Médico filosófica del Renacimiento español, Oliva de Sabuco estudió la relación entre la fisionomía humana y la psicología, dejando los resultados en Nueva Filosofía de la naturaleza del hombre. En su obra humanística también trató aspectos filosóficos, médicos, astronómicos y políticos.
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| FILOSOFÍA DE LA NATURALEZA HUMANA POR OLIVA DE SABUCO |
Oliva de Sabuco y Cortázar nació en 1562, en Alcaraz, Albacete. Pertenecía a una familia culta y acomodada, siendo ella la quinta de nueve hermanos. Su padre Miguel Sabuco y Álvarez había estudiado Derecho en la Universidad de Alcalá de Henares y debió cursar también estudios de Medicina, pues trabajaba como boticario en su villa natal. Entre los libros publicados por el bachiller Miguel Sabuco se encuentran Vera Medicina, Vera Filosofía y un breve tratado Dicta brevia circa naturam hominis, medicinae fundamentum.
Aunque debía apellidarse Sabuco y Cortázar, en su obra Nueva Filosofía, aparece firmada Luisa de Oliva Sabuco de Nantes y Barrera, debido a que tomó los apellidos de sus madrinas Bernardina Nantes y Bárbara Barrera.
No existen datos de haber cursados estudios superiores de forma oficial, aunque varios historiadores consideran que se había formado en el Colegio de Madres Dominicas de Alcaraz cuando era una niñas. Durante su juventud, fue autodidacta que asistía a las tertulias científicas dirigidas por el humanista y pedagogo Pedro Simón Abril, maestro de Gramática y Retórica entre 1578 y 1583. En este ambiente ilustrados pudo adquirir conocimientos obre medicina, botánica y ciencias naturales, además de latín, materias que serían determinantes para la elaboración de su obra.
En 1580, contrajo matrimonio con Acacio de Buedo, dedicado a la administración local y perteneciente a la nobleza, con quien tuvo cuatro hijos. Vivió hasta los 83 años de edad, pues falleció en 1646 y fue enterrada en la capilla de Santo Domingo.
Su obra filosófica más importante fue Nueva Filosofía de la naturaleza del hombre, publicada en Madrid en 1587, doce años después del Examen de ingenios de Juan Huarte de San Juan. El título completo es Nueva Filosofía de la naturaleza del hombre, no conocida ni alcanzada por los grandes filósofos antiguos, la cual mejora la vida y la salud humana. Su portada contiene el subtítulo Escrita y sacada a la luz por Doña Oliva Sabuco y está dedicada a su rey Felipe II.
No existen datos de haber cursados estudios superiores de forma oficial, aunque varios historiadores consideran que se había formado en el Colegio de Madres Dominicas de Alcaraz cuando era una niñas. Durante su juventud, fue autodidacta que asistía a las tertulias científicas dirigidas por el humanista y pedagogo Pedro Simón Abril, maestro de Gramática y Retórica entre 1578 y 1583. En este ambiente ilustrados pudo adquirir conocimientos obre medicina, botánica y ciencias naturales, además de latín, materias que serían determinantes para la elaboración de su obra.
En 1580, contrajo matrimonio con Acacio de Buedo, dedicado a la administración local y perteneciente a la nobleza, con quien tuvo cuatro hijos. Vivió hasta los 83 años de edad, pues falleció en 1646 y fue enterrada en la capilla de Santo Domingo.
Su obra filosófica más importante fue Nueva Filosofía de la naturaleza del hombre, publicada en Madrid en 1587, doce años después del Examen de ingenios de Juan Huarte de San Juan. El título completo es Nueva Filosofía de la naturaleza del hombre, no conocida ni alcanzada por los grandes filósofos antiguos, la cual mejora la vida y la salud humana. Su portada contiene el subtítulo Escrita y sacada a la luz por Doña Oliva Sabuco y está dedicada a su rey Felipe II.
Esta Filosofía de la naturaleza humana es un coloquio escrito en castellano entre los pastores Antonio, Veronio y Rodonio, sobre temas médicos, filosóficos, agrícolas, astronómicos y políticos. La idea de poner diálogos cultos y algunos realmente ingenioso en boca de tres rústicos, a los llamó "pastores filosóficos", es una reminiscencia de la literatura pastoril, tan acreditada en la época.
