788, se buscó la fuente del río en la sierra del Mar, donde fue atacada por una tribu indígena.
Tras este inconveniente, el comisario Alvear decidió remontar el río Paraná junto a los expedicionarios lusos. A bordo de seis embarcaciones, zarparon río arriba desde Candelaria (junto a Posadas) hasta alcanzar las cataratas del Iguazú, a finales de 1788. Sobre este accidente hidrográfico, Oyarvide escribió en su diario:
"El confuso ruido de las aguas, sus choques y embates, el color cetrino y turbio de ellas, el casi negro de las paredes, su altura cubierta de bosques y el silencio de las aves hacen del sitio junto al Salto, tristísimo y asombroso."
![]() |
| CATARATAS DE IGUAZÚ |
En la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú se marcaría la frontera entre el territorio español de Misiones Occidentales al sur y el brasileño de Matto Grosso al norte. Desde este lugar, el comisario Alvear decidió delegar en Oyarvide la misión de remontar el río Iguazú hasta encontrar el canal de Pepirí Guazú, que pasa paralelo a la sierra de Misiones y se comunica con el Uruguay. Partió junto a la comisión portuguesa de Francisco das Chagas, que fracasó por la falta de víveres y la oposición lusa.
En marzo de 1789, la partida de Oyarvide llegó a Santo Ángel Guardián de las Misiones, una de las misiones jesuíticas asentadas al oeste del Pepirí Guazú, donde se recuperaron de las fatigas y enfermedades. Los demarcadores habían soportado las inclemencias del clima y la dificultad del terreno para trabajar sobre el terreno, en pleno centro de las Misiones. Oyarvide describió en su diario el sacrificio que estaban haciendo sus compañeros para cumplir con la misión, atravesando intrincadas selvas con animales peligrosos, a la vez que quedaban asombrados al descubrir la naturaleza exuberante.
En mayo, regresaron al canal y en junio ya habían llegado a la orilla opuesta en el Paraná. En la actualidad, este canal repleto de meandros y algunos saltos hace de frontera entre Argentina y Brasil.
Tras volver a Santo Ángel, en Misiones Orientales, en 1789, ambas partidas enviaron la cartografía correspondiente a Buenos Aires y Río de Janeiro. Pero las autoridades brasileñas no aceptaron la demarcación de las vertientes del río Pepirí Guazú y sus afluentes en la región del río Paraná. Oyarvide regresó a una misión que quedaría paralizada a mediados de 1791, por las disconformidades de los expedicionarios portugueses sobre los límites fronterizos, que nunca los reconocieron en esta área.
![]() |
| MISIÓN JESUITA GUARANÍ ORIENTAL |
De todas formas, sus trabajos cartográficos fueron los primeros realizados de forma seria, precisa y rigurosa entre el río Paraná y el Alto Uruguay.
A pesar de la negativa de las autoridades lusas de continuar con la misión, Oyarvide permaneció en Santo Ángel, apoyando a su capitán y comisario de su partida Diego de Alvear y colaborando en las tareas que realizaba el comisario y botánico Félix de Azara.
A finales de 1795, recibieron la orden del nuevo virrey rioplatense Pedro Melo de Portugal y Villena para realizar un reconocimiento integral del río Uruguay, desde Misiones Orientales hasta Buenos Aires, y levantar trabajos cartográficos. Alvear permitió que fuese Oyarvide el encargado de esta nueva misión dando por concluida su participación en la Expedición de Límites. Junto a él también viajaría el piloto Juan de Inciarte. Todas sus mediciones y comprobaciones quedaron anotadas en su Diario de Viaje, que después formaría su Carta Esférica del río Uruguay, considerada la primera carta hidrográfica de este río. Era un trabajo preciso, riguroso y detallado, con sus profundidades, que perfeccionaría en un viaje posterior.
Así describía al río Uruguay en su Diario:
"De acuerdo al tratado de 1777 se hizo un relevamiento integral del río Uruguay desde el Pepirí a San Javier, unas 250 leguas en total. El Uruguay es el que junto con el Paraná componen el gran Río de la Plata y sin controversia uno de los que riegan el vasto continente de la América Meridional. Tiene su origen no distante de la costa del océano Atlántico, por la latitud austral de 27° 30´, poco más o menos, en las altas serranías que están frente de la isla de Santa Catalina y corriendo de principio al occidente recibe tantas aguas vertientes de la misma sierra que a las 20 o 25 leguas de su nacimiento por donde atraviesa el camino que hacen de San Pablo a Viamon, lo pasan los portugueses con el nombre de río de las Canoas, donde es ya caudaloso."
