En el proceso de Renovación de la Escolástica española durante el Renacimiento, denominada Segunda Escolástica, que se fue desarrollando a mediados del siglo XVI, operaron dos factores fundamentales:
1. el impulso del movimiento humanista de Desiderio Erasmo que ejerció sobre la especulación filosófica, con su nueva actitud crítica y experimental.
2. el Descubrimiento de América generó una serie de cuestiones nuevas, ante las que exigía tomar una postura determinada y unas soluciones inéditas en materias como la Ética, la Teología, la Política, el Derecho o la Economía. En esta línea de pensamiento surgieron las aportaciones de Francisco de Vitoria, Bartolomé de Las Casas y de Juan Ginés de Sepúlveda.
Estos nuevos factores explican que la Escolástica española consiguió, no sólo una renovación, sino una auge y desarrollo filosófico como ningún otro país de Europa. La nueva situación obligó a corregir el latín bárbaro y decadente, útil para las futilidades y sutilezas de los "pseudodialécticos", pero inútil para nuevos problemas prácticos y precisos. Se renovaron los métodos de la Teología, y se les adaptó para aplicar los grandes principios teológicos a las cuestiones morales, religiosas, jurídicas y políticas que el momento planteaba.
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| ORDEN DE LOS PREDICADORES DOMINICOS |
En gran parte, esta renovación y expansión que experimentó la Escolástica española fue debida a Francisco de Vitoria, vanguardia de la Escuela de Salamanca. El historiador jesuita Ricardo García Villoslada, en el artículo La Universidad de París durante los estudios de Francisco de Vitoria, en la publicación Analecta Gregoriana (Roma, 1938), escribió sobre el escolástico salmanticense:
"Puédese afirmar que toda la falange de teólogos españoles que en el siglo XVI levantaron la ciencia teológica a una altura superior, en conjunto, a la del siglo XIII, procede, más o menos directa o indirectamente, de Francisco de Vitoria."
Esta eminente figura pertenecía a la Orden de los Predicadores Dominicos, cuyos hermanos tuvieron una aportación determinante en dicha renovación. Los dominicos centraron sus estudios en torno a la doctrina del Tomismo.
Sin embargo, junto a los dominicos también participaron de la tarea de renovación los miembros de la Compañía de Jesús. Pero la aportación escolástica de los jesuitas fue debida al estímulo ambiental e intelectual de los dominicos.
Sobre esta Segunda Escolástica destacaron sus contribuciones al Derecho internacional de gentes, las Teorías económicas y monetarias del valor, de cambios y cuantitativa, y la defensa de la Libertad humana frente al Determinismo.
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| COMPAÑÍA DE JESÚS |
Entre los miembros de la Orden dominica destacaron: Francisco de Vitoria, Bartolomé de Las Casas, Domingo de Soto, Melchor Cano, Domingo Báñez o Luis de Granada.
Entre los miembros de la Compañía jesuita destacaron: Francisco Suárez, Luis de Molina, Juan de Mariana o Gabriel Vázquez.


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