Bajo el título general del libro se agrupan cuatro ensayos:
1. Coloquio del conocimiento de sí mismo
2. Coloquio en el que se trata de la contextura del mundo
3. Coloquio de las cosas que mejoran este mundo
4. Coloquio de auxilios o remedios de la vera medicina
El primero de estos ensayos es el más filosófico, aunque en los otros tres también aparecen esporádicas observaciones en esta materia. Quizá lo más interesante en Sabuco fue el enfoque utilizado, siendo un aspecto de novedad y originalidad a toda su obra. A esto se refería en la carta dedicatoria a Felipe II:
1. Coloquio del conocimiento de sí mismo
2. Coloquio en el que se trata de la contextura del mundo
3. Coloquio de las cosas que mejoran este mundo
4. Coloquio de auxilios o remedios de la vera medicina
El primero de estos ensayos es el más filosófico, aunque en los otros tres también aparecen esporádicas observaciones en esta materia. Quizá lo más interesante en Sabuco fue el enfoque utilizado, siendo un aspecto de novedad y originalidad a toda su obra. A esto se refería en la carta dedicatoria a Felipe II:
"Este libro faltaba en el mundo, así como otros muchos sobran. Todo este libro faltó a Galeno, a Platón y a Hipócrates en sus tratados De natura humana, y a Aristóteles cuando trató De anima y De vita et morte. Falto también a los naturales, como Plinio, Eliano y los demás, cuando trataron De homine. Esta era la filosofía necesaria, y la mejor y de más fruto para el hombre, y esta toda se dejaron intacta los grandes filósofos antiguos."
En estos coloquios, Sabuco pretendió conocerse a sí mismo (nosce te ipsum), y ayudar a que sus lectores se conozcan, norma que los filósofos antiguos consideraban base de toda sabiduría. Así, a través del personaje Rodio, decía que:
"Muchas veces os he rogado que antes que nos muramos mejoremos este mundo, pues hemos vivido en él y nos ha dado hospedaje, y no nacimos para nosotros solos, sino para nuestro rey y señor, para los amigos y patria y para todo el mundo."
El hecho es que los antiguos autores no ofrecieron una doctrina adecuada para el perfecto conocimiento de sí mismos, sino que se limitaron a anunciar el precepto. Por el contrario, Sabuco creía que tenía algo que aportar al respecto y su obra resultaba altamente demostrable.
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| OLIVA Y MIGUEL DE SABUCO |
En su Nueva filosofía, Sabuco partió de la unidad psicosomática del ser humano. Así estudió sobre todo los efectos de las pasiones, las virtudes y los estados de ánimo en la salud del hombre, con la intención de que "veáis cuánto obran los efectos de la sensitiva para vivir o morir". Se dedicó largamente a examinar los efectos para la salud del enfado, la tristeza, la ira, el miedo, el amor, el deseo, el odio, la desconfianza, los celos, etc., que llegan no sólo a producir la enfermedad, sino en múltiples ocasiones hasta la misma muerte. Después, examinó los efectos positivos para el cuerpo, como son el placer, la alegría, la templanza, la esperanza, el amor al prójimo, la amistad y conversación, etc.
El libro está muy ricamente escrito, con abundantes ejemplos y experiencias personales que van desde el acierto sorprendente hasta el anacronismo absurdo, aunque siempre curioso y entretenido.
La teoría de argumento médico-filosófico es la estrecha vinculación entre lo fisiológico y lo psicológico, base de todo verdadero conocimiento humano.
Según el historiador Benjamín Marcos en su biografía de Sabuco que publicó en 1923:
"... demuestra clara y palpablemente en su obra cómo se coordina la Psicología y la Fisiología, formando el cuerpo de doctrina que se llama Filosofía, y así vemos que en su primera parte nos habla de los sentimientos y afectos del ánimo y de los efectos que producen; y en la segunda, de la naturaleza del hombre y la confianza del mundo."
Para entender esta armonía psicosomática desde el punto de vista filosófico, Sabuco aludió a dos grandes metáforas; la del hombre como "microcosmos" y como "árbol del revés". Ambas terminan dando una importancia al cerebro, pues esta era la "raíz" del ser humano.
Al explicar la metáfora del hombre como "microcosmos" escribió:
"Porque así como en este mundo hay un príncipe, un motor y primera causa, que es Dios que lo crio, rige y gobierna, y de esta nacen todas las otras causas segundas para hacer, mover, causar y criar lo que les fue mandado, así en el mundo pequeño que es el hombre hay un príncipe que es causa de todos los actos, afectos, movimientos y acciones que tiene, que es entendimiento, razón y voluntad, que (es) el ánima, que descendió del cielo, que mora en la cabeza, miembro divino y capaz de todos los movimientos del cuerpo."