En enero de 1798, zarpó desde Montevideo a bordo de la fragata Santa Clara, de 34 cañones, al mando del capitán de fragata José de Quevedo, siendo el tercer oficial. Antes, el gobernador de Montevideo, José de Bustamante y Guerra, le había solicitado efectuar el derrotero náutico desde el estuario rioplatense hasta Cádiz, pues se había ganado su respeto y admiración. Pero, debido al bloqueo británico que sufría esta ciudad, la fragata finalizó en el Departamento Naval de El Ferrol, a finales de marzo, acompañada de las fragatas Santa Florentina y La Medea.
Por los excelentes servicios prestados en la Expedición de Límites, en agosto de 1798, fue ascendido a alférez de navío.
En 1799, recibió la orden de embarcar en el Departamento Naval de Cádiz, que ya había sido despejado de navíos británicos, para partir de nuevo al Virreinato del Río de la Plata.
![]() |
| DESEMBOCADURA DEL RÍO DE LA PLATA |
El Río del Plata es un amplio valle por el que discurren dos ríos principales, el Paraná y el Uruguay, de norte a sur, recibiendo otros caudalosos afluentes como el Iguazú, el Paraguay, el Pilcomayo, el Salado o el Negro hasta su desembocadura en el estuario del Plata, en cuyo litoral se ubican ciudades tan importantes como Buenos Aires, Colonia Sacramento y Montevideo. Tiene una longitud de 300 kilómetros y una anchura de 220 en su desembocadura. Una de sus características es la gran cantidad de fango que arrastra su caudal, provocando la elevación de sus fondos y la complejidad de su navegación.
Con el establecimiento del Apostadero de Buenos Aires, en 1776, se hacía necesario continuar estudiando los fondos fluviales que el marino José de Bustamante y Guerra ya había empezado unos años antes durante su Expedición científica y política alrededor del Mundo liderada por Alejandro Malaspina. Ahora ya como gobernador de Montevideo y conocedor de la experiencia que había demostrados el marino guipuzcoano, encomendó a Oyarvide la investigación hidrográfica y la elevación de cartas de navegación entre el estuario del Río de la Plata al sur y la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay al norte.
En enero de 1800, comenzó su misión, recorriendo en pocos meses el litoral entre la ensenada de Barragán y el puerto de Montevideo.
Debido a la continuación de la Guerra anglo-española de 1796-1802, a inicios de 1801, se puso al mando de una de las veintiuna lanchas cañoneras con las que contaba la flota defensiva de Montevideo.
![]() |
| CARTA ESFÉRICA DE RÍO URUGUAY |
Entre octubre de 1801 y marzo de 1802, por solicitud del comisario Félix de Azara al virrey, Oyarvide efectuó las comprobaciones sobre el curso inferior del río Uruguay, dando continuidad a sus estudios de 1796. Prácticamente, había terminado el levantamiento de la Carta Esférica del Río Uruguay, en cuya memoria del viaje indicaba la "configuración del Uruguay desde la isla de Martín García, hasta el Pepirí inclusive". Después, revisó toda la documentación y cartas realizadas hasta el momento por otros cartógrafos, que Bustamante le fue entregando.
A inicios de 1803, desde Colonia de Sacramento y Buenos Aires, Oyarvide inició la ejecución de la Carta Superior del Río de la Plata, es decir de la zona media y alta del curso del Uruguay. Primero, empezó con el sondeo, descripción de corrientes, mareas y observaciones astronómicas del espacio de Samborombóm y cabo San Antonio y los bancos de la Gaviota, Magdalena, Chico, Ortiz y Playa Honda. De allí pasó al levantamiento de la zona más peligrosa del río, el curso medio donde se encontraban los peligrosos bancos Arquímedes e Inglés.