En cuanto a la consideración del hombre como "árbol del revés", se expresó así:
"Porque como el origen y nacimiento del ánima del hombre fue el cielo, quedose así casi colgado de él, y tomó su principal asiento y silla en la cabeza y cerebro del hombre, como la raíz de las plantas quedó asida, al revés, en la tierra."
Y aún añadió:
"El hombre se dijo árbol del revés por la similitud que tiene con el árbol, la raíz arriba y las ramas abajo; la raíz es el cerebro y sus tres celdas de médula anterior, media y posterior."
Las dos metáforas significan, por un lado, la unidad del hombre y su vinculación celeste y, por el otro, la importancia de cerebro en los estados de salud y de enfermedad, ya que al ser "raíz" del hombre, en él se encuentra siempre el origen de está o aquella. El núcleo de la doctrina médica de Sabuco es la teoría del juego nérveo: "jugo blanco, que nombran quilo", el cual se elabora mediante tres operaciones: comprensión de boca y dientes, cocción en el estómago y evaporación durante el sueño hasta el cerebro, desde donde desciende al resto del cuerpo, informando la sangre y presidiendo, en general, nuestra fisiología. Si la distribución del "quilo" se desarrolla normalmente, el individuo tiene buena salud, estado de alegría y satisfacción, al que Sabuco llamó "cremento"; si el "quilo" no baja o no se reparte adecuadamente por el organismo, como ocurre en la enfermedad o en la vejez, se produce un estado de "decremento" o tristeza, que puede acabar en la muerte.
El núcleo de su doctrina fue el jugo nérveo, atribuyendo los estados de ánimo a la influencia lunar.
Consideraba que las afecciones patológicas tienen como origen las preocupaciones y la inquietud, por lo que fue precursor del método Coué y de la psicoterapia.
Se enfrentó al dogmatismo y a la rutina terapéutica, y defendió la observación y la experimentación, asumiendo también al cerebro como el centro esencial de las funciones fisiológicas. Fue empírico, sin hostilidad al fervor religioso y a ciertos aires de misticismo.
Además fue reformador social, sustituyendo los pleitos entre particulares o colectividades por acuerdos, remediando el pauperismo, mejorando la agricultura mediante la irrigación, introduciendo el cultivo de legumbres y frutos de América, prohibiendo los duelos, ensayando eugenismo y desaconsejando los matrimonios por intereses económicos.
Inconformista, predicó la higiene fundamentada en la alacridad y las plantas medicinales.
En la actualidad existe un debate sobre la verdadera autoría de esta obra. Según el criterio de algunos historiadores de inicios del siglo XX, Miguel de Sabuco fue quien elaboró la Nueva Filosofía, pero concedió a su hija Oliva la firma y autoría por amor y vanagloria paternan. Así lo explicaba José Marco Hidalgo en su artículo Doña Oliva de Sabuco no fue escritora, que realizó para la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, en el volumen IX de julio-diciembre de 1903. Entre las razones estaban las altas cualidades intelectuales nada comunes que poseía Oliva, o bien pudiera que estar relacionado por el posible origen converso de Miguel.
Además fue reformador social, sustituyendo los pleitos entre particulares o colectividades por acuerdos, remediando el pauperismo, mejorando la agricultura mediante la irrigación, introduciendo el cultivo de legumbres y frutos de América, prohibiendo los duelos, ensayando eugenismo y desaconsejando los matrimonios por intereses económicos.
Inconformista, predicó la higiene fundamentada en la alacridad y las plantas medicinales.
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| NUEVA FILOSOFÍA DE LA NATURALEZA DEL HOMBRE |
En la actualidad existe un debate sobre la verdadera autoría de esta obra. Según el criterio de algunos historiadores de inicios del siglo XX, Miguel de Sabuco fue quien elaboró la Nueva Filosofía, pero concedió a su hija Oliva la firma y autoría por amor y vanagloria paternan. Así lo explicaba José Marco Hidalgo en su artículo Doña Oliva de Sabuco no fue escritora, que realizó para la Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, en el volumen IX de julio-diciembre de 1903. Entre las razones estaban las altas cualidades intelectuales nada comunes que poseía Oliva, o bien pudiera que estar relacionado por el posible origen converso de Miguel.



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