En 1804, continuó desarrollando el litoral atlántico oriental, y con ello el levantamiento de los planos de Maldonado, Rocha, Castillos, cabo Polonio y la desembocadura del Río Solís, apoyados en las cartas realizadas por la expedición de Malaspina, Gundín y los demarcadores.
![]() |
| CARTA ESFÉRICA DEL RÍO DE LA PLATA |
En agosto de 1804, partieron cuatro fragatas de guerra desde Montevideo hasta Cádiz: Medea, Clara, Fama y Mercedes. En esta escuadra estaban de vuelta el retirado gobernador y marino José de Bustamante y el comisario de límites y mayor general Diego de Alvear, ambos habían sido jefes de Oyarvide. La fragata Nuestra Señora de las Mercedes estaba al mando del capitán donostiarra José Manuel de Goicoa y Labart. El 5 de octubre, esta escuadra fue atacada por una flota británica al mando del comodoro Graham Moore a la altura del cabo de San Vicente. La Mercedes fue estallada a cañonazos mientras se defendía, muriendo casi 300 tripulantes, entre ellos el comisario Alvear y el capitán Goicoa, y un valiosísimo cargamento de monedas. Las otras tres fragatas tuvieron que rendirse ante la superioridad de fuerzas británicas.
En otra ocasión, el nuevo gobernador montevideano, Pascual Ruiz Huidobro, envió una carta al secretario real de Marina, Domingo Pérez de Grandallana, exigiendo un nuevo destino para Oyarvide, por solicitud del guipuzcoano debido a su estado de fatiga y enfermedad. Según su propuesta, se haría cargo del Real Apostadero de Montevideo como ayudante de la jefatura y profesor del Cuerpo de Pilotos, continuando con sus estudios sobre el Río de la Plata.
En octubre de 1804, el virrey le puso al mando de la goleta Dolores, con la misión de reconocer la costa del sur hasta el cabo Corrientes, actual ciudad Mar del Plata, al objeto de incrementar el área de control de la Provincia de Buenos Aires por la costa atlántica sur. Tras regresar a Montevideo, en diciembre del mismo año, Oyarvide había completado la Carta Esférica del Río de la Plata. Allí supo del visto bueno por la Corte para el empleo en el Apostadero naval montevideano y su ascenso a teniente de fragata.
![]() |
| CARTA ESFÉRICA DEL RÍO DE LA PLATA |
Sin embargo, una nueva Guerra anglo-española empezada en 1804 y el consiguiente riesgo de invasión por alguna flota británica impidió su retiro. A inicios del 1805, fue incorporado a las fuerzas navales rioplatenses al mando del brigadier Pascual Ruiz Huidobro, formadas por cuatro corbetas, una fragata, un bergantín, una goleta, un falucho, y veinticinco embarcaciones menores armadas con cañones.
En mayo, se produjo el hundimiento de la fragata Asunción al encallar en el llamado Barco Inglés. Conocedor del litoral, Oyarvide embarcó en la corbeta Fuerte, al mando del teniente de navío Baltasar Unquera, en misión al rescate de sus más de 300 tripulantes, de los que fallecieron casi todos.
En octubre, la derrota en el combate de Trafalgar supuso un punto de inflexión en el devenir de la hegemonía española en mares y océanos ante la emergente potencia naval que se estaba convirtiendo Gran Bretaña.
En diciembre, continuaron las desgracias para la Real Armada española. Una escuadra británica se acercaba a Río de la Plata al mando del comodoro Home Riggs Popham llegando desde Sao Paulo. El gobernador ordenó la salida de dos embarcaciones, una vigilaría la boca sur del estuario, y el San Ignacio de Loyola, al mando de Oyarvide, controlaría las aguas atlánticas más allá del cabo de Santa María. La tempestad que se desató a inicios de 1806 produjo el naufragio del velero San Ignacio, cuando chocó contra las rocas del litoral uruguayo, muriendo todos sus integrantes, incluido el teniente de fragata y gran marino científico Andrés de Oyarvide. Seguramente estaba esperando en las aguas alrededor de cabo Polonio, Castillos y las playas de Santa María, una zona de fuertes corrientes y numerosos arrecifes de muy difícil navegación.
![]() |
| CARTA ESFÉRICA DEL RÍO DE LA PLATA |










No hay comentarios:
Publicar un comentario